24 enero 2009

¡Salto!

ALERTA SPOILERS: "Perdidos" ha vuelto, y es rematadamente difícil hablar sobre ella sin largar un buen montón de spoilers. Así que id primero a ver los dos episodios inaugurales de la quinta temporada, y luego seguimos hablando.

Wibbly-wobbly timey-wimey 2.0. Nadie mejor que el Doctor para explicar lo que es el tiempo; no es una relación lineal de causa-efecto, sino algo así como una bola de wibbly-wobbly timey-wimey. O lo que es lo mismo, si lo tuyo no son los viajes en el tiempo, e intentas buscar una explicación racional para absolutamente todo, deberías huir de "Perdidos" en este mismo instante. Las historias de viajes (y de bucles) temporales suelen tener un punto de partida que no puede discutirse, que hay que aceptar sin más, a partir del que se desarrolla una trama que, por lo general, termina teniendo sentido. Si cuestionamos el punto de partida, todo el castillo se desmorona, así que éste debe ser, por lo menos, lo suficientemente interesante para que no nos importe y no lo cuestionemos porque sí (es como leer "Ubik" pretendiendo saber qué es Ubik).

Al igual que el híbrido de la base cylon al principio de la cuarta temporada de "Galáctica", la isla va dando saltos en el tiempo, como un disco rayado, aunque en realidad los que parecen desplazarse son los náufragos, que son los que estaban en la isla cuando ésta empezó su serie de saltos. Hasta que consigan pararlo, o encuentren sus propias constantes, lo van a pasar mal, y no sólo por el desconcierto de hallar otra vez el avión del hermano de Eko o a antiguos operarios de la Iniciativa Dharma. Como bien ejemplifica Charlotte, si no dejan de saltar, sus cerebros se van a freír.

Y mientras en la isla experimentan en sus propias carnes las enseñanzas del Doctor, los Seis de Oceanic están atrapados entre los tejemanejes de Ben y los de Widmore, que parece haber llegado a un acuerdo con Sun para que, probablemente, le muestre el camino a la isla. ¿De verdad Sun no quiere hacerle daño a Jack? No habría desentonado en el bufete de Patty Hewes, la verdad. Alguien los ha puesto a todos en movimiento (Kate vuelve a ser la fugitiva de siempre, pero con un "equipaje" más pesado), y yo tampoco confiaría en Ben. Por cierto, una digresión; es lógico que la persona que parece seguir los movimientos de la isla por el continuo espacio-temporal, ayudada por esa especie de péndulo de Foucault, sea la señora Hawking.

Por lo menos, sabemos desde el principio que todos estos saltos temporales tienen unas reglas (lo que pasó, pasó y no se puede cambiar), con lo que no son un cheque en blanco para hacer cualquier cosa, incluso aunque a Desmond no se le apliquen. Lo que está claro es que todos los involucrados van a pagar un peaje por ello.
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