05 enero 2009

Los desaparecidos

1.- El panorama en EE.UU. en la década entre finales de los años 20 y principios de la Segunda Guerra Mundial no debía ser nada halagüeño como alguien con poder decidiera que eras un estorbo. El código 12 que se ve en "El intercambio" me hizo recordar unos documentales que vi hace tiempo sobre la "fiebre" por las lobotomías "caseras" que recorrió el país en la década de 1930 y unos experimentos eugenésicos bastante inquietantes que empezaron ya a finales del siglo XIX. La realidad supera la ficción en todos los sentidos, pero si nos ceñimos sólo a la reconstrucción de esa historia real de Christine Collins y su hijo desaparecido, me da la sensación de que hay dos tipos de público para esta película de Clint Eastwood; los que conectan mejor con la madre y su renuncia a aceptar que nunca más verá a su hijo, y los que encuentran más interesante todo el corrupto tinglado montado entre los estamentos del poder de la ciudad de Los Ángeles. Yo creo que uno y otro están bien entrelazados, y el conjunto es bastante interesante.

Eastwood, como es habitual, no malgasta planos en fuegos de artificio, aunque puede haber quien crea que, a veces, Angelina Jolie abusa del sentimentalismo. Ella, de todos modos, lleva bien el peso de la cinta, y como también es costumbre, el bueno de Clint la rodea de un grupo de secundarios muy eficaz, desde John Malkovich al televisivo Jeffrey Donovan ("Último aviso") o la camaleónica, y siempre eficaz, Amy Ryan. Como no quiero destripar nada, sólo diré que, como curiosidad, el autor del guión es J. Michael Straczynski (creador de "Babylon 5", entre otras cosas) y la banda sonora, de nuevo, corre a cargo del propio Eastwood, que estrenará dentro de poco "Gran Torino".

2.- "Survivors", al final, presenta el conflicto que todos veíamos venir sobre la mejor manera para reconstruir la sociedad que el virus arrasa, pero yo no podía evitar pensar que todo esto ya lo he visto mejor contado en cualquier capítulo de "Galáctica" (la banda sonora del último episodio tenía una percusión del mismo estilo, además). Sé que la serie ha tenido una buena acogida y que, de hecho, habrá segunda temporada, pero a mí me ha dejado un poco fría. Tal vez porque Abby me parecía asesinable, o porque intentan explicar las cosas hablando demasiado (tus obras hablan por tí, no hace falta que las expliques), o porque, a pesar de que el dilema de Samantha es interesante, la rodean de tipos con demasiada apariencia de villanos. Para mi gusto, le falta un poco de sutileza en la caracterización de algunos personajes (como Dexter, por ejemplo, o Craig, el tipo que "cuida" de todos esos niños). Es cierto que el tema post-apocalíptico está muy explorado últimamente, así habrá que ver que se les ocurre en la segunda entrega. Y qué pasa con esa subtrama de los científicos, que quizás empiece a ganar más importancia.

P.D.: No me he olvidado de que ya tenemos sustituto para David Tennant en "Doctor Who", un actor desconocido llamado Matt Smith que, físicamente, es del estilo de Tennant. Tiene experiencia en el teatro y en un par de series de la BBC, y ahora sólo falta ver quién lo acompañará en cuanto el Tardis vuelva a surcar el Universo. No sirve de nada especular, porque luego nos salen con unas elecciones totalmente inesperadas, pero ya hay quien apunta como principal favorita a Gina Bellman, que trabajó con Steven Moffat en "Coupling" y "Jekyll" y ahora es una de las timadoras de "Leverage". Yo me jugaría la llave del Tardis a que Moffat elige a otra actriz desconocida, como hizo Russell T. Davies con Freema Agyeman en la tercera temporada, y a que volvemos a ver a la doctora River Song.

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