03 agosto 2007

Amarillos y entrañables

Con 18 temporadas a sus espaldas y una película recién estrenada, raro sería que "Los Simpson" no fueran criticados desde todos lados. Cuando empezaron, se criticaba su concepción de la familia y su subversión política y moral. A partir de la 10ª temporada, más o menos, coincidiendo con la consolidación definitiva de su éxito planetario, se les echó en cara que se habían vuelto acomodaticios y aburridos. Lo que a mí más me sorprende de esta metamorfosis es que, casi desde el principio (igual en la 3ª temporada, o así), se la empezara a considerar una serie apta para niños.

¿Por qué? ¿Por las gamberradas de Bart? ¿Porque Homer se comporta a veces de la misma manera infantil que Mr. Bean? O quizás es por la misma razón por la que, siendo pequeño, te puedes partir de la risa con las tiras de Mafalda sin comprenderlas del todo, porque tienen muchas capas que se dirigen a diferentes personas, con distintas edades. Incluso ahora, y admitiendo que hayan bajado el nivel, "Los Simpson" siguen sin ser una serie infantil. Los temas que tocan, la mezquindad de Homer, la hipocresía y el cinismo de buena parte de los habitantes de Springfield están lejos de lo que se suele recomendar para los niños. Pero todo está detrás de chistes, situaciones absurdas y completas locuras, por lo que ellos pueden pasárselo en grande con estos tipos sin entender bien el subtexto.

Nunca he visto "Los Simpson" muy de seguido, por lo que no puedo decir si de verdad ya no son lo que eran o somos nosotros los que ya no somos iguales, como se apuntaba en Espoiler hace unas semanas. Tal vez por ese visionado a salto de mata los sigo encontrando muy divertidos. La que sigue siendo mi favorita es Maggie, no sé por qué. Nunca ha hablado en toda la serie (sólo dice su primera palabra, "Papá"), y hasta en el capítulo en el que vemos a toda la familia unos cuantos años más mayor, y Lisa vuelve a Springfield para casarse con un inglés un poco estirado, Maggie sigue sin decir ni mú, aunque es toda una adolescente. Me encanta el juego que da el chupete, la manera de tropezarse y caerse, el abrigo invernal (ése del que ni siquiera Marge sabe cuál es el derecho y cuál el revés) y ese filo peligroso que la llevó a pegarle un tiro al mismísimo Sr. Burns.

P.D.: Me hizo gracia descubrir que Lisa es el personaje preferido de los guionistas de la serie, el que emplean para expresar sus puntos de vista (y ya que estamos en "modo experto Potter", ¿no os parece que Hermione Granger se parece mucho a esta niña?). Mi otro favorito, por cierto, es el Actor Secundario Bob, ese genio del crimen a medias entre el Coyote y Moriarty.

02 agosto 2007

Que hablen, aunque sea mal

A la hora de promocionar una película, o una serie, se puede optar por contarlo todo o por el mutismo más o menos hermético. En las semanas previas al estreno, la película de "Los Simpson" desarrolló una promoción agobiante, sí, pero también muy divertida, y con su punto friki. La segunda temporada de "Héroes" va también por el mismo camino de la saturación, con anuncios sin parar de los nuevos fichajes, del pack en DVD de la primera temporada, de los cómics... Los chicos de "Perdidos" no pueden permitirse el lujo de quemar todos sus cartuchos promocionales tan pronto, cuando aún faltan siete meses para que se emita la cuarta temporada, así que han optado por la dosificación. Todas esas opciones se vieron en la última Comic-Con de San Diego, y por allí también pasó el último fenómeno en cuanto a promoción: la película secreta producida por J.J. Abrams, sin título definitivo, y que se conoce como "Cloverfield" o por la fecha prevista para su estreno, 1-18-08, es decir, el próximo 18 de enero.
Nadie sabe nada sobre ella, pero la maquinaria echó a rodar en EE.UU. en cuanto se proyectó un misterioso trailer justo antes de "Transformers". Por lo que se ve en él, y lo poco que Abrams ha desvelado, es una película de monstruos, tipo "Godzilla" centrada en los habitantes de Nueva York que deben sufrir una pelea entre dos criaturitas de éstas. El secretismo ha disparado la expectación y la rumorología de un modo que no se veía casi desde "El proyecto de la bruja de Blair". Sí, se ha desvelado un primer póster y todo, pero conociendo a Abrams, a saber con qué nos termina saliendo.

En ese caso, la promoción misteriosa ha salido directamente del estudio, pero en el de la película de "Watchmen" la han hecho los propios fans, debatiendo hasta la saciedad sobre los rumores de fichajes de actores y sobre si su director, Zack Snyder, adaptaría la acción a nuestro tiempo actual o la dejaría en ese 1985 alternativo. Hasta que Snyder no presentó oficialmente el proyecto en Comic-Con (y un póster dibujado por Dave Gibbons, el dibujante del cómic original), Warner apenas se había movido, más ocupada, por ejemplo, en "The Dark Knight", mientras proliferan los blogs y las páginas que informan de todo lo relacionado con el inicio del rodaje. Y aún nos queda otra forma de promoción más clásica, y que dice que la mala publicidad es preferible a ninguna publicidad. O lo que es lo mismo, que hablen de mí, aunque sea mal.

Ése es el truco detrás de algunos movimientos que la NBC ha hecho con "Bionic Woman". Al principio, el remake de la serie de los 70 sólo despertó un poco de curiosidad entre algunos fans de "Galáctica", pues su productor es David Eick. Estos fans sintieron aún más curiosidad al saber que Katee Sackhoff (Starbuck) iba a ser una villana en el piloto y en unos cuantos capítulos de la primera temporada, y los upfronts hicieron que empezara a generarse cierta expectación. Pero el golpe maestro se dio al anunciar que, poco después de que la ABC lo despidiera de "Anatomía de Grey", Isaiah Washington encontraba un hueco en "Bionic Woman". Desde ese momento, da la sensación de que la serie está por todas partes. Quizás es un método algo más a la antigua usanza, pero han conseguido que su estreno sea uno de los más esperados, aunque sólo sea por morbo.

01 agosto 2007

Un héroe inesperado

ALERTA SPOILERS: Fans de Harry Potter, alejaos de esta entrada si preferís esperar a la traducción al español y no habéis leído el último libro, porque los spoilers van a ser la nota dominante, me temo.

Al final de "Harry Potter y el misterio del príncipe", hay un par de escenas que me hicieron reafirmarme aún más en mi impresión de que Severus Snape guardaba aún un as bajo la manga, y que las cosas no eran como nos hacían creer. Enfrentado al desmayado Dumbledore en la batalla final, y al parecer listo para matarlo, el director de Hogwarts le murmura un "por favor" que a mí me sonó más a "no dudes y mátame" que a un ruego por su vida. De la misma manera, cuando Snape huye con el resto de Mortífagos y Harry le da alcance, enfrentándose a él y descubriendo que el profesor es el Príncipe Mestizo, Snape parece enfadado más que por Harry, por lo que Dumbledore le ha obligado a hacer, y la tarea que aún le queda por delante. Lo que no me podía imaginar es que toda su labor como agente doble al servicio de Dumbledore estaba motivada por su trágico amor por Lilly, la madre de Harry, a la que conoce cuando aún son niños, antes de entrar en Hogwarts, y de la que sigue enamorado toda su vida, hasta el punto de que su Patronus es el mismo que el de ella.

La figura trágica y romántica de Snape se adueña totalmente del final de "Harry Potter and the Deathly Hallows" y, como bien habéis comentado por ahí, se convierte quizás en el mejor personaje de toda la saga. Una saga que, para mí, se podría dividir en dos partes. La primera llega hasta "El prisionero de Azkaban", y son historias en las que Harry va viviendo diversas aventuras sin ser del todo consciente del destino que le espera. A partir de "El Cáliz de Fuego" y, especialmente, del primer enfrentamiento directo con Voldemort (en el que muere Cedric Diggory), la cosa cambia. No sólo porque Harry empieza a darse cuenta de la naturaleza de su conexión con el Señor Oscuro y el ascenso de éste hace que todo se vuelve más peligroso, sino porque parece que Rowling empieza al final de ese libro a poner las piedras decisivas del camino hacia la resolución definitiva de la saga (aunque el primer Horrocrux destruido, el diario de Tom Ryddle, aparece en "La Cámara Secreta"). Con cada nuevo título, coindiendo con el crecimiento de Harry y el mayor poder que va ganando Voldemort, la trama se vuelve algo más oscura, hasta llegar a un séptimo que resulta ser bastante diferente a los demás.

Para empezar, durante casi todo el libro sólo seguimos las evoluciones de tres personajes: Harry, Ron y Hermione, en lo que Harry describe muy bien como una Búsqueda. Los tres se dedican a huir y a intentar averiguar cómo descubrir y destruir los Horrocruxes y, a lo largo del camino, son sometidos a diversas situaciones límite que los ponen a prueba (las apariciones del relicario robado por Régulus Black que intentan mortificar a Ron antes de que éste lo destruya o la tortura de Hermione a manos de Bellatrix Lestrange). El relicario, por cierto, tiene unos poderes muy Anillo Único, que provocan la primera crisis seria entre los tres cuando Ron se larga, frustrado. La sensación de estancamiento de Ron es la misma que tenemos nosotros hasta que Hermione y Harry van a Godric's Hollow y, de golpe, la trama se acelera y ya no para hasta el final. Éste transcurre, cómo no podía ser de otro modo, con una gran batalla en Hogwarts, implicando a casi todos los personajes y haciendo que algunos de ellos adquieran una gran estatura, como Neville Longbottom (y esa actitud muy Starbuck de "luchar hasta que no podamos más") o la sorprendente señora Weasley. Todo termina resultando bastante coherente con el resto de la saga y, en mi caso, bastante satisfactorio. Y la imagen final del Harry adulto despidiendo a sus hijos en el andén 9 y 3/4 de King's Cross, y tocándose la cicatriz...

Antes de que se me olvide, no digo nada de Ron y Hermione porque era muy evidente que iban a acabar juntos, y no está nada mal que el esperado beso se demore casi hasta el final (motivado por un comentario afectivo de Ron hacia los elfos domésticos) y en el momento más inoportuno, hasta el punto de que incluso Harry les pregunta: "¿Tenéis que hacer eso ahora?". A lo largo del libro se van dejando muchas más pistas de la relación entre estos dos, y yo llegué a pensar que, durante el verano, había pasado realmente algo entre ellos, que guardaban en secreto.

Pues hasta aquí hemos llegado. Voy a echar de menos la espera de un nuevo libro y el momento de abrirlo para empezar a leerlo. Como decían en Pop Candy, en cuanto pones tus ojos en las primeras líneas, es como si tuvieras de nuevo 10 años. Esa sensación no se consigue con las películas.

Y, ahora, empecemos el libro-fórum...