Este fin de semana termina la tercera temporada de "Orphan Black", la serie de BBC America que sigue a varios clones que intentan averiguar por qué las crearon, al mismo tiempo que buscan escapar de la empresa que afirma "poseerlas". Es una serie que, pese a que a veces su trama horizontal puede estar a menudo a punto de salirse por completo de madre, suele mostrar unas historias y unos episodios muy entretenidos, y con unos personajes, en general, bastante bien trazados e interpretados. Este año, las cosas se han complicado con la aparición de otra facción que ha hecho aún más difícil la vida a las protagonistas, pero éstas siempre garantizan, al menos, buenos momentos de diversión.
"Orphan Black", de todos modos, es más conocida por ser el vehículo de lucimiento de su gran protagonista, Tatiana Maslany, que interpreta a todas las versiones de Sarah Manning que hemos visto en la serie hasta ahora, y a la que en todas las entrevistas le preguntan cómo puede aclararse entre unas y otras (hay vídeos muy curiosos sobre cómo se ruedan las escenas con varios clones interactuando). Ha comentado en algunos sitios, como en una entrevista con The Wall Street Journal, que suele utilizar música para construir cada personaje, y en esa misma entrevista ofrecía algunos de los ejemplos que había usado para cada clon. Dan para una playlist muy curiosa para los fans de la serie.
The Prodigy, por ejemplo, es la banda sonora para Sarah, la rebelde criada en el Reino Unido, junto con rap y hip-hop de las islas británicas del estilo de Dizzee Rascal o The Streets. Alguna vez se ha mencionado que S., su madre adoptiva, la habría introducido también en el post-punk de los 70, tipo Siouxsie and the Banshees.
Para Cosima, con su actitud relajada y cool ante la vida, Maslany opta por la electrónica de gente como Grimes, y que para Helena funcionan algunas canciones de Tom Waits y, curiosamente, Antony & The Johnsons, lo que puede resultar un poco paradójico para nuestra psicópata ucraniana favorita.
Por supuesto, las canciones para Alison son musicales, y grandes clásicos como "West Side Story" o "Jesucristo Superstar". De hecho, la propia Maslany hizo varias playlists sobre los clones para el blog Noisey, de Vice, y hay elecciones bastante curiosas ahí. Aunque "Bad girls", de M.I.A., les va bien a todas.
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17 junio 2015
08 mayo 2014
Guionistas, showrunners... ¿Cantantes?
Las listas de actores que tienen una carrera paralela como cantantes se han vuelto tan habituales, que ya casi ni pueden sorprendernos. Sin embargo, las curiosidades y las revelaciones inesperadas pueden llegar detrás de las cámaras, pues sí que hay algunos guionistas y, más especificamente, showrunners y creadores que o bien tienen una banda como hobby, o se dedican a ello de una manera más seria (o se dedicaban).
El caso más claro y evidente es el de Carrie Brownstein y Fred Armisen, co-creadores de "Portlandia". Brownstein fue la cantante de Sleater Kinney, uno de los grupos indies más reconocidos de Estados Unidos, y últimamente formaba parte de otra banda femenina llamada Wild Flag, y terminó como actriz y co-guionista de la comedia de sketches de IFC gracias a su amistad con Armisen. Éste se hizo famoso por su paso por "Saturday Night Live", pero en varias entrevistas ha reconocido que, de adolescente, era un apasionado por la música, así que no es extraño que la serie incluya chistes en formato canción (como aquel famoso "Dream of the 90's") o que aparezcan multitud de músicos, desde gente muy conocida, tipo Eddie Vedder, o gente un poco más particular, como si dijéramos, caso de St. Vincent.
Otro ejemplo muy conocido es The Solids, o lo que es lo mismo, el grupo en el que tocan (o tocaban, que no lo tengo muy claro) Carter Bays y Craig Thomas. Eso explica la ajustada parodia que era Robin Sparkles de las estrellas de pop adolescente de los 80 o, cuando atravesó su época "oscura", de Alanis Morrisette, y que no fuera raro que hubiera cancioncillas de todo tipo distribuidas por la serie. Uno de los temas de la banda, "Hey, beautiful", era de hecho la sintonía de la comedia.
El caso más peculiar, y el verdadero impulsor de esta mini-lista, es el de Jed Whedon y Maurissa Tancharoen, showrunners de "Agents of SHIELD" y responsables de interpretar las canciones de la "Mucho ruido y pocas nueces" dirigida por Joss Whedon, incluida la famosa "Sigh no more" que, en la versión de Kenneth Branagh, era bastante más festiva. Ambos ya participaron en la banda sonora de "Dr. Horrible`s Sing-Along Blog", y lo cierto es que Tancharoen formaba parte de un grupo llamado Pretty in Pink antes de empezar a trabajar más de continuo de guionista. Ella aparece, de hecho, cantando algunas de las canciones de Dr. Horrible, como "So they say" (es una de las groupies del Capitán Hammer), en la que aparecen varios de los colaboradores habituales de Whedon detrás de las cámaras. De "Agents of SHIELD", de todos modos, lo realmente genial es el pasado a lo Robin Sparkles de Chloe Bennett en China.
El caso más claro y evidente es el de Carrie Brownstein y Fred Armisen, co-creadores de "Portlandia". Brownstein fue la cantante de Sleater Kinney, uno de los grupos indies más reconocidos de Estados Unidos, y últimamente formaba parte de otra banda femenina llamada Wild Flag, y terminó como actriz y co-guionista de la comedia de sketches de IFC gracias a su amistad con Armisen. Éste se hizo famoso por su paso por "Saturday Night Live", pero en varias entrevistas ha reconocido que, de adolescente, era un apasionado por la música, así que no es extraño que la serie incluya chistes en formato canción (como aquel famoso "Dream of the 90's") o que aparezcan multitud de músicos, desde gente muy conocida, tipo Eddie Vedder, o gente un poco más particular, como si dijéramos, caso de St. Vincent.
Otro ejemplo muy conocido es The Solids, o lo que es lo mismo, el grupo en el que tocan (o tocaban, que no lo tengo muy claro) Carter Bays y Craig Thomas. Eso explica la ajustada parodia que era Robin Sparkles de las estrellas de pop adolescente de los 80 o, cuando atravesó su época "oscura", de Alanis Morrisette, y que no fuera raro que hubiera cancioncillas de todo tipo distribuidas por la serie. Uno de los temas de la banda, "Hey, beautiful", era de hecho la sintonía de la comedia.
El caso más peculiar, y el verdadero impulsor de esta mini-lista, es el de Jed Whedon y Maurissa Tancharoen, showrunners de "Agents of SHIELD" y responsables de interpretar las canciones de la "Mucho ruido y pocas nueces" dirigida por Joss Whedon, incluida la famosa "Sigh no more" que, en la versión de Kenneth Branagh, era bastante más festiva. Ambos ya participaron en la banda sonora de "Dr. Horrible`s Sing-Along Blog", y lo cierto es que Tancharoen formaba parte de un grupo llamado Pretty in Pink antes de empezar a trabajar más de continuo de guionista. Ella aparece, de hecho, cantando algunas de las canciones de Dr. Horrible, como "So they say" (es una de las groupies del Capitán Hammer), en la que aparecen varios de los colaboradores habituales de Whedon detrás de las cámaras. De "Agents of SHIELD", de todos modos, lo realmente genial es el pasado a lo Robin Sparkles de Chloe Bennett en China.
27 abril 2014
Cantores de Poniente
Como buen fan de J.R.R. Tolkien, George R.R. Martin ha incluido en su Canción de Hielo y Fuego alguna que otra tonadilla popular del lugar. No son tantas como las que trufan "El hobbit" y "El Señor de los Anillos", y probablemente tampoco son tan largas como las canciones de Tom Bombadil y, de hecho, en no pocas ocasiones se hace burla de las canciones que celebran las gestas de caballeros y reyes pasados, pero las hay. Las que más se repiten a lo largo de los libros, y de la serie, son "The rains of Castamere", con ese siniestro significado, y "The bear and the maiden fair", más festiva y de taberna. "Juego de tronos" ha tenido algunas opciones ilustres para interpretarlas, desde The National y Sigur Rós para la primera, a The Hold Steady para la segunda, pero lo más curioso es que podría haber utilizado a alguno de sus actores para cantarlas sin problema. En la cada vez más larga lista de series que tienen el reparto adecuado para hacer un capítulo musical, es realmente divertido que "Juego de tronos" sea una de las últimas en unirse.
De algunos actores, como Natalia Tena y su Molotov Jukebox o Carice Van Houten, ya conocíamos más sus carreras paralelas como cantantes, más que nada porque fueron de las primeras curiosidades que se contaron sobre la serie (Van Houten ya muestra sus dotes cantoras en "El libro negro"), pero de otros hemos tardado más en descubrirlas.
Uno que tiene nuevo trabajo discográfico reciente es Iwan Rheon, aunque creo que su faceta cantante no les es desconocida a los seguidores de "Misfits". En realidad, más que publicar disco, lo suyo es sacar EPs y canciones sueltas a través de iTunes o de su web. Está todavía muy al principio de su carrera musical, cosa que ya no puede decir otro de sus compañeros de reparto.
En el Reino Unido, siempre que pueden recuerdan que Jerome Flynn (Bronn) formó parte en los 90 del dúo Robson & Jerome, que se dedicaba a hacer versiones de temas bastante conocidos. Su mayor éxito, probablemente, fuera la versión de "Unchained melody" que estuvo siete semanas en el número uno en las listas británicas. Sería divertido saber si Kristian Nairn (Hodor), que es también DJ, pincha alguna vieja canción de este par en sus sesiones.
La última en animarse a cantar, aunque no al mismo nivel que los anteriores, ha sido Emilia Clarke. Lo hace en el contexto de una película, "Dom Hemingway", en la que interpreta a la hija del gángster del título, al que da vida Jude Law. La canción en cuestión es "Fisherman's blues", de The Waterboys, aunque esto ya lo hemos comentado en otra ocasión. Estaría bien que Daenerys montara un grupo de metal con los dothrakis que se llamara Drakarys.
Y entre los últimos en llegar a la serie figura Michiel Huisman, que en Estados Unidos se ha hecho conocido cantando en "Treme" y en "Nashville" y que en su Holanda natal llegó a componer una canción para una serie llamada "Wiskunde", al parecer.
Música de la semana: El otro día hablamos de "Faking it", la última comedia teen de MTV, y en ésta también siguen el ejemplo de "Awkward" de indicarte qué canción está sonando en cada momento del episodio. Hacia el final, lo que se escucha es una versión fiel y, al mismo tiempo, personal de Starfucker, o STRFKR, de "Girls just wanna have fun".
De algunos actores, como Natalia Tena y su Molotov Jukebox o Carice Van Houten, ya conocíamos más sus carreras paralelas como cantantes, más que nada porque fueron de las primeras curiosidades que se contaron sobre la serie (Van Houten ya muestra sus dotes cantoras en "El libro negro"), pero de otros hemos tardado más en descubrirlas.
Uno que tiene nuevo trabajo discográfico reciente es Iwan Rheon, aunque creo que su faceta cantante no les es desconocida a los seguidores de "Misfits". En realidad, más que publicar disco, lo suyo es sacar EPs y canciones sueltas a través de iTunes o de su web. Está todavía muy al principio de su carrera musical, cosa que ya no puede decir otro de sus compañeros de reparto.
En el Reino Unido, siempre que pueden recuerdan que Jerome Flynn (Bronn) formó parte en los 90 del dúo Robson & Jerome, que se dedicaba a hacer versiones de temas bastante conocidos. Su mayor éxito, probablemente, fuera la versión de "Unchained melody" que estuvo siete semanas en el número uno en las listas británicas. Sería divertido saber si Kristian Nairn (Hodor), que es también DJ, pincha alguna vieja canción de este par en sus sesiones.
La última en animarse a cantar, aunque no al mismo nivel que los anteriores, ha sido Emilia Clarke. Lo hace en el contexto de una película, "Dom Hemingway", en la que interpreta a la hija del gángster del título, al que da vida Jude Law. La canción en cuestión es "Fisherman's blues", de The Waterboys, aunque esto ya lo hemos comentado en otra ocasión. Estaría bien que Daenerys montara un grupo de metal con los dothrakis que se llamara Drakarys.
Y entre los últimos en llegar a la serie figura Michiel Huisman, que en Estados Unidos se ha hecho conocido cantando en "Treme" y en "Nashville" y que en su Holanda natal llegó a componer una canción para una serie llamada "Wiskunde", al parecer.
Música de la semana: El otro día hablamos de "Faking it", la última comedia teen de MTV, y en ésta también siguen el ejemplo de "Awkward" de indicarte qué canción está sonando en cada momento del episodio. Hacia el final, lo que se escucha es una versión fiel y, al mismo tiempo, personal de Starfucker, o STRFKR, de "Girls just wanna have fun".
18 diciembre 2013
Por los pelos
No es que 2013 haya sido el año en el que, de repente, se ha puesto de moda que las series de televisión se gasten medio presupuesto en pelucas, pero sí que ha sido uno en el que se ha hablado mucho de ellas. Cada vez que se escribía sobre "The Blacklist", era inevitable que se mencionara la terrible peluca que lleva Megan Boone, y no hay que olvidar la diversión que hubo con las que Matthew Rhys y Keri Russell utilizaban en "The Americans" para asumir las diferentes personalidades que requería su labor como agentes encubiertos del KGB. El tema ha llegado a ser tan comentado, que TV Guide incluyó una lista de las mejores y peores pelucas en sus rankings de lo mejor y peor del año, y entre sus inclusiones estaban algunas que ya hemos discutido por aquí con anterioridad, como las de "Juego de tronos" o las muy finas de Julianna Margulies en "The Good Wife".
En la lista, evidentemente, hay hueco para otra serie de género que hace un uso muy extensivo de pelucas (y maquillajes extremos) como "Defiance", donde ver sin caracterizar a gente como Stephanie Leonidas, Tony Curran o Jaime Murray (o Treanna Keating, que interpreta a la doctora Yewll) puede ser un verdadero impacto. Entre las salvajes pelucas rojizas de los irathient y las rubias Targaryen style de los castithan, la serie va bien servida en ese aspecto. Sin embargo, lo más divertido es siempre ver los títulos que. en teoría, no necesitan de esas cosas y que acaban utilizando bastantes más pelucas de las esperadas. Muchas veces, la culpa de todo la tiene un desafortunado corte de pelo; Matt Smith se ha pasado el especial del 50 aniversario y el de Navidad de "Doctor Who" llevando una que imita el peinado que lucía durante buena parte de la séptima temporada, y todo por afeitarse la cabeza para "How to catch a monster", el debut en la dirección de Ryan Gosling.
Algo similar le ha pasado a Rob James-Collier, que hizo lo mismo que Smith por una película y luego tuvo que llevar una peluca para la cuarta temporada de "Downton Abbey". En esa serie, no obstante, las pelucas no son algo ajeno. Maggie Smith las lleva desde el principio, y también lo hace Phyllis Logan, que en alguna ocasión ha explicado que las pelucas de la señora Hughes han ido cambiando también con el paso de los años en la serie. Eso sí, ITV no escatima en gastos en ese aspecto, al igual que tampoco lo hacen "The Good Wife" y "Juego de tronos", que no es algo que pueda aplicarse a The CW. En series que tiran mucho de flashbacks históricos como "The Vampire Diaries" y "The Originals", no es nada raro encontrarse unas melenas postizas muy poco favorecedoras, y "Arrow" no ha conseguido dar con la peluca que le vaya bien a Stephen Amell cada vez que la acción se traslada a los cinco años que Oliver Queen pasó en aquella isla.
La foto de arriba, de todos modos, ejemplifica el dominio de "The Americans" este año en lo referente a las pelucas (siguiendo la estela de toda una profesional como "Alias"). Es difícil saber si Margo Martindale y Keri Russell van disfrazadas de Tootsie o de Sophia Petrillo.
En la lista, evidentemente, hay hueco para otra serie de género que hace un uso muy extensivo de pelucas (y maquillajes extremos) como "Defiance", donde ver sin caracterizar a gente como Stephanie Leonidas, Tony Curran o Jaime Murray (o Treanna Keating, que interpreta a la doctora Yewll) puede ser un verdadero impacto. Entre las salvajes pelucas rojizas de los irathient y las rubias Targaryen style de los castithan, la serie va bien servida en ese aspecto. Sin embargo, lo más divertido es siempre ver los títulos que. en teoría, no necesitan de esas cosas y que acaban utilizando bastantes más pelucas de las esperadas. Muchas veces, la culpa de todo la tiene un desafortunado corte de pelo; Matt Smith se ha pasado el especial del 50 aniversario y el de Navidad de "Doctor Who" llevando una que imita el peinado que lucía durante buena parte de la séptima temporada, y todo por afeitarse la cabeza para "How to catch a monster", el debut en la dirección de Ryan Gosling.
Algo similar le ha pasado a Rob James-Collier, que hizo lo mismo que Smith por una película y luego tuvo que llevar una peluca para la cuarta temporada de "Downton Abbey". En esa serie, no obstante, las pelucas no son algo ajeno. Maggie Smith las lleva desde el principio, y también lo hace Phyllis Logan, que en alguna ocasión ha explicado que las pelucas de la señora Hughes han ido cambiando también con el paso de los años en la serie. Eso sí, ITV no escatima en gastos en ese aspecto, al igual que tampoco lo hacen "The Good Wife" y "Juego de tronos", que no es algo que pueda aplicarse a The CW. En series que tiran mucho de flashbacks históricos como "The Vampire Diaries" y "The Originals", no es nada raro encontrarse unas melenas postizas muy poco favorecedoras, y "Arrow" no ha conseguido dar con la peluca que le vaya bien a Stephen Amell cada vez que la acción se traslada a los cinco años que Oliver Queen pasó en aquella isla.
La foto de arriba, de todos modos, ejemplifica el dominio de "The Americans" este año en lo referente a las pelucas (siguiendo la estela de toda una profesional como "Alias"). Es difícil saber si Margo Martindale y Keri Russell van disfrazadas de Tootsie o de Sophia Petrillo.
21 noviembre 2013
Las conexiones curiosas del Doctor #semanawhovian
Si alguno lleva hibernando cual Punxsutawney Phil desde hace un mes, y se sorprende de ver de repente tanto artículo y tanto tuit referido a "Doctor Who", debería saber que una serie no cumple, estando en emisión, 50 años desde su estreno todo los días, así que es normal que los fans estén de celebración hasta el sábado, cuando la BBC emitirá el esperado capítulo especial "The day of the Doctor". Es posible que os suene esa Semana Whovian que varios blogs estamos dedicando a ese peculiar Señor del Tiempo y a sus aventuras por el tiempo y el espacio, y entre tanto recordatorio a alguna de sus once encarnaciones hasta la fecha, sus villanos y sus compañeros, no está mal hacer alguna parada en curiosidades asociadas a la serie, sobre todo a través de sus actores y de algunos trabajos peculiares que han hecho fuera de "Doctor Who". Y si hemos empezado con el inicio del concierto dedicado a la serie, ya tradicional, en los Proms de la BBC, lo suyo es seguir con música, pero de otro tipo.
La carrera musical de Billie Piper ya la hemos comentado en otras ocasiones (sobre todo gracias a su éxito "Because we want to"), pero nunca deja de ser curioso acordarse de que, en 1998, fue número uno en las listas de ventas del Reino Unido, siendo lo más parecido que tuvieron allí, por aquel entonces, a Britney Spears. Hasta llegó a grabar una canción para la primera película de "Pokémon", pero su carrera musical no duró demasiado. Sacó otro disco en 2000 y en 2003 decidió pasarse a la interpretación, que ya sabemos hasta dónde la ha llevado.
A veces, lo que propicia "Doctor Who" son cruces de caminos vitales y profesionales que cristalizan en cosas como la versión de "Mucho ruido y pocas nueces" que David Tennant (Diez) y Catherine Tate (Donna) protagonizaron en 2011 en las tablas de Londres, y que trasladaba la acción de la obra de William Shakespeare al Gibraltar de los 80. Su versión es bastante diferente de la que ha hecho Joss Whedon para el cine, por ejemplo, y parecía aprovechar a tope la gran química cómica que tenían ambos en la serie.
Para cruce curioso, el que se produjo en la quinta y sexta temporadas de "Law & Order UK", el remake de la venerable franquicia de la NBC en ITV. En el lado de los fiscales nos encontramos de repente no sólo con Freema Agyeman, que había sido Martha Jones, sino también Peter Davison, el Quinto Doctor, haciendo de su jefe. Que yo recuerde, no hubo ningún guiño simpático al respecto, pero bien que podrían haberlo hecho. Ahora, evidentemente, en la quinta temporada la cosa era aún más divertida cuando todavía andaba por ahí Jamie Bamber, el capitán Lee "Apollo" Adama de "Battlestar Galactica", como uno de los policías.
Si entramos ya en el que será 12º Doctor, Peter Capaldi, es un actor con una carrera muy larga a sus espaldas, y para el público británico no es ningún desconocido gracias a su malhablado Malcolm Tucker de "The thick of it". No obstante, en su etapa de "casi famoso", hay trabajos por ahí realmente curiosos como el de la foto, correspondiente a la tercera temporada de "Principal sospechoso". Capaldi era Vera Reynolds, una drag queen que se veía en medio de una de las investigaciones de Jane Tennison, y desde luego no tiene mucho que ver con otros papeles que hizo dentro del universo whovian, como el de aquel patricio romano en la cuarta temporada de "Doctor Who" o el del trágico burócrata de "Torchwood: Children of Earth".
Para finalizar, vamos a volver a Billie Piper, con la que empezamos este brevísimo repaso, y a uno de sus primeros trabajos post-"Doctor Who", una adaptación para televisión de "The ruby in the smoke". Es una de las aventuras protagonizadas por Sally Lockhart escritas por Philip Pullman, el autor de la trilogía de "La materia oscura", y lo realmente curioso es el encuentro entre Piper y el que acabaría siendo después el 11º Doctor, Matt Smith (también se pasea por allí gente como Hayley Atwell y David Harewood). Smith y Piper volverían a trabajar juntos de nuevo en un capítulo de la primera temporada de "Secret diary of a call girl".
19 noviembre 2013
La ciencia detrás de las series
Un derivado bastante usual del éxito de una serie de ciencia ficción suele ser la aparición de especiales, y hasta de libros, sobre si la parte científica que aparece en ella se ajusta a la realidad o no. No hablamos tanto de si los vipers de "Battlestar Galactica" o las naves de "Babylon 5" se mueven por el espacio como lo haría realmente una nave por el espacio, y no un caza por el aire, sino sobre una puerta estelar como las de "Stargate" podría darnos paso a otros mundos, o si los experimentos de Walter Bishop y William Bell sobre universos paralelos en "Fringe" tienen algún fundamento. Algunas de esas series tienen sus propios libros que exploran ese lado científico ("Fringe" lo tiene, por ejemplo, y dedicó un extra del DVD de su primera temporada al tema), pero probablente sean "Star Trek" y "Doctor Who" las campeonas en este aspecto.
La primera, por ejemplo, inspiró al físico mexicano Miguel Alcubierre, en 1994, a estudiar la posibilidad de que el motor de curvatura de la USS Enterprise fuera plausible. De sus estudios teóricos surgió el motor de Alcubierre, que utiliza la teoría de la relatividad de Einstein para construir un motor teórico que permitiría viajar más rápido que la luz al "doblar" el espacio-tiempo por detrás y por delante de él. Y ya sabemos que hay no pocos físicos intentando averiguar si la teletransportacióin sería posible, aunque por ahora sólo ha conseguido teletransportarse un electrón. "Star Trek" es, posiblemente, la mayor generadora de experimentos y artículos especulativos de este estilo (con permiso de los superhéroes), pero como no es la que cumple 50 años el próximo sábado, ahora estamos todos más centrados en "Doctor Who".
Aunque el Doctor utilice mucha tecnojerga casi sin sentido para explicar algunas de las cosas que pasan en sus aventuras, la mayoría de esas explicaciones no tiene mayor importancia más allá de la trama del capítulo en concreto. Sin embargo, sí que ha generado bastantes charlas, libros y especiales televisivos que intentan acercar a los espectadores algunos de los conceptos que maneja la serie, como el del viaje en el tiempo. El último de esos especiales es "The science of Doctor Who", que BBC emitió hace unos días dentro de su programación por el medio siglo de la serie, y que cuenta con Brian Cox como su presentador. En realidad, es más una conferencia de Cox, que está reconocido como el divulgador científico más importante desde Carl Sagan, en la que explica, por ejemplo, cómo se descubrió que la velocidad de la luz es constante, y qué implicaciones tiene, habla sobre la posibilidad de que alguno de los planetas extrasolares descubiertos hasta ahora tenga las condiciones necesarias para albergar vida y explica qué es un agujero negro (como el que impulsa a la TARDIS) y si uno de ellos tendría la capacidad de hacernos viajar al pasado.
Es una charla de una hora bastante amena, que cuenta con pequeñas experiencias en las que Cox explica visualmente algunos conceptos, desde cómo el tiempo se frena en las proximidades del horizonte de sucesos de un agujero negro a los diferentes colores que adoptan los elementos químicos al reaccionar con el calor (o al enunciado de Einstein de que el tiempo es relativo), pero que quizás decepcione a quienes la vean esperando que hablen de "Doctor Who". El 11º Doctor aporta unas pequeñas cortinillas ("Shut up, Brian"), pero poco más. Cox habla más de Michael Faraday que del Doctor, pero para quienes tengáis cierta curiosidad por estos temas, es bastante interesante.
La primera, por ejemplo, inspiró al físico mexicano Miguel Alcubierre, en 1994, a estudiar la posibilidad de que el motor de curvatura de la USS Enterprise fuera plausible. De sus estudios teóricos surgió el motor de Alcubierre, que utiliza la teoría de la relatividad de Einstein para construir un motor teórico que permitiría viajar más rápido que la luz al "doblar" el espacio-tiempo por detrás y por delante de él. Y ya sabemos que hay no pocos físicos intentando averiguar si la teletransportacióin sería posible, aunque por ahora sólo ha conseguido teletransportarse un electrón. "Star Trek" es, posiblemente, la mayor generadora de experimentos y artículos especulativos de este estilo (con permiso de los superhéroes), pero como no es la que cumple 50 años el próximo sábado, ahora estamos todos más centrados en "Doctor Who".
Aunque el Doctor utilice mucha tecnojerga casi sin sentido para explicar algunas de las cosas que pasan en sus aventuras, la mayoría de esas explicaciones no tiene mayor importancia más allá de la trama del capítulo en concreto. Sin embargo, sí que ha generado bastantes charlas, libros y especiales televisivos que intentan acercar a los espectadores algunos de los conceptos que maneja la serie, como el del viaje en el tiempo. El último de esos especiales es "The science of Doctor Who", que BBC emitió hace unos días dentro de su programación por el medio siglo de la serie, y que cuenta con Brian Cox como su presentador. En realidad, es más una conferencia de Cox, que está reconocido como el divulgador científico más importante desde Carl Sagan, en la que explica, por ejemplo, cómo se descubrió que la velocidad de la luz es constante, y qué implicaciones tiene, habla sobre la posibilidad de que alguno de los planetas extrasolares descubiertos hasta ahora tenga las condiciones necesarias para albergar vida y explica qué es un agujero negro (como el que impulsa a la TARDIS) y si uno de ellos tendría la capacidad de hacernos viajar al pasado.
Es una charla de una hora bastante amena, que cuenta con pequeñas experiencias en las que Cox explica visualmente algunos conceptos, desde cómo el tiempo se frena en las proximidades del horizonte de sucesos de un agujero negro a los diferentes colores que adoptan los elementos químicos al reaccionar con el calor (o al enunciado de Einstein de que el tiempo es relativo), pero que quizás decepcione a quienes la vean esperando que hablen de "Doctor Who". El 11º Doctor aporta unas pequeñas cortinillas ("Shut up, Brian"), pero poco más. Cox habla más de Michael Faraday que del Doctor, pero para quienes tengáis cierta curiosidad por estos temas, es bastante interesante.
16 noviembre 2013
"Doctor Who": el Tercer Doctor #semanawhovian
Supongo que, a estas alturas, ya sabés que unos 16 blogs nos hemos unido para celebrar el 50º aniversario de "Doctor Who" bajo el epígrafe común de la Semana Whovian. Lo haremos con una serie de entradas, inicialmente sobre cada uno de los Doctores y los villanos, que ayer arrancaron El blog de Mon y Series de bolsillo, y ahora nos detenemos en la tercera regeneración del Doctor, la que adoptó la cara y el cuerpo de Jon Pertwee, y que lo vio en una posición bastante diferente a la de los dos primeros Doctores; exiliado y atrapado en la Tierra. Pertwee, que había sido oficial de la División de Inteligencia Naval de la Marina británica durante la Segunda Guerra Mundial, llegó a la serie cuando ésta se encontraba en su séptima temporada, en 1970, y lo hacía contando a sus espaldas con una gran experiencia en teatro y, principalmente, en televisión, y curiosamente se había labrado un hueco como actor cómico.
Y decimos curiosamente porque, una vez se enfundó el muy setentero traje de su Doctor (que parece la inspiración del vestuario de Austin Powers a veces), se convirtió en alguien a quien Steven Moffat describía en un especial de BBC America como un Doctor con la calma de James Bond, y a veces también con cierto lado impaciente y mal genio. Y que se metía en las mismas aventuras imposibles que Bond. Al estar obligado a quedarse en la Tierra, el Doctor empieza a trabajar más asiduamente con UNIT y con el Brigadier Lethbridge-Stewart, y las cinco temporadas en las que Pertwee (que no era la primera opción para el papel) estuvo en la serie ayudaron a reforzar su popularidad. También es cierto que, en aquellos años, "Doctor Who" presentó a la audiencia a no pocos villanos que luego se convirtieron en clásicos, desde los silurianos a los autones (recuperados por Russell T. Davies para el primer episodio de su nueva etapa; sí, eran aquellos maniquíes asesinos), pero entre todos acabó sobresaliendo uno muy especial: The Master.
Villanos y companions
The Master (o el Maestro, si queréis) también ha sido la némesis del Doctor más recordada de la era moderna, gracias al trabajo de John Simm, pero para los fans de siempre de la serie es difícil que alguien supere al actor Roger Delgado. Él le dio a esa especie de reverso tenebroso del Doctor el aire de imprevisibilidad, de maquiavelismo, de engaño y de maldad que lo convirtió en uno de los enemigos más formidables de la serie (más todavía por ser otro Señor del Tiempo). Y eso que la época del tercer Doctor está llena, como hemos visto, de enemigos bien recordados por los fans, y las aventuras al lado de UNIT y el Brigadier (y Bessie, el coche amarillo) en la Tierra permitieron a los guionistas buscar ideas nuevas, que no repitieran el esquema de "la TARDIS aterriza en algún sitio exótico del Universo y una raza alienígena la toma con nosotros".
Pertwee, por supuesto, no viajaba solo. Ni siquiera estuvo solo en su exilio en nuestro planeta, pero su primera acompañante, Liz Shaw, no duró demasiado. Las dos siguientes, sin embargo, sí que lo hicieron lo suficiente para ganarse el cariño de los fans. Jo Grant, por ejemplo, fue la primera con la que el Doctor mantenía una relación de amistad repleta de puyas y en la que ella contribuía a calmar también los ramalazos de mal humor que el Doctor solía tener. Su marcha fue un golpe para él, pero introdujo a una de las companion más populares de la historia de la serie, Sara Jane Smith. Cuando se encuentra con el Doctor, es una periodista con gran interés por saber y que se permite investigar algunas cosas por su cuenta y funcionar de manera más o menos independiente del Doctor en ciertos momentos. Los fans siempre se quejan de que los guionistas se "cargaron" el personaje cuando pasó a acompañar al cuarto Doctor, pero aun así es una de sus acompañantes favoritas, y de las que más han aparecido después en la serie. Estuvo en el especial de "The five Doctors" y reapareció con Diez, para acabar teniendo su propia serie, "The Sarah Jane Adventures".
El legado
Jon Pertwee se mantuvo como el Doctor hasta 1974, cuando cedería la antorcha al que, quizás, sea el actor más popular en este papel de la era clásica, Tom Baker, y para cuando lo hizo, había introducido bastantes cosas que "Doctor Who" mantendría y refinaría para más adelante. Pertwee aportó, por ejemplo, ese cierto mal genio en algunos momentos, aunque también era capaz de mantenerse muy tranquilo en situaciones complicadas, y algunas de sus acompañantes pusieron las primeras piedras para que acabaran aparaciendo más adelante companions como Rose Tyler. Fue el primer contacto del público con Sarah Jane Smith y con The Master, y también representó el inicio de las emisiones en color de la serie. Los decorados, vistos ahora, dan mucha sensación de título para niños (o, como mucho, para toda la familia), pero se notaban más los vivos colores del vestuario del Doctor y se daba un salto hacia adelante importante. Si "Doctor Who" se hubiera quedado atascada en el blanco y negro durante buena parte de los 70, tal vez no hubiera aguantado tanto.
Si queréis seguir leyendo más entradas de la #semanawhovian, Yo no me aburro habla sobre el Cuarto Doctor y, en unos horas, continuaremos con el especial hablando sobre unos villanos muy especiales, los androides mecánicos que perseguían a madame de Pompadour en "The girl in the fireplace". Además, mañana será el turno de Crucigramas y café, sobre el Quinto Doctor, y de Los Lunes Seriéfilos, que os hablará sobre el Sexto. Y no os perdáis el concurso de una marioneta de un Cyberman a cargo de Twee Draken, y cuyas bases explican en En tu serie o en la mía.
Y decimos curiosamente porque, una vez se enfundó el muy setentero traje de su Doctor (que parece la inspiración del vestuario de Austin Powers a veces), se convirtió en alguien a quien Steven Moffat describía en un especial de BBC America como un Doctor con la calma de James Bond, y a veces también con cierto lado impaciente y mal genio. Y que se metía en las mismas aventuras imposibles que Bond. Al estar obligado a quedarse en la Tierra, el Doctor empieza a trabajar más asiduamente con UNIT y con el Brigadier Lethbridge-Stewart, y las cinco temporadas en las que Pertwee (que no era la primera opción para el papel) estuvo en la serie ayudaron a reforzar su popularidad. También es cierto que, en aquellos años, "Doctor Who" presentó a la audiencia a no pocos villanos que luego se convirtieron en clásicos, desde los silurianos a los autones (recuperados por Russell T. Davies para el primer episodio de su nueva etapa; sí, eran aquellos maniquíes asesinos), pero entre todos acabó sobresaliendo uno muy especial: The Master.
Villanos y companions
The Master (o el Maestro, si queréis) también ha sido la némesis del Doctor más recordada de la era moderna, gracias al trabajo de John Simm, pero para los fans de siempre de la serie es difícil que alguien supere al actor Roger Delgado. Él le dio a esa especie de reverso tenebroso del Doctor el aire de imprevisibilidad, de maquiavelismo, de engaño y de maldad que lo convirtió en uno de los enemigos más formidables de la serie (más todavía por ser otro Señor del Tiempo). Y eso que la época del tercer Doctor está llena, como hemos visto, de enemigos bien recordados por los fans, y las aventuras al lado de UNIT y el Brigadier (y Bessie, el coche amarillo) en la Tierra permitieron a los guionistas buscar ideas nuevas, que no repitieran el esquema de "la TARDIS aterriza en algún sitio exótico del Universo y una raza alienígena la toma con nosotros".
Pertwee, por supuesto, no viajaba solo. Ni siquiera estuvo solo en su exilio en nuestro planeta, pero su primera acompañante, Liz Shaw, no duró demasiado. Las dos siguientes, sin embargo, sí que lo hicieron lo suficiente para ganarse el cariño de los fans. Jo Grant, por ejemplo, fue la primera con la que el Doctor mantenía una relación de amistad repleta de puyas y en la que ella contribuía a calmar también los ramalazos de mal humor que el Doctor solía tener. Su marcha fue un golpe para él, pero introdujo a una de las companion más populares de la historia de la serie, Sara Jane Smith. Cuando se encuentra con el Doctor, es una periodista con gran interés por saber y que se permite investigar algunas cosas por su cuenta y funcionar de manera más o menos independiente del Doctor en ciertos momentos. Los fans siempre se quejan de que los guionistas se "cargaron" el personaje cuando pasó a acompañar al cuarto Doctor, pero aun así es una de sus acompañantes favoritas, y de las que más han aparecido después en la serie. Estuvo en el especial de "The five Doctors" y reapareció con Diez, para acabar teniendo su propia serie, "The Sarah Jane Adventures".
El legado
Jon Pertwee se mantuvo como el Doctor hasta 1974, cuando cedería la antorcha al que, quizás, sea el actor más popular en este papel de la era clásica, Tom Baker, y para cuando lo hizo, había introducido bastantes cosas que "Doctor Who" mantendría y refinaría para más adelante. Pertwee aportó, por ejemplo, ese cierto mal genio en algunos momentos, aunque también era capaz de mantenerse muy tranquilo en situaciones complicadas, y algunas de sus acompañantes pusieron las primeras piedras para que acabaran aparaciendo más adelante companions como Rose Tyler. Fue el primer contacto del público con Sarah Jane Smith y con The Master, y también representó el inicio de las emisiones en color de la serie. Los decorados, vistos ahora, dan mucha sensación de título para niños (o, como mucho, para toda la familia), pero se notaban más los vivos colores del vestuario del Doctor y se daba un salto hacia adelante importante. Si "Doctor Who" se hubiera quedado atascada en el blanco y negro durante buena parte de los 70, tal vez no hubiera aguantado tanto.
Si queréis seguir leyendo más entradas de la #semanawhovian, Yo no me aburro habla sobre el Cuarto Doctor y, en unos horas, continuaremos con el especial hablando sobre unos villanos muy especiales, los androides mecánicos que perseguían a madame de Pompadour en "The girl in the fireplace". Además, mañana será el turno de Crucigramas y café, sobre el Quinto Doctor, y de Los Lunes Seriéfilos, que os hablará sobre el Sexto. Y no os perdáis el concurso de una marioneta de un Cyberman a cargo de Twee Draken, y cuyas bases explican en En tu serie o en la mía.
29 octubre 2013
El año del GIF
No es que 2013 haya sido, de repente, el año en el que las imágenes en formato GIF, esas que pueden presentar breves animaciones (además de pesar muy poco), se hayan popularizado por todas partes, porque no es así. Siendo un formato que apareció en 1987, evidentemente ha tenido tiempo más que de sobra para conocer las aplicaciones más diversas y que para que esa capacidad de incluir una animación se utilice también para todo tipo de propósitos (las Voyager tienen una animación en GIF de Júpiter muy conocida, por ejemplo). No obstante, resulta curioso cómo, desde hace un par de años, los blogs que se dedican a la crítica audiovisual (especialmente televisiva) lo han abrazado como una forma de hablar sobre determinados asuntos de una manera desenfadada y muy visual, más acorde con la rapidez con la que se consume todo en Internet.
No deja de resultar sumamente curioso, por ejemplo, que Popwatch decidiera hacer sus recaps del reality de MTV "Catfish" prácticamente sólo con GIFs de reacciones variadas, y el GIF de "Mad Men" de la semana de Vulture ya es casi un clásico en la exhaustiva cobertura que se hace sobre esa serie (a nivel nacional, tenemos ese "Seriéfilo enfurecido" de La parabólica, por ejemplo). A veces, puede saberse el tirón de un capítulo en las redes sociales por los GIFs que genera (o la popularidad de alguno de ellos, como éste genial de Daenerys en la tercera temporada de "Juego de tronos"), y ya están aceptados hasta los sitios más serios. Se han convertido, desde hace bastante tiempo, en un manera simpática y divertida de destacar los aspectos que más calan entre los fans de determinada serie, y cada uno tiene sus favoritos, por supuesto.
De hecho, vamos a hacer un pequeño listado de los nuestros, o de los míos, en este caso. Intentaré dejarlos en cinco, aunque me reservo el derecho de hacer trampa. Por ejemplo, empezamos con este de la cabecera de la segunda temporada de "Smash".
De esta serie, también está muy bien uno centrado en Ivy al final de la noche del estreno de "Bombshell". Si con "Smash" teníamos múltiples opciones, con "30 Rock" ya ni os cuento, pero creo que podemos reducirlos a este de Liz Lemon, de copas con Jenna en un sitio de moda.
La capacidad de "Nad Men" para generar GIFs absolutamente geniales es de lo más peculiar de todos los tiempos, pero casi ninguno supera el de Peggy contando dinero.
Otro tanto va para "Doctor Who", que es toda una mina. Y aun así, pocos pueden igualar el del reencuentro de Donna con el Doctor.
Y por terminar en alguna parte, reconozco que, aunque Walter dejaba los GIFs más divertidos de "Fringe", aquél de la ceja de Bellivia siempre será uno de los mejores por lo bizarro del asunto.
No, no me he olvidado del nuevo GIF favorito de media tuitersfera, este de Alicia en "The good wife" procedente del último y estupendo capítulo de la serie.
22 octubre 2013
La noche que Kirk besó a Uhura
Los años finales de la década de los 60 son muy interesantes en lo que respecta a la ficción televisiva estadounidense. El clima social y político de la época influenciaba unas cuantas de las cosas que se hacían, y aunque había que disfrazar los comentarios sobre cuestiones como la guerra de Vietnam para que pasaran el filtro de los censores de las cadenas, terminaban llegando a los espectadores. En ese contexto, resulta muy curioso acercarse a cómo respondía la televisión al movimiento en defensa de los derechos civiles de la comunidad afroamericana, que tenía una de sus cabezas más visibles en Martin Luther King y que alcanzó su punto álgido en 1968, cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley que garantizaba el acceso igualitario a la vivienda de cualquier estadounidense, independientemente de su raza, credo o nacionalidad de origen, e incluía un apartado concerniente a los crímenes de odio con motivaciones raciales. Ese año se recuerda también por las protestas callejeras que siguieron al asesinato del propio King, el 4 de abril, y en medio de todo aquel clima, una pequeña serie de ciencia ficción, a punto de ser cancelada por la NBC, ponía su granito de arena en todo este asunto al mostrar el primer beso interracial de la televisión estadounidense.
Es cierto que no fue exactamente el primero. En diferentes lugares (como Neatorama) se apunta a que tal honor les corresponde, en realidad, a Nancy Sinatra y Sammy Davis Jr. en un especial de la primera emitido en diciembre de 1967, en el que él le da un casto beso en la mejilla, pero lo que distingue al de "Star Trek" es que es un beso en los labios como Dios manda, aunque Gene Roddenberry y compañía tuvieran que rodearlo de circunstancias "atenuantes" para que pasara el filtro de NBC y no fuera recibido con animadversión por los espectadores (que para el capítulo 10 de la tercera temporada no eran tantos, siendo justos). El capítulo en cuestión era "Los hijastros de Platón", en el que la tripulación de la Enterprise se encuentra con una raza alienígena de humanoides con una idea retorcida del entretenimiento y que afirman haber moldeado su sociedad siguiendo los ideales de la Grecia clásica. Sin embargo, también tienen unos intensos poderes telequinéticos que obligan a Kirk, Spock, McCoy y Uhura a hacer todo tipo de tonterías que los humillen y sirvan para entretener a sus "maestros".
Una de esas "tonterías" es obligar a Kirk a besar a Uhura. Visto ahora, con 45 años de distancia, casi llama más la atención la completa locura de vestuario y peluquería, pero en un 1968 tan convulso, una escena así tenía el potencial de ser una bomba. William Shatner y Nichelle Nichols han contado en varias ocasiones el proceso de rodaje del beso (y la importancia que tenía Uhura por ser una mujer negra plenamente integrada en la tripulación de la Enterprise), y también recuerdan que la NBC les pidió rodar otra versión de la misma escena, en la que Kirk se resistía y no llegaba a besar a Uhura. Al parecer, los dos actores (y en especial Shatner) se dedicaron a arruinar las tomas de todas las maneras posibles, de tal modo que, finalmente, la cadena claudicó y consintió que se emitiera el beso, que era además el momento en el que Kirk empezaba a pelear y a liberarse de sus captores. El episodio se emitió en noviembre, y la respuesta inicial fue muy positiva. Que aquel beso se disfrazara de un "sacrificio" de Kirk para salvar la vida de su tripulación, y no tuviera tintes románticos de ningún tipo, contribuyó a que el público, y sobre todo la NBC, lo aceptara más fácilmente, y tampoco hizo ningún mal que "Star Trek" estuviera a punto de ser cancelada por sus bajas audiencias.
Desde entonces, se ha avanzado bastante en el retrato que las series hacen de las relaciones entre personas con diferentes colores de piel, pero todavía se mantienen ciertas separaciones. Es bastante curioso, por ejemplo, darse cuenta de que es bastante más habitual encontrar parejas interraciales en las series británicas que en las estadounidenses, y que en estas últimas no hay problema por mostrar parejas compuestas, por ejemplo, por una mujer asiática y un hombre blanco, pero es más difícil que dicha pareja la formen una mujer negra y un hombre blanco, o al revés. Eso sí, ahora ya no se encandaliza nadie si David Tennant le planta un buen beso a Freema Agyeman en "Doctor Who", que ya hemos dicho en varias ocasiones que es una de la series más desprejuiciadas que hay.
P.D.: Por cierto, el póster retro de "Los hijastros de Platón" que ilustra esta entrada es obra de Juan Ortiz y puede comprarse aquí, junto con otros pósters del mismo estilo de capítulos de la serie original de "Star Trek".
Es cierto que no fue exactamente el primero. En diferentes lugares (como Neatorama) se apunta a que tal honor les corresponde, en realidad, a Nancy Sinatra y Sammy Davis Jr. en un especial de la primera emitido en diciembre de 1967, en el que él le da un casto beso en la mejilla, pero lo que distingue al de "Star Trek" es que es un beso en los labios como Dios manda, aunque Gene Roddenberry y compañía tuvieran que rodearlo de circunstancias "atenuantes" para que pasara el filtro de NBC y no fuera recibido con animadversión por los espectadores (que para el capítulo 10 de la tercera temporada no eran tantos, siendo justos). El capítulo en cuestión era "Los hijastros de Platón", en el que la tripulación de la Enterprise se encuentra con una raza alienígena de humanoides con una idea retorcida del entretenimiento y que afirman haber moldeado su sociedad siguiendo los ideales de la Grecia clásica. Sin embargo, también tienen unos intensos poderes telequinéticos que obligan a Kirk, Spock, McCoy y Uhura a hacer todo tipo de tonterías que los humillen y sirvan para entretener a sus "maestros".
Una de esas "tonterías" es obligar a Kirk a besar a Uhura. Visto ahora, con 45 años de distancia, casi llama más la atención la completa locura de vestuario y peluquería, pero en un 1968 tan convulso, una escena así tenía el potencial de ser una bomba. William Shatner y Nichelle Nichols han contado en varias ocasiones el proceso de rodaje del beso (y la importancia que tenía Uhura por ser una mujer negra plenamente integrada en la tripulación de la Enterprise), y también recuerdan que la NBC les pidió rodar otra versión de la misma escena, en la que Kirk se resistía y no llegaba a besar a Uhura. Al parecer, los dos actores (y en especial Shatner) se dedicaron a arruinar las tomas de todas las maneras posibles, de tal modo que, finalmente, la cadena claudicó y consintió que se emitiera el beso, que era además el momento en el que Kirk empezaba a pelear y a liberarse de sus captores. El episodio se emitió en noviembre, y la respuesta inicial fue muy positiva. Que aquel beso se disfrazara de un "sacrificio" de Kirk para salvar la vida de su tripulación, y no tuviera tintes románticos de ningún tipo, contribuyó a que el público, y sobre todo la NBC, lo aceptara más fácilmente, y tampoco hizo ningún mal que "Star Trek" estuviera a punto de ser cancelada por sus bajas audiencias.
Desde entonces, se ha avanzado bastante en el retrato que las series hacen de las relaciones entre personas con diferentes colores de piel, pero todavía se mantienen ciertas separaciones. Es bastante curioso, por ejemplo, darse cuenta de que es bastante más habitual encontrar parejas interraciales en las series británicas que en las estadounidenses, y que en estas últimas no hay problema por mostrar parejas compuestas, por ejemplo, por una mujer asiática y un hombre blanco, pero es más difícil que dicha pareja la formen una mujer negra y un hombre blanco, o al revés. Eso sí, ahora ya no se encandaliza nadie si David Tennant le planta un buen beso a Freema Agyeman en "Doctor Who", que ya hemos dicho en varias ocasiones que es una de la series más desprejuiciadas que hay.
P.D.: Por cierto, el póster retro de "Los hijastros de Platón" que ilustra esta entrada es obra de Juan Ortiz y puede comprarse aquí, junto con otros pósters del mismo estilo de capítulos de la serie original de "Star Trek".
21 octubre 2013
Secretos de vestuario
El Festival de Series, que finalizó ayer, no sólo son proyecciones o el encuentro BirraSeries que lo cerró, sino que donde siempre suelen encontrarse cosas interesantes es en los talleres que se celebran entre pase y pase. Uno de los más curiosos fue el de vestuario centrado en Sastrería Cornejo, una veteranísima empresa familiar de Madrid que lleva confeccionando trajes para el teatro y el cine desde 1920. No es demasiado conocida por el gran público (aunque alquilan también disfraces), y de hecho, su participación en el Festival era la primera de esas características, en la que explicaban un poco el proceso de trabajo que seguían cuando una producción cinematográfica o televisiva requería de sus servicios. También enseñaron algunas de las prendas que tienen en su almacén, un almacén en el que, por ejemplo, se guarda buena parte del vestuario de aquellas grandes superproducciones históricas que Samuel Bronston rodó en España durante la década de los 60, y cuyo stock han alquilado a todo tipo de películas y series.
Ese reciclaje de vestuario es, probablemente, lo que más llama la atención y lo más simpático de rastrear. Contaron en el Festival que, por ejemplo, en "Juego de tronos" estaban empleando vestuario que Cornejo había confeccionado para las películas "El reino de los cielos" y "El rey Arturo" (y hasta de "Alatriste"), y que esa serie era sólo una de las varias en las que colaboraban en la actualidad. Están haciendo trajes también para "Da Vinci's Demons", la nueva versión de "Los tres mosqueteros" de la BBC, la nueva "Drácula" de NBC, "Vikings" y también han alquilado vestuario para "Downton Abbey" (de cuyos diseñadores de vestuario decían que se fijan mucho en que el traje sea del año que necesitan), y confirmaron algo que todos sospechábamos, y es que lo más habitual en una serie es alquilar y reutilizar vestuario hecho para otras producciones. Fabricar los trajes para todos los actores (y los extras) desde cero es demasiado caro, así que se recicla todo lo que se puede. Que en "Da Vinci's Demons" usen trajes que Charlton Heston llevó en "El Cid" no deja de ser realmente curioso.
Todo este tema de la reutilización lo tocamos hace ya algún tiempo a raíz de la web Recycled Movie Costumes, en la que sus usuarios envían fotos de trajes que ven "repetidos" en diferentes series y películas. Dichos trajes a veces se modifican ligeramente para adaptarlos mejor al look que se está buscando en una determinada producción, y en cine y televisión es normal que se devuelvan a la empresa que los ha fabricado cuando termina el rodaje (sólo las compañías de teatro compran el vestuario, en lugar de pedirlo en régimen de alquiler). Cuando lo tienen de todo de vuelta, las prendas se ordenan por épocas y por su tipo de vestuario, y así es más fácil ofrecer a los siguientes clientes lo que necesiten. En la foto de arriba de "Los Tudor", por ejemplo, el vestido de tono anaranjado que lleva Ana Bolena (Natalie Dormer) es de Cornejo, y en esa serie reutilizaron mucho vestuario de películas como "Shakespeare in Love", "Elizabeth", "Othello" y de la miniserie "Elizabeth I".
P.D. podcastero: El Festival no ha impedido que grabáramos un nuevo programa de Yo disparé a JR, aunque la semana que viene sí que haremos un pequeño parón por problemas de agenda. Éste es el menú:
- 0': "Brooklyn Nine-Nine" y su emisión post-Super Bowl y el anuncio de final de "Glee".
- 6': "Masters of sex"
- 22': "Once upon a time in Wonderland"
- 35': "The Vampire Diaries" (spoilers hasta 5x02)
- 47': "The Originals"
- 58': "The Walking Dead" (spoilers del 4x01)
Ese reciclaje de vestuario es, probablemente, lo que más llama la atención y lo más simpático de rastrear. Contaron en el Festival que, por ejemplo, en "Juego de tronos" estaban empleando vestuario que Cornejo había confeccionado para las películas "El reino de los cielos" y "El rey Arturo" (y hasta de "Alatriste"), y que esa serie era sólo una de las varias en las que colaboraban en la actualidad. Están haciendo trajes también para "Da Vinci's Demons", la nueva versión de "Los tres mosqueteros" de la BBC, la nueva "Drácula" de NBC, "Vikings" y también han alquilado vestuario para "Downton Abbey" (de cuyos diseñadores de vestuario decían que se fijan mucho en que el traje sea del año que necesitan), y confirmaron algo que todos sospechábamos, y es que lo más habitual en una serie es alquilar y reutilizar vestuario hecho para otras producciones. Fabricar los trajes para todos los actores (y los extras) desde cero es demasiado caro, así que se recicla todo lo que se puede. Que en "Da Vinci's Demons" usen trajes que Charlton Heston llevó en "El Cid" no deja de ser realmente curioso.
Todo este tema de la reutilización lo tocamos hace ya algún tiempo a raíz de la web Recycled Movie Costumes, en la que sus usuarios envían fotos de trajes que ven "repetidos" en diferentes series y películas. Dichos trajes a veces se modifican ligeramente para adaptarlos mejor al look que se está buscando en una determinada producción, y en cine y televisión es normal que se devuelvan a la empresa que los ha fabricado cuando termina el rodaje (sólo las compañías de teatro compran el vestuario, en lugar de pedirlo en régimen de alquiler). Cuando lo tienen de todo de vuelta, las prendas se ordenan por épocas y por su tipo de vestuario, y así es más fácil ofrecer a los siguientes clientes lo que necesiten. En la foto de arriba de "Los Tudor", por ejemplo, el vestido de tono anaranjado que lleva Ana Bolena (Natalie Dormer) es de Cornejo, y en esa serie reutilizaron mucho vestuario de películas como "Shakespeare in Love", "Elizabeth", "Othello" y de la miniserie "Elizabeth I".
P.D. podcastero: El Festival no ha impedido que grabáramos un nuevo programa de Yo disparé a JR, aunque la semana que viene sí que haremos un pequeño parón por problemas de agenda. Éste es el menú:
- 0': "Brooklyn Nine-Nine" y su emisión post-Super Bowl y el anuncio de final de "Glee".
- 6': "Masters of sex"
- 22': "Once upon a time in Wonderland"
- 35': "The Vampire Diaries" (spoilers hasta 5x02)
- 47': "The Originals"
- 58': "The Walking Dead" (spoilers del 4x01)
10 octubre 2013
Temporadas de Emmy
Una cosa que a veces obviamos cuando hablamos de los Emmy es que se dan por temporadas muy concretas. Es decir, si nos metemos con "Perdidos" y decimos que nos parece inconcebible que le dieran un Emmy al mejor drama, hay que saber que no es un premio para toda la serie, sino que ésa en concreto se lo llevó por su primera temporada. Hay que tener en cuenta cómo fueron esos capítulos, cuáles de ellos se enviaron a la academia (creo que, para las categorías de mejores series, se seleccionan cuatro), qué tipo de competencia había, cuánta visibilidad tenía esa serie en ese momento... Hay muchas variables que influyen en que un título se lleve el Emmy a mejor drama o a mejor comedia, pero siempre resulta curioso comprobar por qué temporadas fueron galardonadas las series con más éxito en las entregas de los Emmy de la última década.
De hecho, ¿por qué no echamos un vistazo a esa lista? Remontémonos al año 2000 y veamos en qué puntos de sus vidas se llevaron los premios gordos determinadas series. Y si alguien quiere verse esas temporadas, y utilizar esta lista como guía, estupendo:
2000
- Drama: "El ala oeste de la Casa Blanca" (Primera)
- Comedia: "Will & Grace" (Segunda)
2001
- Drama: "El ala oeste de la Casa Blanca" (Segunda)
- Comedia: "Sexo en Nueva York" (Tercera)
2002
- Drama: "El ala oeste de la Casa Blanca" (Tercera)
- Comedia: "Friends" (Octava)
2003
- Drama: "El ala oeste de la Casa Blanca" (Cuarta)
- Comedia: "Todo el mundo quiere a Raymond" (Séptima)
2004
- Drama: "Los Soprano" (Quinta)
- Comedia: "Arrested development" (Primera)
2005
- Drama: "Perdidos" (Primera)
- Comedia: "Todo el mundo quiere a Raymond" (Novena)
2006
- Drama: "24" (Quinta)
- Comedia: "The Office" (Primera)
2007
- Drama: "Los Soprano" (Sexta)
- Comedia: "30 Rock" (Primera)
2008
- Drama: "Mad Men" (Primera)
- Comedia: "30 Rock" (Segunda)
2009
- Drama: "Mad Men" (Segunda)
- Comedia: "30 Rock" (Tercera)
2010
- Drama: "Mad Men" (Tercera)
- Comedia: "Modern family" (Primera)
2011
- Drama: "Mad Men" (Cuarta)
- Comedia: "Modern family" (Segunda)
2012
- Drama: "Homeland" (Primera)
- Comedia:"Modern family" (Tercera)
2013
- Drama: "Breaking Bad" (Primera mitad de la quinta)
- Comedia:"Modern family" (Cuarta)
Como vemos, ganar con tu primera temporada no es complicado, pero lo complicado es repetir premio sin que sea en años consecutivos. ¿Qué tendencia seguirán los Emmy del año que viene?
De hecho, ¿por qué no echamos un vistazo a esa lista? Remontémonos al año 2000 y veamos en qué puntos de sus vidas se llevaron los premios gordos determinadas series. Y si alguien quiere verse esas temporadas, y utilizar esta lista como guía, estupendo:
2000
- Drama: "El ala oeste de la Casa Blanca" (Primera)
- Comedia: "Will & Grace" (Segunda)
2001
- Drama: "El ala oeste de la Casa Blanca" (Segunda)
- Comedia: "Sexo en Nueva York" (Tercera)
2002
- Drama: "El ala oeste de la Casa Blanca" (Tercera)
- Comedia: "Friends" (Octava)
2003
- Drama: "El ala oeste de la Casa Blanca" (Cuarta)
- Comedia: "Todo el mundo quiere a Raymond" (Séptima)
2004
- Drama: "Los Soprano" (Quinta)
- Comedia: "Arrested development" (Primera)
2005
- Drama: "Perdidos" (Primera)
- Comedia: "Todo el mundo quiere a Raymond" (Novena)
2006
- Drama: "24" (Quinta)
- Comedia: "The Office" (Primera)
2007
- Drama: "Los Soprano" (Sexta)
- Comedia: "30 Rock" (Primera)
2008
- Drama: "Mad Men" (Primera)
- Comedia: "30 Rock" (Segunda)
2009
- Drama: "Mad Men" (Segunda)
- Comedia: "30 Rock" (Tercera)
2010
- Drama: "Mad Men" (Tercera)
- Comedia: "Modern family" (Primera)
2011
- Drama: "Mad Men" (Cuarta)
- Comedia: "Modern family" (Segunda)
2012
- Drama: "Homeland" (Primera)
- Comedia:"Modern family" (Tercera)
2013
- Drama: "Breaking Bad" (Primera mitad de la quinta)
- Comedia:"Modern family" (Cuarta)
Como vemos, ganar con tu primera temporada no es complicado, pero lo complicado es repetir premio sin que sea en años consecutivos. ¿Qué tendencia seguirán los Emmy del año que viene?
11 septiembre 2013
Los 18 Emmy de Susan Lucci
El 21 de mayo de 1999, la ceremonia de entrega de los Daytime Emmy (los premios que reconocen a los programas que se emiten por la mañana y a primera hora de la tarde, como talk shows y culebrones) escribía una particular página de su historia al entregar el premio a mejor actriz protagonista a Susan Lucci, una de las actrices de soap operas más famosas del género, que llevaba interpretando a la malvada Erica Kane de "All my children" desde 1970. El anuncio de su nombre como ganadora llevó a que el presentador, Shemar Moore, diera un grito de alegría, a que todo el público se pusiera en pie para aplaudirle, a que sus compañeros en la serie fueran captados por las cámaras llorando abiertamente y a que ella misma apenas pudiera contener las lágrimas al llegar al escenario. Y Lucci suscitó esa reacción no porque fuera la reencarnación de Greta Garbo, sino porque llevaba perdiendo 18 años seguidos.
El vídeo de ese momento de la ceremonia no tiene desperdicio, y es parte indiscutible de la historia de los Emmy, en general. Aquella era ya la 19º nominación como mejor actriz de Lucci, que había participado en "All my children" desde su estreno y que había sido saludada por las revistas del gremio como la gran protagonista del daytime, pero que siempre veía desde su asiento como sus competidoras se levantaban y subían al escenario a recoger una estatuilla que la evitaba. Por supuesto, semejante racha perdedora era objeto de chistes y parodias, que incluyeron hasta su presentación de "Saturday Night Live" en 1990, y daba la sensación de que iba camino de convertirse en la nueva Randy Newman, que necesitó 15 nominaciones al Oscar a la mejor canción para llevarse finalmente el premio. La actriz lo consiguió en la 19ª, y después aún fue candidata un par de veces más, y siguió dando vida a Erica Kane hasta 2011, cuando ABC decidió cancelar "All my children". La historia de Lucci (que ahora mismo está en "Devious maids") es realmente curiosa por esa encadenación de nominaciones sin premio casi inaudita y porque representa algo muy común en las telenovelas estadounidenses, que era cómo mantenían a unos cuantos de sus actores originales durante las décadas y décadas que estuvieron en antena. Unas cuantas de ellas, además, han sido cantera de actores que ahora son famosos por otros asuntos, y muchos de ellos reconocen que en las soap operas aprendieron más de lo que nunca habrían pensado (ahí está esa clásica explicación de Nathan Fillion de "las tres caras de la toma culebronera").
Ahora, la mala suerte de Lucci se ha trasladado al que, oficialmente, es el mayor perdedor de la historia de los Emmy, Bill Maher. Lo de este presentador y humorista es mucho más curioso porque, con las tres candidaturas que tiene este año, suma la friolera de 32 nominaciones a estos premios, y en las 29 anteriores se ha ido de vacío. Su late night en HBO, "Real time with Bill Maher", ha caído víctima del idilio de los Emmy con Jon Stewart y su "The Daily Show" en los últimos diez años, y por mucho que lo intente en otras categorías, con sus especiales de comedia o como productor de la serie de documentales "Vice", nunca logra ablandar el corazón de los académicos. También es cierto que no parece probable que los fans de Maher vayan a ir a la alfombra roja con pancartas pidiendo el premio para él, como hicieron los de Lucci, pero tampoco es lo mismo un comentarista muy respondón políticamente que una actriz de culebrones que lleva cuarenta años con el mismo personaje.
El vídeo de ese momento de la ceremonia no tiene desperdicio, y es parte indiscutible de la historia de los Emmy, en general. Aquella era ya la 19º nominación como mejor actriz de Lucci, que había participado en "All my children" desde su estreno y que había sido saludada por las revistas del gremio como la gran protagonista del daytime, pero que siempre veía desde su asiento como sus competidoras se levantaban y subían al escenario a recoger una estatuilla que la evitaba. Por supuesto, semejante racha perdedora era objeto de chistes y parodias, que incluyeron hasta su presentación de "Saturday Night Live" en 1990, y daba la sensación de que iba camino de convertirse en la nueva Randy Newman, que necesitó 15 nominaciones al Oscar a la mejor canción para llevarse finalmente el premio. La actriz lo consiguió en la 19ª, y después aún fue candidata un par de veces más, y siguió dando vida a Erica Kane hasta 2011, cuando ABC decidió cancelar "All my children". La historia de Lucci (que ahora mismo está en "Devious maids") es realmente curiosa por esa encadenación de nominaciones sin premio casi inaudita y porque representa algo muy común en las telenovelas estadounidenses, que era cómo mantenían a unos cuantos de sus actores originales durante las décadas y décadas que estuvieron en antena. Unas cuantas de ellas, además, han sido cantera de actores que ahora son famosos por otros asuntos, y muchos de ellos reconocen que en las soap operas aprendieron más de lo que nunca habrían pensado (ahí está esa clásica explicación de Nathan Fillion de "las tres caras de la toma culebronera").
Ahora, la mala suerte de Lucci se ha trasladado al que, oficialmente, es el mayor perdedor de la historia de los Emmy, Bill Maher. Lo de este presentador y humorista es mucho más curioso porque, con las tres candidaturas que tiene este año, suma la friolera de 32 nominaciones a estos premios, y en las 29 anteriores se ha ido de vacío. Su late night en HBO, "Real time with Bill Maher", ha caído víctima del idilio de los Emmy con Jon Stewart y su "The Daily Show" en los últimos diez años, y por mucho que lo intente en otras categorías, con sus especiales de comedia o como productor de la serie de documentales "Vice", nunca logra ablandar el corazón de los académicos. También es cierto que no parece probable que los fans de Maher vayan a ir a la alfombra roja con pancartas pidiendo el premio para él, como hicieron los de Lucci, pero tampoco es lo mismo un comentarista muy respondón políticamente que una actriz de culebrones que lleva cuarenta años con el mismo personaje.
16 julio 2013
Las cabeceras cambiantes
No hace mucho comentábamos la peculiar situación en la que se encuentra "The Newsroom" en su segunda temporada, una situación en la que los numerosos críticos que destrozaron prácticamente sus primeros episodios tendrán ocasión de ver si los retoques que ha introducido Aaron Sorkin la acercan más a sus gustos, o la hacen mejorar y situarla más cerca de las expectativas que había a su alrededor antes del estreno. Los cambios se notan ya desde sus títulos de crédito, y eso lleva a que recordemos otras series que hicieron algo similar con su cabecera entre temporadas.
"The Newsroom"
La serie de HBO ha renovado sus créditos, como decimos, para la segunda temporada, y lo cierto es que es un cambio para mejor. Tanto la nueva versión de la sintonía de Thomas Newman como las imágenes la entroncan más con la imagen actual de la cadena y le dan un aire más urbano y modero (y hasta más de "informativo"). La cabecera de la primera temporada no hacía más que reforzar la sensación de que, en realidad, "The Newsroom" era una serie de NBC de 2004, y con este cambio, al menos, se intenta sacudirse de encima dicha sensación. Por cierto, que es ya la tercera vez que se retocan los créditos, pues antes de su estreno se trabajaba con éstos, que sufrieron ligeras modificaciones para "modernizarlos" un poco.
"Smash"
El caso del drama musical de NBC seguía más la idea de mostrar una serie casi nueva de la segunda a la primera temporada, teniendo en cuenta los cambios detrás de las cámaras que había habido. En sus primeros episodios, "Smash" no había tenido una cabecera como tal, nada más que su título y el sonido de una orquesta afinando (que en el último capítulo de la temporada pasaba a ser la obertura de "Bombshell"), y para la segunda se le dio una secuencia tradicional apar representar, como decíamos, los cambios hechos durante el verano. No es la única serie en problemas que ha hecho esto para intentar atraer nuevos espectadores. Sin ir más lejos, el remake de "Prime suspect" de NBC pasó de lucir sólo su título (recordando mucho a la original inglesa) a comenzar con una secuencia de créditos convencional allá por la mitad de su única temporada. Las modificaciones no funcionaron en ningún caso.
"Veronica Mars"
En la tercera temporada, "Veronica Mars" estrenaba nueva cadena, mudándose de UPN a The CW, y su protagonista empezaba la universidad, así que se descartó la cabecera habitual, de aire más juvenil, por otra más noir y más adulta, como si dijéramos. Los fans no estuvieron muy contentos con el cambio, como tampoco lo estuvieron con el descarte de la estructura habitual de las temporadas (en las que Verónica investigaba un caso durante 20 capítulos) en favor de otra de arcos más cortos y episodios autoconclusivos que no la salvó de la cancelación. Con el paso del tiempo, no obstante, esos créditos más estilizados de la tercera entrega han ido ganando más adeptos.
"Big Love"
La familia polígama de HBO decidió cambiar su cabecera en su cuarta temporada, pasando de la muy clara del principio a otra más poética, como quien dice. La razón detrás de ello estaba en la evolución del tono de la serie, más dramático, y también en el propósito de no quedarse estancado en lo mismo de siempre. Los dos créditos funcionan igual de bien, aunque es verdad que resulta difícil superar el tema de los Beach Boys que abría "Big Love" al principio, y que resumía tan bien su trama, que parecía escrito a propósito para ella.
"Fringe"
La serie de ciencia ficción de Fox saltaba entre universos y líneas temporales a menudo en la misma temporada, sí que no era raro que cambiara el color de su cabecera original para indicar al espectador dónde estaba en cada momento (hasta hicieron una versión ochentera). En la quinta entrega, el cambio de escenario era tan radical, que los créditos se modificaron consecuentemente, aunque la sintonía compuesta por J.J. Abrams se mantuviera. Un poco en esta línea se mueve también "Juego de tronos", cuyo mapa de la cabecera va variando para incluir las diferentes ciudades que se ven en cada capítulo.
Evidentemente, hay muchos casos de series que cambiaron en algún momento su sintonía, o cuyos créditos iban evolucionando con cada temporada ("The Wire" es el caso paradigmático, y luego estaba "Weeds" con sus nuevas versiones en cada episodio), y unos cuantos se recogen en esta entrada de The AV Club.
"The Newsroom"
La serie de HBO ha renovado sus créditos, como decimos, para la segunda temporada, y lo cierto es que es un cambio para mejor. Tanto la nueva versión de la sintonía de Thomas Newman como las imágenes la entroncan más con la imagen actual de la cadena y le dan un aire más urbano y modero (y hasta más de "informativo"). La cabecera de la primera temporada no hacía más que reforzar la sensación de que, en realidad, "The Newsroom" era una serie de NBC de 2004, y con este cambio, al menos, se intenta sacudirse de encima dicha sensación. Por cierto, que es ya la tercera vez que se retocan los créditos, pues antes de su estreno se trabajaba con éstos, que sufrieron ligeras modificaciones para "modernizarlos" un poco.
"Smash"
El caso del drama musical de NBC seguía más la idea de mostrar una serie casi nueva de la segunda a la primera temporada, teniendo en cuenta los cambios detrás de las cámaras que había habido. En sus primeros episodios, "Smash" no había tenido una cabecera como tal, nada más que su título y el sonido de una orquesta afinando (que en el último capítulo de la temporada pasaba a ser la obertura de "Bombshell"), y para la segunda se le dio una secuencia tradicional apar representar, como decíamos, los cambios hechos durante el verano. No es la única serie en problemas que ha hecho esto para intentar atraer nuevos espectadores. Sin ir más lejos, el remake de "Prime suspect" de NBC pasó de lucir sólo su título (recordando mucho a la original inglesa) a comenzar con una secuencia de créditos convencional allá por la mitad de su única temporada. Las modificaciones no funcionaron en ningún caso.
"Veronica Mars"
En la tercera temporada, "Veronica Mars" estrenaba nueva cadena, mudándose de UPN a The CW, y su protagonista empezaba la universidad, así que se descartó la cabecera habitual, de aire más juvenil, por otra más noir y más adulta, como si dijéramos. Los fans no estuvieron muy contentos con el cambio, como tampoco lo estuvieron con el descarte de la estructura habitual de las temporadas (en las que Verónica investigaba un caso durante 20 capítulos) en favor de otra de arcos más cortos y episodios autoconclusivos que no la salvó de la cancelación. Con el paso del tiempo, no obstante, esos créditos más estilizados de la tercera entrega han ido ganando más adeptos.
"Big Love"
La familia polígama de HBO decidió cambiar su cabecera en su cuarta temporada, pasando de la muy clara del principio a otra más poética, como quien dice. La razón detrás de ello estaba en la evolución del tono de la serie, más dramático, y también en el propósito de no quedarse estancado en lo mismo de siempre. Los dos créditos funcionan igual de bien, aunque es verdad que resulta difícil superar el tema de los Beach Boys que abría "Big Love" al principio, y que resumía tan bien su trama, que parecía escrito a propósito para ella.
"Fringe"
La serie de ciencia ficción de Fox saltaba entre universos y líneas temporales a menudo en la misma temporada, sí que no era raro que cambiara el color de su cabecera original para indicar al espectador dónde estaba en cada momento (hasta hicieron una versión ochentera). En la quinta entrega, el cambio de escenario era tan radical, que los créditos se modificaron consecuentemente, aunque la sintonía compuesta por J.J. Abrams se mantuviera. Un poco en esta línea se mueve también "Juego de tronos", cuyo mapa de la cabecera va variando para incluir las diferentes ciudades que se ven en cada capítulo.
Evidentemente, hay muchos casos de series que cambiaron en algún momento su sintonía, o cuyos créditos iban evolucionando con cada temporada ("The Wire" es el caso paradigmático, y luego estaba "Weeds" con sus nuevas versiones en cada episodio), y unos cuantos se recogen en esta entrada de The AV Club.
27 marzo 2013
Series "borrachas"
Una de las escenas más habituales en muchas series es ver cómo uno de sus protagonistas llega a casa después del trabajo y se sirve un vaso de vino (o se abre una cerveza de la nevera, al gusto). Hasta la muy seria (al principio de "Expediente X") Dana Scully lo hacía, y si en muchas series es raro que veamos a la gente fumar, de beber no se priva nadie. Y "venenos" preferidos hay unos cuantos en la parrilla actual.
Por supuesto, se podría decir que la campeona es "Mad Men", en la que los publicistas tienen los despachos bien surtidos de whisky y vodka. Las curdas de Roger Sterling, especialmente, son realmente míticas, y una enorme borrachera de Don Draper nos dejó uno de los mejores capítulos de la serie, "The suitcase". En "Mad Men" no sólo se bebe en la oficina (y en horario de trabajo), sino que es muy habitual que los personajes queden a comer o cenar y siemprfe empiecen con un cóctel. Unos cuantos de ellos se recogen en esta web, incluido el favorito de Don, el Old Fashioned.
Lo de "Cougar Town" y el vino es mucho más que un gag recurrente, es parte integral de quiénes son sus personajes. Cada vez que se reúnen en alguna casa, sea la hora que sea, las botellas corren que da gusto, y cada uno tiene prácticamente su propia copa de generosas dimensiones. Aunque ninguna será nunca tan grande como Big Carl. Y esta comedia se toma el bebercio muy en serio.
Los chupitos de tequila que Kalinda y Alicia tomaban en "The Good Wife" hace tiempo que dejaron de ser lo más representativo de la serie en el apartado alcohólico. Diane y Will tienen guardadas por ahí botellas de whisky (o coñac, no está muy claro) y están opositando para suceder a Roger y Don como los bebedores en la oficina más cool de la televisión.
Siendo un bar tipo irlandés el clásico punto de reunión de los personajes de "Cómo conocí a vuestra madre", era inevitable que la cerveza fuera su bebida preferida, tanto en botella como en pinta, aunque Lily opta muchas veces por el vino y Robin y Barney no le hacen ascos al whisky. MacLaren's, el pub de la serie, está construido en un plató de Los Ángeles, pero el bar que lo inspiró sí es real; es un sports bar de Nueva York en la calle 55, entre las avenidas Octava y Novena, llamado McGee's.
"Bored to death" hace tiempo que ya no está en emisión, pero no se puede discutir con los posters que mostraba las bebidas favoritas de cada uno de sus protagonistas. Y sólo por cerrar la lista, no podemos olvidarnos de las borracheras salvajes de Frank Gallagher en "Shameless" y de los efectos que el vino del Rejo, o de Dorne, tiene en medio reparto de "Juego de tronos", aunque sea Cersei la que nos haya dejado la curda más memorable (y peligrosa) hasta ahora.
P.D.: ¿Quién es la borracha oficial de la televisión? Sue Ellen Ewing de "Dallas", claro.
Por supuesto, se podría decir que la campeona es "Mad Men", en la que los publicistas tienen los despachos bien surtidos de whisky y vodka. Las curdas de Roger Sterling, especialmente, son realmente míticas, y una enorme borrachera de Don Draper nos dejó uno de los mejores capítulos de la serie, "The suitcase". En "Mad Men" no sólo se bebe en la oficina (y en horario de trabajo), sino que es muy habitual que los personajes queden a comer o cenar y siemprfe empiecen con un cóctel. Unos cuantos de ellos se recogen en esta web, incluido el favorito de Don, el Old Fashioned.
Lo de "Cougar Town" y el vino es mucho más que un gag recurrente, es parte integral de quiénes son sus personajes. Cada vez que se reúnen en alguna casa, sea la hora que sea, las botellas corren que da gusto, y cada uno tiene prácticamente su propia copa de generosas dimensiones. Aunque ninguna será nunca tan grande como Big Carl. Y esta comedia se toma el bebercio muy en serio.
Los chupitos de tequila que Kalinda y Alicia tomaban en "The Good Wife" hace tiempo que dejaron de ser lo más representativo de la serie en el apartado alcohólico. Diane y Will tienen guardadas por ahí botellas de whisky (o coñac, no está muy claro) y están opositando para suceder a Roger y Don como los bebedores en la oficina más cool de la televisión.
Siendo un bar tipo irlandés el clásico punto de reunión de los personajes de "Cómo conocí a vuestra madre", era inevitable que la cerveza fuera su bebida preferida, tanto en botella como en pinta, aunque Lily opta muchas veces por el vino y Robin y Barney no le hacen ascos al whisky. MacLaren's, el pub de la serie, está construido en un plató de Los Ángeles, pero el bar que lo inspiró sí es real; es un sports bar de Nueva York en la calle 55, entre las avenidas Octava y Novena, llamado McGee's.
"Bored to death" hace tiempo que ya no está en emisión, pero no se puede discutir con los posters que mostraba las bebidas favoritas de cada uno de sus protagonistas. Y sólo por cerrar la lista, no podemos olvidarnos de las borracheras salvajes de Frank Gallagher en "Shameless" y de los efectos que el vino del Rejo, o de Dorne, tiene en medio reparto de "Juego de tronos", aunque sea Cersei la que nos haya dejado la curda más memorable (y peligrosa) hasta ahora.
P.D.: ¿Quién es la borracha oficial de la televisión? Sue Ellen Ewing de "Dallas", claro.
01 octubre 2012
Las mutaciones de "Dallas"
Probablemente muchos sepáis que, además de, las aventuras blogueras variadas escribiendo por aquí y por allí, servidora participa también un podcast a cuatro manos con Crítico en Serie, llamado "Yo disparé a J.R.". Con ese título, tenemos sintonía y fotos referentes a "Dallas" por todas partes, lo que me ha llevado a darme de bruces con una de las tendencias más divertidas en la larga tradición de los mashups de títulos de crédito: la utilización de la música y el estilo de los de "Dallas". La culpa de que me dejara atrapar por ese bucle la tuvo esta mezcla con "Battlestar Galactica", y a partir de ahí ha sido un festival. Así que, para intentar olvidar que los lunes seriéfilos acaban de volverse un campo de minas seriéfilas, de todas las que se emiten los domingos, relajémonos con algunos de esos mashups con "Dallas".
Por ejemplo, este con "Doctor Who", una serie que se presta a que sus créditos sean reinventados de mil y una formas (incluida la inevitable con "Buffy"). Evidentemente, si hay mashup con "Dallas" tenía que haberlo también con "Dinastía",aunque no con "Falcon Crest", por ahora. ACTUALIZACIÓN: Pues sí que hay versión con "Falcon Crest", encontrada por Madquark.
Este con "Star Trek: La nueva generación" es todo un clásico de YouTube, seguido después por una mezcla similar con "Star Trek: Voyager". Quizás no sea tan clásico como la mezcla con "Vacaciones en el mar" (o el de la serie original con "El equipo A"), pero realmente tiene su punto.
No se podía escapar toda una reina de los mashups, "La guerra de las galaxias", que tiene hasta una versión de "Magnum" centrada en Han Solo. Hay tantas, de hecho, que renuncio a incluirlas aquí, porque no acabaríamos nunca.
Y para acabar, "Scranton", o la versión de soap opera de los 80 de "The Office". Esta también ha tenido su ración de mashups pero, en este caso siendo sus créditos la plantilla para esas mezclas. No obstante, las más simpáticas quizás sean las mezclas cruzadas con "Battlestar Galactica", serie favorita de Dwight Schrute (aquí la otra parte).
Por ejemplo, este con "Doctor Who", una serie que se presta a que sus créditos sean reinventados de mil y una formas (incluida la inevitable con "Buffy"). Evidentemente, si hay mashup con "Dallas" tenía que haberlo también con "Dinastía",
Este con "Star Trek: La nueva generación" es todo un clásico de YouTube, seguido después por una mezcla similar con "Star Trek: Voyager". Quizás no sea tan clásico como la mezcla con "Vacaciones en el mar" (o el de la serie original con "El equipo A"), pero realmente tiene su punto.
No se podía escapar toda una reina de los mashups, "La guerra de las galaxias", que tiene hasta una versión de "Magnum" centrada en Han Solo. Hay tantas, de hecho, que renuncio a incluirlas aquí, porque no acabaríamos nunca.
Y para acabar, "Scranton", o la versión de soap opera de los 80 de "The Office". Esta también ha tenido su ración de mashups pero, en este caso siendo sus créditos la plantilla para esas mezclas. No obstante, las más simpáticas quizás sean las mezclas cruzadas con "Battlestar Galactica", serie favorita de Dwight Schrute (aquí la otra parte).
20 septiembre 2012
Las conexiones de los Grantham
El regreso de "Downton Abbey" a las parrillas implica también el regreso de una total inundación de información durante seis buenos meses, desde ahora, cuando empieza su emisión en ITV, hasta enero, cuando lo hará en la PBS estadounidense, y al mismo tiempo implica que, de vez en cuando, entraremos en un bucle monotemático sobre este culebrón high class al que ya les gustaría parecerse a todos los culebrones. Por ejemplo, con el reparto tan grande que tiene y toda la gente que hay trabajando detrás de las cámaras, es inevitable que haya todo tipo de conexiones peculiares y curiosidades simpáticas, empezando por que Gillian Anderson estuvo a punto de ser Lady Cora en lugar de Elizabeth McGovern.
- Muchas de esas curiosidades las ha publicado "Den of Geek", referidas a los contactos de "Downton Abbey" con el mundo de la ciencia ficción y la fantasía. Es realmente curioso ver las conexiones de la serie con "Doctor Who" (que van más allá de Penélope "Harriet Jones, Prime Minister" Wilton) y con "Juego de tronos", por la que han pasado Rose Leslie e Iain Glenn. Aunque es mucho más divertido descubrir que Julian Fellowes, el creador de la serie, fue Winston Churchill en un capítulo de "Las aventuras del joven Indiana Jones".
- Hablando de Fellowes, desarrolló la serie ante la sugerencia de un productor que le preguntó si no le interesaba revisitar el mundo de "Gosford Park", por la que ganó el Oscar al mejor guión en 2002. En esa película salía también Maggie Smith. Y sí, la foto de arriba es de Smith como Minerva McGonagall, enseñando a bailar a Ron Weasley en "Harry Potter y el Cáliz de Fuego". Por cierto, Smith rodó algunas de esas películas en pleno tratamiento de un cáncer de mama.
- Bastantes actores de "Downton Abbey" ya habían coincidido antes en otros proyectos. Elizabeth McGovern y Hugh Bonneville ya habían sido marido y mujer en "Freezing", una serie dirigida por el marido de McGovern, Simon Curtis. Éste, a su vez, dirigió la miniserie "Cranford" y su continuación, "Regreso a Cranford", en la que se pudo ver a Jim Carter (el mayordomo Carson) y Michelle Dockery. Carter, por su parte, está casado con Imelda Staunton, que también aparecía en "Cranford" como una viuda deliciosamente cotilla. Y Dockery también había coincidido anteriormente con Dan "primo Matthew" Stevens en una adaptación para televisión de "Otra vuelta de tuerca".
- Algunas de las tramas incluidas en "Downton Abbey" son realmente tan locas, que pasaron de verdad, como el famoso "incidente" de Pamuk y Lady Mary, que según cuenta Fellowes le ocurrió a una familiar de un amigo suyo.
- Highclere Castle, el castillo donde se ruedan los exteriores y parte de los interiores de la serie, no sólo puede visitarse, sino que al parecer tiene un pequeño museo de antigüedades egipcias que llevó allí uno de sus propietarios, George Herbert, que en 1922 financió la expedición de Howard Carter que descubrió la tumba de Tutankhamón. Cuenta la leyenda que su fallecimiento poco después en El Cairo dio pie a la leyenda urbana de la maldición del faraón.
- Terminamos con un detalle salsarrosero: antes de conocer a Simon Curtis y mudarse a Inglaterra, Elizabeth McGovern no sólo estuvo nominada al Oscar a la mejor secundaria por "Ragtime", sino que estuvo a punto de casarse con Sean Penn. En alguna entrevista ha descrito aquella relación como "estresante". Penn se casaría poco tiempo después, y en plan fugaz, con Madonna. De aquel matrimonio queda el recordatorio de "Shanghai Surprise", un tremendo fracaso que, al menos, tenía en la banda sonora una canción de George Harrison, "Breath away from heaven".
- Muchas de esas curiosidades las ha publicado "Den of Geek", referidas a los contactos de "Downton Abbey" con el mundo de la ciencia ficción y la fantasía. Es realmente curioso ver las conexiones de la serie con "Doctor Who" (que van más allá de Penélope "Harriet Jones, Prime Minister" Wilton) y con "Juego de tronos", por la que han pasado Rose Leslie e Iain Glenn. Aunque es mucho más divertido descubrir que Julian Fellowes, el creador de la serie, fue Winston Churchill en un capítulo de "Las aventuras del joven Indiana Jones".
- Hablando de Fellowes, desarrolló la serie ante la sugerencia de un productor que le preguntó si no le interesaba revisitar el mundo de "Gosford Park", por la que ganó el Oscar al mejor guión en 2002. En esa película salía también Maggie Smith. Y sí, la foto de arriba es de Smith como Minerva McGonagall, enseñando a bailar a Ron Weasley en "Harry Potter y el Cáliz de Fuego". Por cierto, Smith rodó algunas de esas películas en pleno tratamiento de un cáncer de mama.
- Bastantes actores de "Downton Abbey" ya habían coincidido antes en otros proyectos. Elizabeth McGovern y Hugh Bonneville ya habían sido marido y mujer en "Freezing", una serie dirigida por el marido de McGovern, Simon Curtis. Éste, a su vez, dirigió la miniserie "Cranford" y su continuación, "Regreso a Cranford", en la que se pudo ver a Jim Carter (el mayordomo Carson) y Michelle Dockery. Carter, por su parte, está casado con Imelda Staunton, que también aparecía en "Cranford" como una viuda deliciosamente cotilla. Y Dockery también había coincidido anteriormente con Dan "primo Matthew" Stevens en una adaptación para televisión de "Otra vuelta de tuerca".
- Algunas de las tramas incluidas en "Downton Abbey" son realmente tan locas, que pasaron de verdad, como el famoso "incidente" de Pamuk y Lady Mary, que según cuenta Fellowes le ocurrió a una familiar de un amigo suyo.
- Highclere Castle, el castillo donde se ruedan los exteriores y parte de los interiores de la serie, no sólo puede visitarse, sino que al parecer tiene un pequeño museo de antigüedades egipcias que llevó allí uno de sus propietarios, George Herbert, que en 1922 financió la expedición de Howard Carter que descubrió la tumba de Tutankhamón. Cuenta la leyenda que su fallecimiento poco después en El Cairo dio pie a la leyenda urbana de la maldición del faraón.
- Terminamos con un detalle salsarrosero: antes de conocer a Simon Curtis y mudarse a Inglaterra, Elizabeth McGovern no sólo estuvo nominada al Oscar a la mejor secundaria por "Ragtime", sino que estuvo a punto de casarse con Sean Penn. En alguna entrevista ha descrito aquella relación como "estresante". Penn se casaría poco tiempo después, y en plan fugaz, con Madonna. De aquel matrimonio queda el recordatorio de "Shanghai Surprise", un tremendo fracaso que, al menos, tenía en la banda sonora una canción de George Harrison, "Breath away from heaven".
04 junio 2012
"Bombshell", el musical
Durante los tres primeros capítulos de "Smash", un par de críticos teatrales se turnaron para comentar en "Vulture" no los capítulos de la serie, sino lo que se veía en ellos del musical cuyo montaje se mostraba (básicamente, comentaban las canciones, poniendo el énfasis en las composiciones originales de March Shaiman y Scott Wittman). Es una lástima que no siguieran haciéndolo más allá de ese tercer episodio, porque habría sido interesante leer sus puntos de vista sobre esa primera representación muy básica para atraer inversores y, especialmente, sobre los números plenamente montados que la serie mostró ya al final, y si podían formar un musical, o el esqueleto de un musical, que realmente pudiera trasladarse a Broadway.
En las entradas sobre el final de la primera temporada, era bastante habitual que de lo poco que salvaban los críticos de la quema fueran Jack Davenport, Megan Hilty y las canciones de "Bombshell", y acerca de estas últimas, ha habido sus quejas de que el disco con la banda sonora de la serie, publicado a principios de mayo, incluye demasiadas versiones y se deja fuera algunas de esas composiciones exclusivas para el show. Buscando cosas en YouTube para la entrada sobre "Smash" que me toca hacer en "¡Vaya Tele!", he encontrado un vídeo realmente útil para quien tenga curiosidad por saber en qué orden irían esas canciones, y cómo sonaría "Bombshell". No obstante, dicho orden parece que no es exactamente el correcto, que sí se encuentra en este wiki sobre la serie. Por simple y pura curiosidad, así sería "Bombshell":
Primer acto
1.- "Let me be your star"
2.- "The 20th Century Fox mambo"
3.- "The national pastime"
4.- "History is made at night"
5.- "Don't say yes until I finish talking"
6.- "Smash!"
7.- "Mr. & Mrs. Smith"
8.- "I never met a wolf who didn't love to howl"
Segundo acto
1.- "Dig deep"
2.- "On Lexington and 52nd Street"
3.- "Second hand white baby grand"
4.- "Let's be bad"
5.- "Happy birthday, Mr. President"
6.- "Never give all the heart"
7.- "Don't forget me"
Música de la semana: Como vamos una semana tarde, lo haremos rápido; nos quedamos con la adaptación que la banda The National ha hecho para "Juego de tronos" de "The rains of Castamere", una de las canciones más famosas de "Canción de hielo y fuego".
En las entradas sobre el final de la primera temporada, era bastante habitual que de lo poco que salvaban los críticos de la quema fueran Jack Davenport, Megan Hilty y las canciones de "Bombshell", y acerca de estas últimas, ha habido sus quejas de que el disco con la banda sonora de la serie, publicado a principios de mayo, incluye demasiadas versiones y se deja fuera algunas de esas composiciones exclusivas para el show. Buscando cosas en YouTube para la entrada sobre "Smash" que me toca hacer en "¡Vaya Tele!", he encontrado un vídeo realmente útil para quien tenga curiosidad por saber en qué orden irían esas canciones, y cómo sonaría "Bombshell". No obstante, dicho orden parece que no es exactamente el correcto, que sí se encuentra en este wiki sobre la serie. Por simple y pura curiosidad, así sería "Bombshell":
Primer acto
1.- "Let me be your star"
2.- "The 20th Century Fox mambo"
3.- "The national pastime"
4.- "History is made at night"
5.- "Don't say yes until I finish talking"
6.- "Smash!"
7.- "Mr. & Mrs. Smith"
8.- "I never met a wolf who didn't love to howl"
Segundo acto
1.- "Dig deep"
2.- "On Lexington and 52nd Street"
3.- "Second hand white baby grand"
4.- "Let's be bad"
5.- "Happy birthday, Mr. President"
6.- "Never give all the heart"
7.- "Don't forget me"
Música de la semana: Como vamos una semana tarde, lo haremos rápido; nos quedamos con la adaptación que la banda The National ha hecho para "Juego de tronos" de "The rains of Castamere", una de las canciones más famosas de "Canción de hielo y fuego".
09 mayo 2012
La canción de los 250.000 dólares
¿De qué vivieron los blogs estadounidenses en ese largo año y medio en el que "Mad Men" estuvo de hiato? Desde que se estrenó su quinta temporada, todas las semanas hay alguna noticia concerniente a la serie, que se añade a las críticas, los recaps, los análisis de su estilo visual y de su moda y los comentarios sobre los hechos históricos que se mencionan en algunos episodios. Cualquier cosa es susceptible de convertirse en noticiosa, al menos durante las dos horas en las que un tema logra mantener ese estatus en Twitter, y también es susceptible, al mismo tiempo, de convertirse en un bumerán que vuelva a darle en la cara a Matthew Weiner, que ya sabemos que se ganó unos pocos detractores durante las negociaciones con AMC para renovar la serie (Kurt Sutter, el creador de "Sons of Anarchy", es el más célebre de todos).
El último detalle que ha saltado a la palestra es el hecho de que la serie pagó 250.000 dólares para poder utilizar "Tomorrow never knows", incluida en el álbum "Revolver" de los Beatles, para cerrar el capítulo del pasado domingo, y rápidamente se han sucedido los comentarios, las críticas y la sorpresa porque se pagara un cuarto de millón para incluir una canción de 1966 que ni siquiera es uno de los grandes éxitos del grupo. Como explican en el blog ArtsBeat del New York Times, los derechos de las canciones de los Beatles no se ceden así como así (no estamos hablando de versiones, sino de las canciones reales del grupo. No es lo mismo que "Glee" pague para hacer una versión de "Hello, goodbye" que para tener la versión original de los Fab Four). En esa entrada, un responsable de la discográfica Apple apunta que desde que él está en la empresa, hace cinco años, no se vendían los derechos de una canción original del grupo para su uso en una serie de televisión, y Weiner señala que, para poder asegurarse los derechos no sólo de emisión sino también para la publicación en DVD, hasta tuvo que enviar a Apple parte del guión. Weiner añade, además, que llevaban años detrás de alguna canción de los Beatles para utilizar en "Mad Men", y que no lo habían podido conseguir hasta ahora.
No es la primera vez que un tema original del grupo se escucha en una serie (es célebre la escena final de "El prisionero" con la banda sonora de "All you need is love"), pero es cierto que no es tan sencillo escucharlos como acompañamiento de capítulos de ficción televisiva. El alto precio que "Mad Men" tuvo que pagar por una de sus canciones contrasta con los 100.000 dólares que se dice que se pagan de máximo por los éxitos del momento, y si vas buscando grupos indie no muy conocidos, puede salirte hasta más barato. Canal+ produjo hace algún tiempo un documental que contaba el proceso para asegurarse los derechos de las canciones que compondrán la banda sonora de una serie, un proceso que a veces puede tener consecuencias imprevistas en la pervivencia a largo plazo de dicho título. Y es que los derechos musicales son una de las principales razones de que algunas series jamás vean la luz en DVD.
Me suena que ya hablamos de esto alguna vez, pero no deja de resultar curioso recordar que, por culpa de su extenso uso de canciones, la publicación en DVD de "Caso abierto" es una pesadilla legal que ha terminado descartándola, "Ally McBeal" ha tardado muchísimo en estar disponible en ese formato y títulos clásicos como "Playa de China" se han quedado en un cajón de su estudio justo por la misma razón. Cuando una serie adquiere los derechos de una canción, tiene que comprarlos para su emisión por televisión y, también, para su reproducción en la publicación en DVD del capítulo en cuestión. Si no, intentar conseguir esos derechos a posteriori puede ser muy complicado. Y mejor ni hablemos de los diferentes derechos en Estados Unidos y en Europa, que obligan a "House", por ejemplo, a utilizar su sintonía de los créditos finales como introducción en España, mientras en USAmerica se escucha "Teardrop", de Massive Attack.
26 marzo 2012
Las pelucas de la discordia
Parece mentira que puedan liarse las polémicas que se lían por culpa de un corte de pelo. O del color de ese pelo. O de si es liso o rizado. Aún resuenan los ecos de las iras de los fans más recalcitrantes de "Canción de Hielo y Fuego" cuando descubrieron que actores muy morenos (de cabello, que no de tez) como Lena Headey, Harry Lloyd o Emilia Clarke iban a interpretar en "Juego de tronos" a los muy rubios Cersei, Viserys y Daenerys, especialmente estos dos últimos (de la otra controversia, la de los ojos violeta de los Targaryen, hablamos en otra ocasión). Es un impedimento mínimo, nada que un buen pelucón no pueda remediar (o un buen teñido; Sophie Turner, que da vida a Sansa Stark, en realidad es muy rubia), y curiosamente, hace unos días dedicaron en "The New York Times" un reportaje al arte de escoger la peluca adecuada para un determinado personaje, y aprovechando el estreno de "Los juegos del hambre" y la controversia suscitada inicialmente por que la rubia Jennifer Lawrence fuera la morena Katniss, "USA Today" también tiene una pieza que versa sobre lo mismo, la importancia del peinado (y que añade el caso de Emma Stone, otra rubia natural que va tiñéndose de pelirroja o no según la ocasión).
En ambos artículos se desvelan casos de actrices que llevan o llevaron peluca para algunos proyectos, aunque desgraciadamente no mencionan los gloriosos peluquines de Nicolas Cage, Bruce Willis o Sean Connery, que confesó hace algún tiempo que ya llevaba uno en "James Bond contra el Dr. No". Julianna Margulies, por ejemplo, luce una en "The good wife" para no tener que estar alisando su pelo constantemente, y Morena Baccarin también llevaba otra en los primeros capítulos de "Homeland" porque su peinado, que lucía en "V", aún era muy corto. Si nos vamos al sector masculino, las rastas que Jason Momoa llevaba en "Stargate Atlantis" eran, en realidad, extensiones, y luego están las pelucas que se usan en flashbacks y demás, como las de "Revenge" o las que les cascan a actores con ya cierta edad cuando se dedican a contar algo de la "juventud" de sus personajes.
Eso sí, en cuanto a peinados, va a haber que estar muy atentos a "The Carrie diaries", esa precuela de "Sexo en Nueva York" para The CW de cuyo rodaje del piloto han aparecido ya algunas fotos, y el estilismo ochentero tipo "Buscando a Susan desesperadamente" puede ser de los que hacen historia, aunque es verdad que, por ahora, la cosa va más de chaquetas de colores chillones y pendientes más locos que los que llevaba Shelly Tambo en "Doctor en Alaska". No sé si en "Mad Men" alguna de las mujeres lleva peluca, aunque no lo parece, y lo más probable es que haya extensiones involucradas por ahí. Los moños de Joan son un highlight, por si no lo había dicho nunca.
P.D. podcastero: Y después de estas frivolidades, algo a medio camino entre la ligereza y lo sesudo con el nuevo programa de "Yo disparé a J.R.". El invitado de esta semana es Ramón Rey, de "Esta peli ya la he visto", con el que hablamos de la segunda temporada de "The Walking Dead" y todo lo que se ha comentado sobre ella. El resto del menú es el siguiente, y podéis encontrar todas las opciones de escucha y descarga en el blog.
- 0': El juicio de "Mujeres desesperadas"
- 8':"Missing"
- 15': "Bent"
- 23': La segunda temporada de "The Walking Dead" (con spoilers)
- 52': "Mad Men"
En ambos artículos se desvelan casos de actrices que llevan o llevaron peluca para algunos proyectos, aunque desgraciadamente no mencionan los gloriosos peluquines de Nicolas Cage, Bruce Willis o Sean Connery, que confesó hace algún tiempo que ya llevaba uno en "James Bond contra el Dr. No". Julianna Margulies, por ejemplo, luce una en "The good wife" para no tener que estar alisando su pelo constantemente, y Morena Baccarin también llevaba otra en los primeros capítulos de "Homeland" porque su peinado, que lucía en "V", aún era muy corto. Si nos vamos al sector masculino, las rastas que Jason Momoa llevaba en "Stargate Atlantis" eran, en realidad, extensiones, y luego están las pelucas que se usan en flashbacks y demás, como las de "Revenge" o las que les cascan a actores con ya cierta edad cuando se dedican a contar algo de la "juventud" de sus personajes.
Eso sí, en cuanto a peinados, va a haber que estar muy atentos a "The Carrie diaries", esa precuela de "Sexo en Nueva York" para The CW de cuyo rodaje del piloto han aparecido ya algunas fotos, y el estilismo ochentero tipo "Buscando a Susan desesperadamente" puede ser de los que hacen historia, aunque es verdad que, por ahora, la cosa va más de chaquetas de colores chillones y pendientes más locos que los que llevaba Shelly Tambo en "Doctor en Alaska". No sé si en "Mad Men" alguna de las mujeres lleva peluca, aunque no lo parece, y lo más probable es que haya extensiones involucradas por ahí. Los moños de Joan son un highlight, por si no lo había dicho nunca.
P.D. podcastero: Y después de estas frivolidades, algo a medio camino entre la ligereza y lo sesudo con el nuevo programa de "Yo disparé a J.R.". El invitado de esta semana es Ramón Rey, de "Esta peli ya la he visto", con el que hablamos de la segunda temporada de "The Walking Dead" y todo lo que se ha comentado sobre ella. El resto del menú es el siguiente, y podéis encontrar todas las opciones de escucha y descarga en el blog.
- 0': El juicio de "Mujeres desesperadas"
- 8':"Missing"
- 15': "Bent"
- 23': La segunda temporada de "The Walking Dead" (con spoilers)
- 52': "Mad Men"
24 febrero 2012
Desde el Teatro No-Kodak
El domingo se celebra la 84ª edición de los Oscars, una edición en la que, si "The artist" hace buenos los pronósticos, se convertirá en la primera película muda en ganar el Oscar principal desde 1927, en la primera edición, cuando lo hizo "Alas". Cuando se dieron a conocer las nominaciones ya comentamos la sensación que daba de ser una edición presidida por la nostalgia, y especialmente por la nostalgia del Hollywood clásico, y como Bob Hope ya no está entre nosotros para presentar la gala, lo hará su más claro sucesor, Billy Crystal. Muy raro me parecerá que no desempolve sus "apariciones" en las películas nominadas, su gag de "qué piensan las estrellas de verdad" (que perderá la gracia si no está Jack Nicholson, que es capaz de haberse ido al All-Star de la NBA, que se juega este fin de semana en Orlando) y su famosa cancioncita "It's a wonderful night for an Oscar" (y que lo presenten a los sones de la versión de "It had to be you"). Si nunca visteis a Crystal presentar los Oscars, este inicio de la gala de 1993 os puede dar una pista de lo que puede hacer. Pero hoy no vamos a ponernos a hacer quinielas ni a recordar tiempos pasados (o sí, ya veremos), sino a lanzar una de esas clásicas rondas pre-Oscar de curiosidades sobre algunos de los nominados).
- Para Glenn Close, la nominación a mejor actriz por "Albert Nobbs" es la sexta de su carrera, pero casi todas se concentraron en los 80. Recibió cinco entre 1983 y 1989 (de "El mundo según Garp", que además era su primera película, hasta "Las amistades peligrosas") y luego... ¡puff! Como si se hubiera esfumado durante dos décadas.
- Angus Wall ganó el año pasado el Oscar al mejor montaje, junto con Kirk Baxter, por "La red social", y este año es candidato otra vez por "Los hombres que no amaban a las mujeres"·. Su colaboración con David Fincher se remonta a cuando el director dirigía vídeos musicales, y luego Wall se encargó de ayudar a Kyle Cooper en el diseño de los títulos de crédito de "Seven". Lo curioso es que casi se ha labrado una carrera paralela diseñando precisamente secuencias de títulos de crédito para HBO, y suyas son las de "Carnivale" (por la que ganó su primer Emmy), "Roma", "Big Love" y "Juego de tronos" (que le reportó su segundo Emmy).
- Entre los nominados de este año, Kenneth Branagh puede presumir de haber sido candidato en categorías diferentes en cada una de sus cinco nominaciones anteriores: actor y director por "Enrique V", corto de acción real en 1992 ("Swan song"), guión adaptado por "Hamlet" y, ahora, actor secundario por "Mi semana con Marilyn".
- Los grupos de actores que se reúnen en los últimos años para prestar sus voces a videojuegos son cada vez más impresionantes. En las entrevistas que Gary Oldman ha dado desde que fue nominado por "El topo", ha recordado varias veces su trabajo en la saga "Call of duty", y en uno de los últimos títulos con mejor aceptación, "Skyrim", se pueden escuchar, en su versión en inglés, a dos candidatos al mejor secundario de este año: Christopher Plummer ("Beginners") y Max Von Sydow ("Tan fuerte, tan cerca").
- Uno de los nominados que se sentará por primera vez en el teatro hollywoodiense donde se dan los Oscars será Rooney Mara, candidata a mejor actriz por "Los hombres que no amaban a las mujeres". Sin embargo, en Estados Unidos, su apellido es más conocido por ser el de la familia propietaria de los New York Giants de la NFL, que ganaron la última SuperBowl (la familia de su madre, cuyo apellido es Rooney, fundó por su parte los Pittsburgh Steelers). Curiosamente, tanto ella como su hermana Kate pasaron por el peaje obligatorio de hacer un episódico en "Ley y orden: UVE", toda una cantera de jóvenes actores.
- Todos los años se traen a colación los ingresos en taquilla de las nominadas a mejor película para insistir en esa vieja queja de que la Academia no está en sintonía con el gusto del público (no pretenderán que nominen a mejor película a "Transformers 3"). Este año, la más taquillera de las nueve candidatas es "Criadas y señoras", que también es la única que ha superado la barrera de los 100 millones de dólares de recaudación (el año pasado lo hicieron cinco de las diez nominadas). La que ha tenido los menores ingresos es "El árbol de la vida", con poco más de 13 millones.
- El revuelo montado al ver que sólo hay dos candidatas a mejor canción fue considerable y comprensible (para eso, que eliminen la categoría). Uno de los nominados es una leyenda de la música brasileña como Sergio Mendes, que escribió con Carlinhos Brown y Siedah Garrett la canción de "Río" candidata, y que tiene garantizado su lugar en el Olimpo musical por canciones como su versión de "Mas que nada" con Brasil '66. Por cierto, que Garrett ya estuvo nominada, junto con Henry Krieger, por "Love you I do", de "Dreamgirls".
- John Williams tiene tantas nominaciones, que los diplomas deben salirse de su despacho, o de donde los guarde. Lo curioso es que el primero de sus cinco Oscars lo ganó por la adaptación musical para "El violinista sobre el tejado" (sí, existían esas categorías), y luego se los llevó, ya por composiciones originales, por "Tiburón", "La guerra de las galaxias", "ET" y "La lista de Schindler".
- Oh, y el teatro Kodak dejará de ser mencionado como tal el domingo. Eastman Kodak está en bancarrota y ha pedido que se retire su nombre del lugar.
P.D.: El vídeo del centro es de la banda sonora de "Matar un ruiseñor" porque esa película cumple 50 años en 2012 y porque Elmer Bernstein perdió en 1963 el Oscar por esta cinta ante "Lawrence de Arabia". Fue también el único premio de la Academia que recibió Gregory Peck.
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