07 febrero 2007

Queremos perdernos

Vuelve "Perdidos" en USAmerica, como seguro que ya habréis leido en un buen montón de sitios, sitios en los que, además, te dan razones para retomar la serie después de su largo parón de tres meses, recuerdan dónde nos quedamos en noviembre, nos ponen dientes largos hablando del capítulo de esta noche y actualizan la lista de páginas web sobre la mitología de la serie que los spoilerfobos deberían evitar. También están los que aprovechan para marcarse un artículo más sesudo sobre si el éxito de las series sobre extraños y sobrenaturales misterios, como "Perdidos" o "Héroes", es un signo de decadencia social, y nos recuerdan que estas series, como casi toda la ciencia ficción, proveen de una sociedad, un mundo aparte que puede ser una buena alternativa para escapar de nuestras preocupaciones diarias.
Es inevitable pensar en el tufillo que, a veces, algunas personas otorgan a la ciencia ficción y la fantasía, descartándolas como géneros menores, para niños y personas sin demasiadas inquietudes, que nos alejan del mundo real. En realidad, este mundo real es la base sobre la que se sustentan todos esos relatos (no es tan fácil crear algo partiendo de cero, sin referentes de ningún tipo; yo diría que es imposible). Los mutantes de "La Patrulla X" eran una evidente metáfora de la América que luchaba por los derechos civiles en los 60,y no en vano, la primera entrega se publicó en 1963. Del mismo modo, "Star Trek" era, se mirara por donde se mirara, hija también de los 60, y no sólo en los peinados y en la vestimenta.. Cuando H.G. Wells escribió "La guerra de los mundos", estaba pensando en la colonización europea de Australia y cómo había diezmado a los aborígenes, y así podríamos seguir. "Perdidos" y "Héroes" no serían como son de haberse estrenado 10 años antes, pero este mundo post 11-S las condiciona en todos los sentidos, para bien y para mal.

Soltado este rollo, me alegro de que, a partir de hoy, tengamos 16 semanas ininterrumpidas de "Perdidos" para saber quiénes son los Otros, quién será el próximo en morir y qué pasa en esa isla. So say we all ;-).

06 febrero 2007

La cuadrilla del café

Que "Camera Café" haya vuelto a la ubicación de la que nunca debió moverse, es decir, entre el telediario de Telecinco y lo que empiece a las 22:00, ha hecho que yo vuelva a ver algunos minutos, y a darme cuenta de por qué tiene tanto éxito. Sus personajes son caricaturas perfectamente reconocibles de algunos de los tipos más comunes en una oficina (en mi trabajo hay alguna Cañizares, varios Jesús y unos cuantos Richard, sólo por nombrar unos pocos), tiene a un grupo de actores que hace creíbles las situaciones más locas y cuenta, como ya comentamos hace tiempo, con la ventaja de la duración. En 5 minutos da tiempo de sobra para desarrollar un gag sin que se haga muy largo y, además, utilizan muy bien esa técnica tan cinematográfica como es la elipsis entre los diferentes actos del gag, marcados por todas las maneras posibles de "torturar" un vaso de máquina de café.

El éxito de "Camera Café" trae a la memoria, además, un proyecto anterior de uno de sus responsables, Luis Guridi, que formó hace unos años La Cuadrilla con Santiago Aguilar. Los dos se llevaron, en 1995, el Goya a la mejor dirección novel por "Justino, un asesino de la tercera edad", una comedia negra a reivindicar protagonizada por un puntillero retirado que se dedica a revivir sus años dorados en la plaza de toros de una manera peculiar. Después, dirigieron otras dos películas, "Matías, juez de línea" y "Atilano presidente", pero no lograron reeditar el éxito de la primera. Por cierto, que pensando en ella acabo de recordar uno de los mejores trabajos de Álex de la Iglesia, aquel mítico corto en blanco y negro, protagonizado por Álex Ángulo, que respondía al explícito título de "Mirindas asesinas".

05 febrero 2007

Está todo inventado

Ayer vi uno de los nuevos episodios de "Génesis", serie policial de Cuatro que en esta segunda temporada han renovado por completo, alejándola de "Mentes criminales" y acercándola más a "CSI". Han incluido más personajes, más tramas y más acción, dejando de lado todo el rollo de la elaboración del perfil de los asesinos, y aunque el conjunto se deja ver, sigue sin ser para tirar cohetes. Además confirma, definitivamente, que en la tele está todo, o casi todo, inventado. Las series españolas oscilan entre las familiares con abuelos, padres, hijos adolescentes y otros en camino de serlo, y las profesionales centradas en policías o médicos en las que los personajes son unos pupas, hasta el punto de que no comprendo como no se suicidan en el tercer capítulo de todo lo que les pasa.
Mientras, las series estadounidenses han descubierto el filón del protagonista complejo y borde, ya sea hombre o mujer. "House", "Shark", "Dirt", "My boys"... Todas tienen ese centro sobre el que pivota todo, incluso "Verónica Mars". Ahora que parece que las cadenas ya se han dado cuenta de que hay una saturación de seriales a lo "24" o "Perdidos", vuelven a las series de abogados y policías, y de lo que aún no se han cansado es de los dramas procedimentales tipo "Ley y orden" o "CSI".
Con este panorama, lo único que se puede esperar es que aparezca algo que, sin inventar la pólvora, esté bien hecho y tenga algo que enganche, ya sean buenos diálogos, personajes interesantes o tramas sorprendentes. Y de dos de las que yo veo religiosamente os traigo un par de momentos inspirados realmente curiosos. El primero es esa gran referencia a "Galáctica" y la Comic Con en el episodio de la semana pasada de "Verónica Mars". Grande ese "and then you frakked".



El segundo es del capítulo de la semana pasada de "House", cuando el bueno del doctor se libra de una lolita muy insistente citando todo el diálogo final de Humphrey Bogart en "Casablanca". En el vídeo comparan ambas escenas para que quede más claro. "Siempre nos quedará Fresno"...