Estos últimos días, las noticias sobre los nuevos proyectos que se barajan en Hollywood dejan una extraña sensación de dèja vu, como que todo esto ya lo hemos vivido... en los 80. En ese peculiar sentimiento inscribimos la amenaza de una cuarta entrega de "Superdetective en Hollywood", la adaptación para la gran pantalla de la serie "Magnum", que lanzó al estrellato a Tom Selleck (al parecer, le salió bien rechazar el papel de Indiana Jones), y por la que se ha rumoreado que van a pasar prácticamente todos los actores en la lista A de Hollywood (George Clooney el primero), y el remake de "La revancha de los novatos".
Y para que todavía quede más clara esta sensación, aquí va otra ración de posibles remakes, cortesía del blog Pop Candy del diario Usa Today. Sin comentarios.
03 mayo 2006
02 mayo 2006
Homenajes, plagios... Intertextualizaciones

En cuanto entras en la cultura pop por la puerta grande, ya puedes echarte a dormir. Y en cuanto sales en un capítulo de "Los Simpsons", ya eres definitivamente de lo más grande (con permiso de Rocío Jurado, claro).
Mr. MacGuffin sigue con su obsesión actual por "Verónica Mars", y ésta es una serie plagada de referencias a la cultura pop, como que la cafetería donde trabaje Verónica se llame "Jabba the Hut", o que el sheriff Lamb se burle de Keith Mars diciéndole si va a usar con él algún truco mental jedi. Las referencias a "La guerra de las galaxias" son las más clásicas, sobre todo entre la generación nacida entre finales de los 60 y principios de los 80, diría yo. Hay tantísimas que no soy capaz de recordarlas todas (muchos de los motes que pone Sawyer en "Perdidos", las desternillantes teorías de clase y raciales sobre la trilogía en "Clerks" y "Persiguiendo a Amy", y la obsesión por la Fuerza de Jay el Silencioso en "Mallrats"...).
La última gran referencia en "Verónica Mars" ha sido, precisamente, hacia "Perdidos", con la inclusión de los famosos números en un episodio (algo que ya se comentó por toda la blogosfera), pero todavía le queda mucho para ganar a los verdaderos reyes de los homenajes, que son "Los Simpsons". No sólo han convertido en dibujos animados a presidentes de EE.UU. (genial el episodio en el que Bart y George Bush padre reeditan "Daniel el travieso"), cantantes, famosos, actores y viejas glorias, sino que además han homenajeado grandes programas de la televisión apropiándose de su argumento y retorciéndolo con ese toque que sólo Homer Simpson sabe dar. Ahora mismo recuerdo dos verdaderamente memorables.
El primero era una parodia de "Expediente X" que contaba con los mismísimos Mulder y Scully (y David Duchovny y Gillian Anderson doblando los personajes con mucho sentido del humor) , y una trama que aunaba los marcianos y las enfermedades del señor Burns. Y el segundo homenajeaba una serie de culto de los 60 que ha influido bastante en la ciencia ficción posterior, "El prisionero". El capítulo de "Los Simpsons" lo tenía todo: el Número 6 original, la Villa, el gas adormecedor, la música...
He de confesar que, desde que lo vi, me picó la curiosidad por ver la serie, y ya hablaremos de ella más adelante, porque aún estoy empezando a verla. Por ahora, aunque Patrick McGoohan me parezca un poco "cara cartón", la serie tiene intriga, la Villa es desasosegante (ya sé de dónde sacaron la idea para "El show de Truman"), y aunque desde el principio se ve venir que hay algo referido al espionaje durante la Guerra Fría, todavía me falta para averiguar quién es el Número 6, por qué dimitió y qué sabía.
01 mayo 2006
¿Pantalla pequeña o grande?
A propósito de "La joya de la familia" (que ni fú ni fá, por cierto), la primera película post-Carrie Bradshaw de Sarah Jessica Parker, en la que ella da vida, bastante convincentemente, a un personaje inseguro muy alejado de Carrie, se hace evidente lo que les cuesta a algunos actores que han triunfado en la televisión traspasar ese éxito al cine. Y eso que hay estrellas que empezaron en la pequeña pantalla: Michael Douglas ("Las calles de San Francisco"), Clint Eastwood ("Rawhide"), Will Smith ("El príncipe de Bel-Air") o Johnny Depp ("Nuevos policías"), y otras que han alternado ambos medios con cierta fortuna (Candice Bergen y "Murphy Brown" y George Clooney antes de dejar "Urgencias").
Sin embargo, lo normal es que cueste un triunfo dar ese salto. Antes de "Sexo en Nueva York", Sarah Jessica Parker había participado en un buen número de películas que hicieron que fuera una cara más o menos conocida, como "Footloose", "Ed Wood" o "Mars Attacks!", pero ha sido la serie la que la ha lanzado a una liga mucho mayor. Sin embargo, parece que sus principales esperanzas en la gran pantalla se ponen en una comedia romántica, "Novia por contrato", que en EE.UU. no funcionó demasiado bien, en un caso que recuerda demasiado a Jennifer Aniston. Ésta lleva intentando conseguir un megaéxito desde la mitad de "Friends", y lo único que ha logrado es, además del interés de los tabloides por su boda y divorcio de Brad Pitt, cierto reconocimiento de la crítica gracias a un par de películas independientes, "The good girl" y "Friends with money", que se ha estrenado recientemente en EE.UU. y en la que comparte reparto con "monstruos" como Joan Cusack, Frances McDormand y Catherine Keener. Sí, ha hecho varias comedias que han tenido éxito, y no para de trabajar, pero todavía no es suficiente para alcanzar el gran éxito de "Friends".
Por otro lado, tenemos a las estrellas de series orientadas, sobre todo, al público juvenil que dan el salto al cine en películas de terror para adolescentes. ¿Por qué? ¿A qué agente de mente preclara se le ocurrió que semejante idea podía funcionar? Porque esas películas hacen un buen primer fin de semana, pero se olvidan tan rápido como llegaron, y sus actores no tienen garantizado el próximo filme (como no sea la secuela). Ahí tenemos a Neve Campbell y Courtney Cox en "Scream" (quizás la excepción de la última ola de terror-casquería adolescente por su evidente aspecto paródico), Sarah Michelle Gellar en "Sé lo que hicistéis el último verano" (con Jennifer Love Hewitt) y "El grito", Tom Welling y Maggie Grace en "Terror en la niebla", y la última en subirse a este carro es Kristen Bell con otro televisivo, Ian Somerhalder, en "Pulse", enésimo remake de una cinta japonesa.
Lo bueno de todo este asunto, es que algunos de estos actores hacen películas independientes "de calidad" o totalmente alejadas de estas convenciones del terror o la comedia romántica como una manera de cimentar una carrera más intersante (al menos, sobre el papel). La propia Bell ha rodado también una curiosa historia de frikis de "La guerra de las galaxias" llamada "Fanboys", que tiene el respaldo de los hermanos Weinstein detrás y que tiene pinta de superar el frikismo de Kevin Smith. Y una "perdida" como Emilie de Ravin aparece brevemente en "Brick", una de las películas que más está dando qué hablar entre los críticos por su mezcla de cine negro y temática de instituto.
Una de cal y otra de arena parece ser la tónica para estas estrellas de la tele. Por ahora, entre los pocos que van logrando una carrera interesante, están Lisa Kudrow (básicamente en el sector independiente, con títulos como "Lo opuesto al sexo"), Michelle Williams (que debe rentabilizar el éxito de "Brokeback Mountain") o la que puede ser el próximo ejemplo de paso sin trauma de la tele al cine: Kate Bosworth, de "Jóvenes rebeldes" a "Superman returns".
Sin embargo, lo normal es que cueste un triunfo dar ese salto. Antes de "Sexo en Nueva York", Sarah Jessica Parker había participado en un buen número de películas que hicieron que fuera una cara más o menos conocida, como "Footloose", "Ed Wood" o "Mars Attacks!", pero ha sido la serie la que la ha lanzado a una liga mucho mayor. Sin embargo, parece que sus principales esperanzas en la gran pantalla se ponen en una comedia romántica, "Novia por contrato", que en EE.UU. no funcionó demasiado bien, en un caso que recuerda demasiado a Jennifer Aniston. Ésta lleva intentando conseguir un megaéxito desde la mitad de "Friends", y lo único que ha logrado es, además del interés de los tabloides por su boda y divorcio de Brad Pitt, cierto reconocimiento de la crítica gracias a un par de películas independientes, "The good girl" y "Friends with money", que se ha estrenado recientemente en EE.UU. y en la que comparte reparto con "monstruos" como Joan Cusack, Frances McDormand y Catherine Keener. Sí, ha hecho varias comedias que han tenido éxito, y no para de trabajar, pero todavía no es suficiente para alcanzar el gran éxito de "Friends".
Por otro lado, tenemos a las estrellas de series orientadas, sobre todo, al público juvenil que dan el salto al cine en películas de terror para adolescentes. ¿Por qué? ¿A qué agente de mente preclara se le ocurrió que semejante idea podía funcionar? Porque esas películas hacen un buen primer fin de semana, pero se olvidan tan rápido como llegaron, y sus actores no tienen garantizado el próximo filme (como no sea la secuela). Ahí tenemos a Neve Campbell y Courtney Cox en "Scream" (quizás la excepción de la última ola de terror-casquería adolescente por su evidente aspecto paródico), Sarah Michelle Gellar en "Sé lo que hicistéis el último verano" (con Jennifer Love Hewitt) y "El grito", Tom Welling y Maggie Grace en "Terror en la niebla", y la última en subirse a este carro es Kristen Bell con otro televisivo, Ian Somerhalder, en "Pulse", enésimo remake de una cinta japonesa.
Lo bueno de todo este asunto, es que algunos de estos actores hacen películas independientes "de calidad" o totalmente alejadas de estas convenciones del terror o la comedia romántica como una manera de cimentar una carrera más intersante (al menos, sobre el papel). La propia Bell ha rodado también una curiosa historia de frikis de "La guerra de las galaxias" llamada "Fanboys", que tiene el respaldo de los hermanos Weinstein detrás y que tiene pinta de superar el frikismo de Kevin Smith. Y una "perdida" como Emilie de Ravin aparece brevemente en "Brick", una de las películas que más está dando qué hablar entre los críticos por su mezcla de cine negro y temática de instituto.
Una de cal y otra de arena parece ser la tónica para estas estrellas de la tele. Por ahora, entre los pocos que van logrando una carrera interesante, están Lisa Kudrow (básicamente en el sector independiente, con títulos como "Lo opuesto al sexo"), Michelle Williams (que debe rentabilizar el éxito de "Brokeback Mountain") o la que puede ser el próximo ejemplo de paso sin trauma de la tele al cine: Kate Bosworth, de "Jóvenes rebeldes" a "Superman returns".
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