04 diciembre 2012

Sin control

ALERTA SPOILERS: ¿Qué has hecho, Kalinda? Si no sabéis a qué se refiere esta pregunta, quiere decir no estáis al día con la cuarta temporada de "The good wife" y que a lo mejor es preferible que no sigáis leyendo.

Allá por la primera temporada de "The good wife", cuando conocemos por primera vez a la agente del FBI Lana Delaney y sus tácticas para, al mismo tiempo, ligarse a Kalinda y utilizarla como fuente para sus investigaciones, nos mencionan de pasada que, aprovechando que Peter Florrick está en la cárcel, el FBI lo está investigando a él y a Glenn Childs, su sucesor como fiscal del distrito, por unas prácticas que no recuerdo si se especifican o no (me imagino que tendrán que ver con corruptelas urbanísticas y tráficos de influencias varios). Lana intenta "reclutar" a Kalinda para su causa, y hasta Peter pretende que ella le informe de lo que suceda con Childs para utilizarlo después en su contra, una vez que salga de prisión. Es una subtrama que transcurre muy al fondo de la serie, soterrada por debajo de los casos y las dificultades económicas de Lockhart & Gardner y de las campañas políticas de Peter y Eli, pero que iba surgiendo de vez en cuando; cuando Kalinda se "topa" de nuevo con la agente Delaney, o cuando a Alicia de repente la investiga el Departamento del Tesoro (si mi memoria no me falla).

Esta temporada, esa investigación se había dejado ver muy poco, sólo en esa foto de Eli y Kalinda que Lana tenía en su casa, y no la hemos visto pasar al primer plano hasta que no nos encontramos con ese agente del Departamento de Justicia que va a atacar a Peter a través de Eli, añadiendo otra borrasca más a la enorme tormenta desatada sobre el mundo de Alicia.  Ni maniobras desestabilizantes de Maddie Hayward ni tácticas sucias de Mike Kresteva; es el FBI la verdadera amenaza para Peter Florrick, y sería realmente interesante que estallara un nuevo escándalo a su alrededor, sólo para ver cómo lo manejaría esta Alicia que es tan diferente de la que vemos en el piloto. ¿O no lo es? Una cosa es segura; sus intentos de tener "la" conversación con sus hijos figuran en el panteón de las situaciones incómodas y divertidas de esta serie, ahí con ese encuentro delante del ascensor del final de la tercera temporada.

Lo que ha dejado el capítulo que precede al consabido parón invernal es el cierre de la historia de Kalinda y Nick que tanto ha odiado buena parte de los críticos estadounidenses (y de los espectadores de la serie), pero de la que ofrece un interesante punto de vista en estas dos entradas el blog "(Mis) Ficciones". Si el tema de esta temporada está siendo, de momento, la pérdida de control, Nick es justo el talón de Aquiles de Kalinda, la persona con la que ella no es capaz de asumir las riendas de la situación. Hasta que Nick toma la decisión equivocada de amenazar a Alicia, y desde el principio de la serie sabemos que Kalinda es algo así como el caballero andante de la señora Florrick; si te metes con ella, se acabó lo que se daba. Perdidas en medio de todo el jaleo que ha suscitado la subtrama de Nick han estado las reveladoras miradas de Kalinda, que nos permitían darnos cuenta de la fragilidad que había tras sus gafas de sol y sus botas de "Pretty Woman". Pero había que prestar atención más allá del "quiero que Nick se vaya".

"The good wife" no es la reina del subtexto por nada; nos hemos cansado de decir que son más las cosas que pasan casi subliminalmente, sin que nadie las diga, que las que se aprecian a simple vista. Las risas, las miradas y el lenguaje corporal de sus personajes están dándonos muchas más pistas de la situación en la que se encuentran de lo que lo hacen los diálogos y, de hecho, los King han comentado en más de una ocasión que "escriben de menos" en sus guiones porque saben que lo que no incluyan en ellos, lo transmitirán de sobra sus actores.

P.D.: Tenía que añadir que me río más con "The good wife" que con algunas comedias. Y eso, para mí, siempre es una gran señal.

03 diciembre 2012

Cinco dúos de 2012

La temporada de premios de Hollywood no es lo único que nos asalta en cuanto llega diciembre, porque también es época de hacer listas de lo mejor y lo peor del año, listas de las que siempre nos quejamos pero a cuyo influjo cuesta resistirse. Para inaugurar esta temporada "listera", empezaremos con un clásico de este rincón bloguero; el resumen de las parejas seriéfilas que más me han entretenido en este 2012. Son bastante más de cinco, pero así me obligo a sintetizar y podemos impulsar mayor debate sobre las que se han quedado fuera. Otra vez, intentaré no repetir las que han aparecido otros años, aunque no siempre es posible.

- Sarah Linden y Stephen Holder ("The Killing")


Si Netflix y AMC llegan finalmente a un acuerdo para que haya tercera temporada de "The Killing", lo celebraré sólo por poder seguir viendo a estos dos detectives de homicidios de la policía de Seattle, que terminan desarrollando una relación sumamente entretenida y más interesante que algunos aspectos del caso que tienen que investigar. El perfil más elevado que han adquirido Mireille Enos y Joel Kinnaman, que el año que viene estrenan "Guerra Mundial Z" y el nuevo "Robocop", seguro que es una de las razones por la que alguien está planteándose resucitar el remake de "Forbrydelsen".

- Saga Norén y Martin Rohde ("The Bridge")

En el panteón de las parejas de policías que trascienden su propia serie han entrado con fuerza estos dos, una policía sueca con trazos de Asperger y un detective danés con una vida familiar complicada. Ambos desarrollan una peculiar y divertida dinámica investigando el inquietante caso que centra la primera temporada de "The Bridge", el último fenómeno en cuanto a series policiacas escandinavas. FX ya está preparando su propia versión para el año que viene.

- Antoine Baptiste y sus alumnos ("Treme")

El trombonista caradura y encantador que conocimos al principio de "Treme" se transforma poco a poco en un profesor de música y director de la banda del instituto entregado e implicado no sólo en que los chicos suenen como una banda de verdad, sino en que tengan mejores oportunidades en la vida. Ver a Antoine yendo con dos de sus alumnas a escuchar a músicos consagrados ha sido uno de esos "momentos felices" que nos ha dejado una tercera temporada que no solía ir por ese tono.

- Kat y Bill Harken ("Alphas")

La segunda entrega de los superhéroes de Syfy nos presentó a uno de los personajes más entretenidos del verano, Kat, la alfa capaz de aprender cualquier cosa en cuestión de horas, pero que no puede recordar nada de lo que le ocurriera dos meses atrás. El aire fresco que aportó al grupo de Rosen se notó más con Bill, que es al que conoce inicialmente, pero lo cierto es que Kat funcionaba a la perfección con cualquiera de ellos, y el potencial que tenía con Gary era realmente divertido.

- Walt Longmire y Vic Moretti ("Longmire")

Y en cuanto a dúos de policías, tampoco podía dejar pasar al que forman el sheriff Longmire y su ayudante, Vic Moretti, una de las razones por las que "Longmire" resultó ser una curiosa sorpresa veraniega. Su relación es estrictamente profesional, pero son los que mejor se entienden en el departamento del condado de Absaroka en Wyoming. Cuando Walt no decide irse por cuenta sin avisar a nadie, claro.

P.D. podcastero: Se acabó el parón invernal para "Yo disparé a JR", aunque lo hace con la mala noticia de la muerte de nuestro santo patrón, Larry Hagman. A él lo recordamos en el programa de esta semana, que cuenta con la participación de Alberto Rey, de "Asesino en serie", para hablar de "The good wife". He aquí el menú:

Ir a descargar

- 0': Recuerdo de Larry Hagman.
- 10': "Last resort".
- 25': "Revolution" (spoilers hasta el 1x10).
- 40': "The good wife" (spoilers hasta el 4x09).
- 74': "Downton Abbey" (spoilers de la tercera temporada).

02 diciembre 2012

Las noticias de la sociedad

La segunda temporada de "The Hour" ha tardado más de un año en estrenarse en la BBC, un año en el que hemos estado esperando a ver cómo resolvían lo que parecía la completa autodestrucción de ese novedoso informativo semanal que busca cambiar el encorsetado y oficial modo en el que se daban las noticias en la cadena pública británica a mediados de los 50. La solución al final era tener a Freddie Lyon de año sabático recorriendo medio mundo, a un nuevo jefe de noticias supervisándolos y a Hector Madden adquiriendo un estrellato que le pone a tiro un montón de tentaciones, a las que él encuentra muy fácil caer. Y todo esto, con el fondo del creciente pánico nuclear instalado por la Guerra Fría y de la difícil integración de los inmigrantes en la sociedad inglesa de la época, más una trama de clubes, explotación de chicas y pornografía que atañe muy de cerca a buena parte de los personajes.

La trama del espionaje de la primera entrega no acabó de convencer a muchos espectadores, y quizás la investigación en esos bajos fondos criminales del Soho londinense que llevan a cabo Bel y Freddie tampoco les convenza, pero está más conectada con todos ellos y se aprecia también algo más coherente. Otra vez van a meterse en un asunto que, probablemente, les puede venir un poco grande, pero eso da la excusa perfecta para que veamos desenvolverse a toda la redacción de "The Hour", que es donde está el punto fuerte de la serie. Mientras Hector ve cómo su matrimonio, y su carrera, se ven amenazados por su gusto por su nueva fama, Bel y Freddie siguen siendo muy entretenidos de ver, con todas esas cosas que flotan sin ser dichas entre ellos, pero con la tendencia a centrarse uno en el otro y olvidar al resto del mundo a su alrededor. Y a la que por fin parecen estar dándole algo más qué hacer es a Lix Storm, la experta en noticias internacionales, una periodista totalmente entregada a su trabajo y a la persecución de la verdad oculta detrás de las historias.

Ya vimos que la relación de amistad entre Lix y Bel era también interesante y con chispa, aunque las veíamos poco interactuar juntas, algo que en esta segunda temporada ha cambiado un poco. Pero la principal novedad es ese pasado conjunto de Lix y el nuevo jefe de noticias, Randall Brown, un Peter Capaldi mucho más contenido de lo que podemos estar acostumbrados a verlo en "The thick of it" (y quizás más en la línea del funcionario que interpretó en "Torchwood: Children of Earth"). Entre Capaldi y Anna Chancellor se aprecia una dinámica cargada de historia, y son dos personajes que merecen tener su propio spinoff en medio de este "Al filo de la noticia" en los 50. "The Hour" resulta, por ahora, muy entretenida porque sus personajes se han asentado mucho mejor y, en parte, ayuda que ya los conocemos a todos. La investigación que están realizando apunta a destapar una corrupción generalizada entre la policía y el gobierno, y en esa lucha contra el poder establecido (y contra la competencia de ITV) es donde Bel, Freddie y Hector, si logra huir de su espiral autodestructiva, dan lo mejor de sí mismos.

Música de la semana: En "Last resort" no suele escucharse demasiada música, pero si se permiten tener algo así como una celebración de Acción de Gracias, pueden permitirse que suene de fondo "Mama", una breve canción muy rockera de Alabama Shakes, uno de los grupos revelación del año en Estados Unidos con su mezcla de rock y blues clásicos.