04 febrero 2014

Parejas sin química (romántica)

Febrero es sinónimo de San Valentín, lo que quiere decir que, en breve, se llenarán los blogs y las páginas web de listas de todo tipo sobre las mejores historias de amor del cine, de la tele, de la literatura, de la vida real, del espacio interestelar... De lo que se os ocurra. Nos cansaremos de ver siempre a los mismos dúos y las siglas TSNR (tensión sexual no resuelta) serán, tal vez, de las más populares durante unos días, pero todas esas listas pasan por alto una tendencia muy curiosa que está dándose en algunas series en los últimos tiempos. Dicha tendencia la expresó bien Julian Fellowes durante un acto promocional para PBS de la cuarta temporada de "Downton Abbey", cuando alguien del público le preguntó si consideraba la posibilidad de que Mary y Branson acabaran juntos. Fellowes apuntó que, además de ser un poquito inapropiado (por eso de que son cuñados), le parecía más interesante explorar una relación de amistad entre los dos que irse por el camino más fácil, que sería lanzar a uno en brazos del otro.

Aunque armar prácticamente una serie entera alrededor de la TSNR de sus dos protagonistas es un truco muy probado y que funciona ("Remington Steele" depuró la fórmula que ahora sigue todo el mundo), unas cuantas series con parejas con gran potencial de shipping han optado por seguir más el ejemplo de títulos cuyos protagonistas no seguían el camino romántico, sino el de la amistad (y podemos remontarnos hasta "Cagney y Lacey", si queréis). En las series de detectives de casos de la semana es bastante común encontrarse con esas parejas cuya química es el sostén de la serie y lo que salva los episodios si las tramas son flojas, como es el caso de "Rizzoli & Isles" (al menos al principio) o "Sherlock", y el ejemplo se ha trasladado también a dúos hombre-mujer que, hasta ahora, era más habitual que giraran alrededor de la TSNR, más que de la amistad. "Elementary" es uno de los casos más claros de los últimos años porque, además, su responsable ha afirmado por activa y pasiva que Holmes y Joan Watson nunca acabarán juntos. De hecho, es esa relación de amistad y mentoría lo que le da su propia identidad a la serie.

Por supuesto, los shippers de Tumblr acaban dándole vida propia a estas cosas (siempre será sumamente divertida la retroalimentación entre los fans de Aurora y Mulan y los showrunners de "Once upon a time"), pero buscar la relación romántica no es el objetivo que la serie tiene con esos personajes. "Warehouse 13" ha mantenido siempre la dinámica entre Pete y Myka en el terreno de la amistad, o incluso de hermanos, y lo ha hecho hasta cuando la situación se volvió más dramática al final de la cuarta temporada. Su estupenda química los hace muy entretenidos de ver, y no es necesario que se desvíen hacia el terreno romántico para conseguirlo. La tentación siempre va a estar ahí, claro, porque explotar la TSNR puede ser un buen recurso cuando se acaban las ideas, pero lo que nos interesa es que el planteamiento inicial, y el que se mantiene durante más tiempo, de estas parejas busca explorar otro tipo de dinámica.

Tomemos por caso a Felicity y Oliver en "Arrow". Tienen su grupo de shippers (sobre todo porque está claro que a ella le entró Oliver por los ojos enseguida), pero la serie los trata más como amigos y colaboradores, junto con Diggle, en ese Team Arrow. El lado romántico no juega aquí ningún papel, aunque es verdad que alguna que otra vez han hecho sus guiños a los fans de "Olicity" (como en la presentación de Barry "The Flash" Allen), y la dinámica entre ambos va por otro lado. Compartir el secreto de la identidad de Oliver como el justiciero encapuchado ya les da ese toque extra, y no necesitan forzar una TSNR que no está ahí. La dinámica y la química entre ambos es de otro tipo.

03 febrero 2014

La nominación al Oscar más breve

Pobre "Alone yet not alone". La mayor sorpresa de las nominaciones a los Oscar, la candidatura para la canción de esa película, de la que nadie había oído hablar hasta que Chris Hemsworth pronunció su nombre, ha terminado siendo también una de las más breves, pues la academia terminó descalificándola por considerar que su compositor había utilizado maniobras que violaban las normas para promocionar su candidatura. En concreto, Bruce Broughton, autor de la canción junto con Dennis Spiegel, había enviado un e-mail a algunos miembros de la rama musical de la Academia para que tuvieran en cuenta que, en el DVD con las 75 preseleccionadas que habían recibido, su tema era el número 57. Y como Broughton fue jefe de esa rama, y todavía forma parte de su comité ejecutivo, se consideró a posteriori que su conducta había creado "la apariencia de una ventaja injusta", y debía por tanto ser descalificado.

Lo cierto es que "Alone yet not alone" es, como indicaban en The Daily Beast, un caso muy particular. Ya simplemente la canción es interpretada por una mujer tetrapléjica que necesita que su marido le apriete el diafragma para poder llegar a las notas más altas, y la producción de la película, y su temática, todavía son más peculiares por lo alejados que están de Hollywood. En esa web explicaban que sus productores, guionistas, actores, director y hasta la escritora de la novela en la que se basa forman parte de un grupo de cineastas muy conservadores, dedicados a elaborar obras de entretenimiento de fuerte contenido religioso y con una agenda muy clara en lo que respecta al papel de la mujer o al de las minorías raciales en Estados Unidos. La cinta no se estrena en Estados Unidos hasta el 13 de junio, pero para poder aspirar a alguna nominación al Oscar (como la que lograron a la mejor canción), sus responsables se marcaron "un Garci", o lo que es lo mismo, la proyectaron durante una semana dentro del periodo de elegibilidad.

Que lograra una candidatura, conociendo la conexión de Broughton con la rama musical de la academia, levantó muchas sospechas, y muy probablemente eso llevara a que se le arrebatara la nominación, pero es cierto que, como apuntaban en Variety, esto debería obligarles a revisar el modo en el que se votan bastantes de las nominaciones. En especial, las nominaciones a mejor canción llevan varios años siendo un poco un desastre; no hay más que recordar esa "genial" idea de nominar solamente a las que pasaran de una nota media determinada, lo que hizo que en 2011 sólo hubiera dos candidatas, "Man or muppet" (que ganó) y "Real in Rio". También el nuevo sistema del voto preferencial para elegir a la mejor película resulta cuanto menos peculiar. Como han apuntado alguna que otra vez en La sexta nominada, tiene que haber algún fallo que lleva a que sea más habitual que haya nueve nominadas, cuando en teoría podría haber entre cinco y diez.

De todos modos, la descalificación de la canción de "Alone yet not alone" le ha dado un notable empujón publicitario a una película que, de otro modo, se habría quedado en el nicho de público al que va dirigida, y será curioso ver cómo reaccionan los sectores más conservadores cuando la gala esté más cerca. ¿Proliferarán otra vez las clásicas acusaciones de que Hollywood atenta contra los valores familiares americanos?

02 febrero 2014

Compradores de Dallas y adolescentes sin futuro

Unas de las carreras de los Oscar que parecen más decididas, junto con actriz principal, son las de actor y actor secundario. Desde el momento en el que "Dallas Buyers Club" empezó a recibir atención, y galardones, para sus dos principales protagonistas, Matthew McConaughey y Jared Leto, quedó claro que tenían el Oscar al alcance de los dedos, y una vez se ve la película es fácil distinguir por qué. No es sólo la transformación física de ambos para dar vida a dos enfermos de sida en 1985 (algo que siempre llama mucho la atención de la Academia de Hollywood), sino el modo en el que interpretan a Ron Woodruff, un mujeriego homófobo y borracho, y Rayonne, un travesti drogadicto. El primero es diagnosticado cuando todavía se pensaba que era una enfermedad de yonquies y gays y, más en concreto, muy de ambientes marginales, y el shock que se lleva es mayúsculo. No se le ocurre que a él, que se tira a todas las mujeres que se le pongan a tiro y que esnifa cocaína en cualquier parte, le pueda pasar, pero lo interesante de Woodruff es lo que hace una vez que lo asume.

La película está basada en una historia real del "club" que Woodruff montó para que otros afectados como él pudieran acceder a medicamentos que mejoraban sus condiciones de vida, pero que la FDA no aprobaba. Lo curioso es que, para él, ese club no es una obra de caridad, sino un negocio, y el retrato que se hace de él nunca pierde eso de vista. Aunque pelee con todo lo que tiene por conseguir esas medicinas, y aunque termine ayudando a bastante gente, Woodruff nunca deja de pensar en ello como una oportunidad de negocio. A pesar de su pugna con el gobierno estadounidense, nunca lo vemos como un mártir, que sería lo más fácil. "Dallas Buyers Club" nos muestra la historia más humana de Ron y Rayonne, su lucha por lograr los medicamentos y el completo desconocimiento que había entonces sobre el sida, y no cae en el sentimentalismo fácil, sino que dota a sus personajes de mucha dignidad.

Últimamente, parece que el festival de Sundance es la nueva cantera de actores jóvenes de la que se nutre Hollywood. Allí se descubrió a Jennifer Lawrence, y allí hubo tres revelaciones el año pasado; Michael B. Jordan y los dos protagonistas de "The spectacular now", Miles Teller y Shailene Woodley. La segunda, sobre todo, ha dado un salto realmente curioso de protagonizar en televisión "The secret life of the American teenager" a quedarse a las puertas de una nominación al Oscar por "Los descendientes" a ser, ahora mismo, la reina de las adaptaciones de libros de jóvenes adultos, esa categoría en la que se encuadran tanto "Crepúsculo", como "Los juegos del hambre", como las dos próximas cintas de Woodley, "The fault in our stars" y la saga "Divergente". Buena parte de esa posición se empezó a cimentar justo en "The spectacular now", una película que sigue en realidad a Sutter, un adolescente que no tiene más aspiraciones en la vida que pasarse el día medio borracho, ir a trabajar a una tienda de ropa de caballeros y pasar el rato con su novia, hasta que ella le deja precisamente por esa falta de aspiraciones.

En éstas, Sutter conoce a Aimee, una chica que pasa desapercibida en el instituto, y traba con ella una particular relación en la que ninguno de sus amigos cree, excepto ellos. No es nada excesivamente romántico ni dramático. De hecho, lo que más destaca es el naturalismo de las interpretaciones de Woodley y Teller, y cómo vamos viendo poco a poco los sueños que ella tiene, y que cree que nunca podrá cumplir, y las razones detrás de la actitud de él. Es una película muy de Sundance, pero bastante estimable, que no ofrece tampoco una visión idealizada de los adolescentes o que busque la provocación. Sus personajes son de esa manera, y no resulta complicado entenderlos. Teller, además, evita que Sutter pueda convertirse en algún momento en un tipo insoportable, y es la relación de los dos protagonistas lo que hace que la película merezca la pena.

Música de la semana: A veces, una misma canción empieza a sonar en varios sitios al mismo tiempo sin que sepamos muy bien por qué. Es lo que ha pasado con la versión que Mourning Ritual ha hecho de "Bad Moon rising", que se ha escuchado tanto en el trailer de la segunda mitad de la cuarta temporada de "The Walking Dead" como en el arranque de la segunda de "The Following". Mejor nos quedamos con la original de Creedence Clearwater Revival.