03 noviembre 2015

Aspirantes a Felicity


La figura del sidekick, del ayudante del protagonista un poco friki, y que se especializa en aspectos más técnicos (o tecnológicos) no es algo nuevo. Casi puede decirse que Willow, en "Buffy, la cazavampiros", dio inicio a todo un arquetipo que, en televisión, ha resultado muy fructífero. Es el amigo del protagonista, el que le ayuda en sus proyectos secretos, como quien dice, y que aporta cierto toque ligero y humorístico a la serie, además de conocimientos casi enciclopédicos de multitud de cosas y un poco de incomodidad en sus relaciones con otras personas. Willow luego fue evolucionando a lo largo de la serie y viviendo su propio viaje, independiente del de Buffy, pero su punto de partida es muy válido para encontrar "hijos" suyos en multitud de series posteriores.

Y hasta evoluciones de esa figura, como la de Felicity Smoak, ese personaje que iba a ser nada más que un recurrente, como mucho, en "Arrow" y ha acabado usurpando el rol que debería tener inicialmente Laurel con respecto a Oliver. Felicity es una variación de la Willow de Buffy y, a su vez, se ha convertido en otro arquetipo en unas cuantas series actuales. En este caso, es un técnico informático o muy especializado en un área concreta, con un papel bastante secundario pero agradecido porque aporta, como decíamos, los momentos de mayor ligereza, lo que siempre es bienvenido en títulos con auras tirando a trascendentales. Es un miembro más de un equipo formado alrededor del protagonista, que va ganando cierto peso poco a poco.

Por ejemplo, Aram empezó "The Blacklist" siendo solamente el experto en todo lo relacionado con la informática, con la búsqueda de información en diferentes redes de complicado acceso, pero pasito a pasito le fueron dando pequeñas bromas, lo convirtieron casi en el confidente de Elizabeth Keen para que le ayudara a averiguar cosas que no quería que nadie más supiera y, en esta tercera temporada, su fidelidad a Keen y su relación indirecta con ella y con Reddington le ha dado un toque adorable y simpático que le viene muy bien a las tramas. De todos modos, donde se nota más el "toque Smoak" es en las otras series producidas por la compañía de Greg Berlanti, como la propia "Arrow".

Cisco y Caitlin se mueven en "The Flash" por otro lado, y aún no sabemos si Winn Schott se va a consolidar en ese rol en "Supergirl", pero "Blindspot" ha presentado con rapidez a su propia Felicity, la agente Patterson. Su cerebro va más rápido que su habla, es muy celosa de su espacio de trabajo, es la técnico más "humana", como si dijéramos, de todo el equipo del agente Weller, y también parece que va a ser una pieza fundamental más adelante. Desde luego, está teniendo más importancia en los casos, más allá de su análisis de los tatuajes de Jane Doe, y aunque su historia apunta a ser bastante previsible (ese novio...), es un personaje con el que es un poco más fácil conectar. En medio de la seriedad constante de Weller y de los traumas de Jane, el toque friki de Patterson es casi un soplo de aire fresco.

02 noviembre 2015

Las mujeres detrás de las cámaras

Todos los años, la crítica de entretenimiento estadounidense suele tener una narrativa, una historia que va retomando periódicamente. El año pasado fue la diversidad racial en los repartos de las series (y, por contra, lo "blancos" que fueron los Oscar), y éste, el debate se ha trasladado detrás de las cámaras y, en concreto, a las oportunidades que tienen las mujeres de dirigir episodios de series. Es una historia que se encuadra dentro de otra mayor, sobre las razones por las que un hombre no necesita haber dirigido más de una película, o puede haber encadenado un par de fracasos históricos, para ponerse al mando de una cinta de superhéroes, que son ahora mismo los mayores blockbusters de Hollywood.

Es el centro de una entrevista que Vulture hizo a Lexi Alexander, directora de un capítulo de esta cuarta temporada de "Arrow", y que tiene en su haber la secuela de "Punisher". Alexander afirma que una mujer no puede haber tenido ningún desliz en taquilla, y tiene que tener cierta experiencia en el cine, si quiere aspirar a que los estudios la consideren para dirigir, por ejemplo, "Wonder Woman", algo que se relaciona, también, con unas declaraciones de Kathleen Kennedy, presidenta de Lucasfilm, sobre su propósito de contratar mujeres para que se encargaran de los spin offs de la saga "Star Wars". Desde principios de año, los medios estadounidenses (especialmente, en internet) están analizando y criticando la predominacia del hombre blanco heterosexual (y protestante) en Hollywood, cómo resulta difícil hacer películas que no vayan dirigidas a adolescentes que se convertirán en ellos en el futuro, y cómo la televisión está aprovechando, en parte, todo lo que no encaja en esa estrecha franja.

De nuevo Vulture publica una lista de 100 directoras que necesitan trabajar más en Hollywood, un listado en el que hay veteranas de las sitcoms como Pam Fryman (en la foto, en el set de "Cómo conocí a vuestra madre") o Gail Mancuso, y realizadoras muy contrastadas en los dramas de cable, tipo Lesli Linka Glatter, Mimi Leder o Michelle McLaren. Las dos primeras han dirigido películas, pero parece que son Showtime y HBO los hábitats para que puedan seguir trabajando y dirigiendo series que, a veces, pueden ser bastante ambiciosas desde el punto de vista de la realización, como "Homeland" o The Leftovers" en su segunda temporada.

Resulta curioso encontrarse el nombre de Jennifer Lynch como realizadora en "The Walking Dead", del mismo modo que ya no es una novedad ver que, cada vez, hay más showrunners mujeres. La industria necesita más puntos de vista diferentes si quiere llegar a un público cada vez más escaso y fragmentado, y eso pasa por diversificar también a la gente al mando.

01 noviembre 2015

Simmons, la marciana


ALERTA SPOILERS: Si no habéis visto "4,722 hours", el capítulo en el que "Agents of SHIELD" se marcha al espacio, no sigáis leyendo.

Casi se ha convertido en un tópico, sobre todo en las webs estadounidenses, que se hable siempre de la incapacidad de Marvel para darle una película a una de sus superheroínas (o a la Viuda Negra, sin ir más lejos) cuando sus series de televisión están llenas de personajes femeninos bastante más interesantes y complejos que los masculinos. Ya no es sólo el protagonismo de "Agent Carter" o el próximo de "Jessica Jones", sino que buena parte de la mejora que "Agents of SHIELD" ha ido experimentando desde el final de la primera temporada se debe no sólo a los daños colaterales de "Capitán América. El soldado de invierno", sino a la mayor importancia que han adquirido personajes como Skye/Daisy, Melinda o Simmons.

La segunda temporada recibió una necesitada chispa de energía con la incorporación de Bobbi Morse, y el trabajo de profundización en la caracterización de Melinda y, muy especialmente, de Daisy las convirtió en el centro de la serie. El camino de la segunda para aceptar su herencia, y sus poderes, inhumanos ha sido una parte fundamental de la serie desde el principio, mientras dejarnos ver que ser la Caballería conlleva pagar un alto precio emocional resultó en algunos de los mejores momentos de la serie. Sn embargo, ha sido Jemma Simmons el personaje que se ha desvelado como el arma secreta real de "Agents of SHIELD". Su relación con Fitz tiene muchos fans, pero no es de lo que mejor funciona. Simmons da su verdadera talla cuando actúa sola o cuando trabaja con Bobbi o Daisy. Su breve arco infiltrada en Hydra ya apuntó en esa dirección, y su fase "The Martian" ha terminado por confirmar su valía.

La tercera temporada de "Agents of SHIELD" arrancaba con Simmons atrapada en esa roca extraterrestre, y sin que nadie supiera qué hacer para poder recuperarla. En el típico estilo de la serie, los cuatro primeros episodios van desenrollando tres tramas al mismo tiempo: la venganza de Hunter, la reconstrucción de Hydra a cargo de Ward, esa nueva agencia secreta que va detrás de los mismos Inhumanos que Coulson y Daisy quieren incorporar a su equipo (y que está asesinando un gigantesco puercoespín azul) y, además de todo eso, está Fitz buscando desesperadamente información sobre el monolito rocoso que le permita traer a Simmons de vuelta. No pocos críticos estadounidenses han achacado siempre a la serie el defecto de que tiene demasiadas partes, demasiados personajes, demasiadas líneas argumentales que incluir en cada episodio, y que ese déficit de atención no redunda en su beneficio.

Con "4,722 hours", el episodio que nos cuenta qué estuvo haciendo Simmons en esos seis meses que pasó en un extraño planeta, "Agents of SHIELD" se centra sólo en un personaje y en una trama, y resulta ser una serie mucho más sólida (y eso que ha mejorado bastante desde sus inicios). El guionista y el director de ese capítulo han dado varias entrevistas en las que explican cómo decidieron hacer su propia versión de la clásica historia del astronauta varado en otro planeta, incluyendo la paleta de colores de "Mad Max: Furia en la carretera" y dando a Simmons todo el protagonismo (hasta el nombre de Elizabeth Henstridge aparece el primero en los créditos). Es una historia de supervivencia extrema que se sale de las traiciones y las persecuciones en las que SHIELD está envuelta habitualmente, y que deja que dé un paso el frente uno de los personajes mejor dibujados, con el tiempo, de la serie.

"Agents of SHIELD" no sería lo que es ahora sin la propia Simmons, que es mucho más complicada e interesante de lo que parecía en un principio, sin Bobbi y su constante atracción por las operaciones de campo y la acción, sin Melinda y su sentido del deber (y su sentimiento de culpa) y sin Daisy y su asunción de su verdadera identidad. Al otorgar mayor profundidad y protagonismo a sus mujeres, la serie ha ganado, al mismo tiempo, en interés. También porque tiene mucho mejor ojo eligiendo actrices que actores; tener a Constance Zimmer como la jefa de esa nueva agencia secreta da inmediatamente puntos extra.

Música de la semana: "The Leftovers" puede ser una serie que trata sobre temas bastante serios  emocionalmente, pero también se permite toques de humor, sobre todom a través de sus elecciones musicales. La semana pasada, por ejemplo, tuvimos una sorprendente referencia a "Never gonna give you up", de Rick Astley y, para seguir con las versiones curiosas, el episodio acabó con una relectura de "You're the one that I want" a cargo de Lo-Fang, alter ego del músico Matthew Jordan Hemerlein. Esta canción se hizo conocida gracias a un anuncio de Chanel Nº 5 dirigido por Baz Luhrmann.