18 enero 2009

Una atmósfera tranquila

A veces, hay historias que son más de crear una atmósfera, de envolver a unos personajes en un ambiente, un estado mental y emocional determinado. Son esas historias de las que se suele decir "que no pasa nada", historias como "Smoke" y sus vidas cruzadas en el estanco de Auggie (cruzadas muy en el estilo de Paul Auster, co-director de la cinta con Wayne Wang) o como las películas de Wong Kar-Wai, un director que se dedica a crear una determinada atmósfera con sus movimientos de cámara, sus planos descentrados y llenos de color, sus estupendas (y a veces peculiares) elecciones musicales, una atmósfera que contribuye a contar la historia que se desenvuelve lentamente ante nuestros ojos.

Unas veces lo logra mejor que otras. "Deseando amar" es, muy probablemente, su cima (esos vestidos son espectaculares, además), y "My blueberry nights" hace también un buen trabajo, incluso aunque esas ralentizaciones sean, en ocasiones, un poco cargantes. Pero ese estilo visual saturado de colorido enmarca bien la búsqueda de una joven de sí misma (tema clásico en cualquier road movie que se precie), una búsqueda que necesita para olvidar a un antiguo amor y embarcarse en uno nuevo. Las diferentes personas que se encuentra en su periplo, lógicamente, son las que van enseñándole las etapas de ese descubrimiento, y esas diferentes personas están muy bien interpretadas por dos actrices como Natalie Portman y Rachel Weisz, cuyo buen trabajo casi siempre se da por sentado, y un David Strathairn trágico, además de un Jude Law que no tiene más que lucir el encanto que suele irradiar sin esfuerzo. Norah Jones tal vez sea el eslabón más débil, pero da perfectamente el pego de la joven ingenua en busca de algo más.

No es como esas películas en las que el tiempo transcurre tan lento, que puedes ver crecer la hierba, pero no es ni mucho menos de ritmo trepidante. Menos pausada que "Deseando amar", pero con calma. Lo realmente curioso es que hemos tardado casi dos años en verla por aquí, después de que se presentara abriendo el festival de Cannes de 2007 (el de su 60º aniversario) en un corte que, si yo no recuerdo mal, no era el definitivo, y que dejó a la crítica un poco fría. La versión que se ha estrenado es más corta, lo que probablemente sea mucho más acertado.

Música de la semana: La música de las películas de Wong Kar-Wai siempre ha sido bastante particular. Las versiones en chino de The Mamas & The Papas y The Cranberries que sonaban en "Chungking Express" tal vez sean las más peculiares de todas, pero no son las únicas. En "Deseando amar" sonaban varios boleros cantados por Nat "King" Cole y ese famoso "Yumeji's theme" que recupera en "My blueberry nights". Ésta se abre con "The story", de Norah Jones, e incluye una desnuda versión de "Harvest moon" a cargo de Cassandra Wilson, una de las grandes damas del jazz actual, y una de las más dadas a la fusión. Wilson alcanzó una gran repercusión con "Traveling miles", un disco homenaje a Miles Davis que incluía este "Run the voodoo down" que podría haber sonado en cualquier episodio de "True Blood".
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