04 julio 2011

Hermana coraje

En un par de semanas, cuando se anuncien las nominaciones a los Emmy, no sería nada raro que William H. Macy se encontrara entre los candidatos a mejor actor dramático por "Shameless". Es un actor reconocido, con nominaciones al Oscar a sus espaldas, y que también es la estrella sobre la que giró toda la promoción para el estreno de la serie en Showtime. Todas esas razones hacen bastante factible que Macy represente este remake en los Emmy, pero no es él quien más lo merece y, de hecho, tampoco es su Frank quien termina convertido en el protagonista de facto de la serie. Ese papel le corresponde a Fiona, la hermana mayor, alrededor de la que gira realmente el show y la que es el asidero más fácil para que los espectadores se enganchen y sigan viéndolo a pesar de que Frank pueda hacerse bastante insoportable, de que adopten algunos giros que parecen estar ahí sólo para escandalizar al personal y de que, en realidad, estemos ante un drama familiar con más puntos en común con "Parenthood", por ejemplo, de lo que podría parecer.

Desconozco si, en la original inglesa, también es Fiona el centro de todo (sí sé que Frank suscita reacciones muy encontradas), pero es el principal hallazgo de la versión supervisada por John Wells, eso y darle a Emmy Rossum la oportunidad de escapar de los papeles de princesa y damisela en apuros que había hecho mayoritariamente hasta ahora. Rossum sí es la que merece ser nominada a un premio con el que comparte nombre, porque su interpretación ha sido una de las revelaciones de la temporada. Ha anclado los momentos más locos y ha llevado sin problema los más dramáticos, como el reencuentro con ciertos familiares, y su sacrificio en favor de sus hermanos, convirtiéndose en la figura materna de la que carecen, nunca se ha visto forzado.

Con ella, eran los otros dos hermanos mayores, Lip e Ian, los mñas interesantes de seguir semana a semana, y muy especialmente el primero, que alberga un gran resentimiento hacia su padre y que también intenta contribuir y ayudar a Fiona. Los tres no han tenido demasiadas interacciones juntos, pero cuando las ha habido se ha mostrado el potencial de "Shameless" de que sus personajes justifiquen el remake y de que sea un drama familiar complejo y siempre en movimiento. Porque una cosa que hay que reconocerle es la energía que despliega (a lo que ayuda el montaje y la música, claro) y que, de vez en cuando, consigue unos momentos de humor bastante logrados, sobre todo a cargo de Kevin y Verónica, los vecinos. Éstos tienen una subtrama en los últimos episodios que bordea el ridículo pero que funciona como contrapunto cómico mejor que la familia de Sheila, que a veces parece estar en otra serie diferente, y que tiene algunos giros que a veces parecen estar ahí sólo para demostrar que siguen la línea transgresora de Showtime.

Por mi parte, los tres hijos mayores de Frank Gallagher son razón suficiente para seguir con la serie en la segunda temporada. Sus intentos por mantenerse a flote y por superar todo el desastre que su situación familiar ha llevado a sus vidas son lo mejor con mucha diferencia. No son más que chavales que se encuentran de golpe teniendo que comportarse como adultos y tomando decisiones que, en situaciones normales, no tendrían que estar tomando, pero se nota que todos los hermanos Gallagher se quieren y se apoyan, y que eso les basta para mirar adelante y no sentirse avergonzados.

03 julio 2011

Showtime no quiere cambiar

Hasta que llegó AMC, muchos críticos pensaban que el mayor competidor de HBO en cuanto a series transgresoras de calidad era Showtime. La llegada de "Weeds" y "Dexter", sobre todo, y su reconocimiento en forma de nominaciones y parabienes críticos parecía cimentar esa posición, pero de un tiempo a esta parte no es raro leer algunas quejas sobre la "fórmula Showtime". Especialmente, esas quejas se hicieron muy notables cuando la cadena anunció su decisión de renovar "Nurse Jackie" y cancelar "United States of Tara"; determinados periodistas, como Alan Sepinwall, pensaban al principio de sus respectivas temporadas que la segunda no dejaba de evolucionar y de tomar riesgos, mientras que la primera se quedaba estancada y se resistía a cambiar, y llegaban a afirmar que ese estancamiento era común a casi todas las series de la cadena. Más o menos, vienen a decir que la trangresión sólo es superficial, y que lo que se prima son personajes que se mantengan iguales, dando vueltas sobre sí mismos, durante todas las temporadas que dure la serie.

No puedo formular una opinión demasiado válida sobre este punto porque la única serie Showtime que sigo con asiduidad es "United States of Tara". Sobre ella, sí puedo comentar que justo el estancamiento no es uno de sus defectos. Tara está siempre yendo hacia delante (huyendo, se podría decir) y la serie evoluciona con ella. Su personalidad múltiple se explora más, en el sentido de cómo afecta a su familia y a su entorno más cercano, y el resto de personajes secundarios también cambian y crecen. Max no es el marido comprensivo del principio, o no sólo eso, igual que Marshall y Kate se convierten en algo más que dos adolescentes que están buscando su identidad propia al lado de una madre que se desdobla en varias. El principio de la tercera temporada se adentra aún más decididamente por el camino del cambio; Tara no tiene miedo de cambiar, quiere hacerlo, de hecho, porque quiere que su vida vaya a mejor, aunque ese cambio no va a estar exento de sufrimiento y dolor, y no sólo para ella.

Por eso es una lástima que Showtime la haya cancelado, aunque igual esa voluntad de evolución y exploración más en profundidad de su protagonista principal alienaba a la audiencia paradójicamente, no lo sé. Ha habido no pocas críticas a la tercera temporada de "Nurse Jackie", quejándose de que no ha ido a ninguna parte y que ha estado dando vueltas en círculos, y que Jackie se mantiene tan en sus trece como el doctor House durante buena parte de su serie. Cuando "Dexter" finalizó la quinta entrega, también hubo quien comentó que su personaje central seguía exactamente igual que al principio y que la serie repetía demasiado la misma fórmula, como si fuera un procedimental de una network, aunque no la sigo tanto como para poder confirmarlo o rebatirlo. El único título en el que los críticos están de acuerdo es "Weeds", apuntando que no deja de cambiar y reinventarse cada temporada, aunque Nancy Botwin casi no aprenda nada de una a otra.

Sí es verdad que, a veces, Showtime parece ir a por la transgresión por la pura transgresión y por montar un escándalo, sin que haya gran cosa detrás, y que sus series evolucionan poco a lo largo de las temporadas. Veremos si, en su segunda temporada, el remake de "Shameless" sigue ese patrón o, como "United States of Tara", se muestra dispuesta a crecer y madurar. Dudo que Frank vaya a protagonizar ese cambio, pero en Fiona o Lip hay potencial para ello. No obstante, yo no estoy tan puesta en las series de esa cadena para saber si esta crítica está de verdad justificada o no. ¿Qué decís vosotros? ¿Tienen los títulos de Showtime, en general, miedo al cambio?

Música de la semana: Ya que estábamos hablando de "United States of Tara", una decepción que nos llevamos esta tercera temporada es que perdemos los títulos de crédito, imaginativos y con esa canción compuesta por la serie por Tim DeLaughter, líder de The Polyphonic Spree. Pero la parte musical sigue estando muy cuidada. Por ejemplo, al final del primer episodio de esta, a la postre, temporada final, se pudo escuchar a Band of Skulls, una banda inglesa de rock que está convirtiéndose en habitual en las series estadounidenses, y en las bandas sonoras de las películas de la saga de "Crepúsculo". La canción que se escuchó en el título de Showtime fue "Blood".

02 julio 2011

Jackson Brodie, detective privado

 La BBC está teniendo un verano muy ocupado. No deja de lanzarnos una miniserie tras otra, desde "Exile" a "The shadow line", la próxima "The Hour" o "Case histories", la adaptación de tres novelas de Kate Atkinson protagonizadas por un ex soldado y ex policía que trabaja como detective privado en Edimburgo. Jackson es un detective muy a la antigua usanza; de apariencia dura e independiente, arrastra un suceso de su pasado que lo persigue, es un romántico y bastante más vulnerable de lo que parece, capaz de aceptar ciertos casos sólo porque apelan a su empatía con el cliente. Los seis episodios resuelven una historia cada dos capítulos, historia que se construye con otras subtramas que acaban estando relacionadas entre sí, a veces incluso de un modo bastante tangencial e indirecto, y Jackson va pasando de unas a otras sorteando a la policía, a los tipos malos que a veces quieren zurrarle (y le pegan unas cuantas palizas, a pesar de que tenga pinta de boxeador), a los clientes y testigos que nunca dicen toda la verdad y hasta a su ex mujer, con la que tiene una niña que parece ser la única fuente de consuelo y alegría de su vida.

No es nada especialmente innovador, pero tiene un algo. Los métodos de Jackson no son demasiado ortodoxos, y su secretaria siempre le lleva la contraria, pero él tiene cierto atractivo, en gran parte porque Jason Isaacs le infunde la mezcla de dureza y fragilidad que necesita. En teoría, la serie debería sostenerse por sus personajes, porque los casos no son especialmente complicados, y lo logra a medias. No es fácil porque esos personajes episódicos tienen que causarnos cierta impresión en cuanto aparecen, y tienen que justificar que nos interesemos por ver cómo se desarrollan los casos. A veces lo consiguen y a veces no, pero la verdad es que Jackson sí resulta interesante, y la relación con su ex compañera en la policía también tiene su aquél, aunque a veces se mueva demasiado en el clásico tira y afloja entre el detective listillo y los policías que siempre van un paso por detrás de él.

A veces es más dramática y otras, tira más por el humor ligero, y de vez en cuando también buscan darle un toque un poco peculiar, más que excéntrico, pero "Case histories" no es un mal entretenimiento veraniego. El problema que tiene la BBC es que, si decidiera hacer una segunda temporada, Isaacs está comprometido con "Awake", una nueva serie que la NBC estrenará en midseason y en la que es un policía que vive en dos realidades paralelas. Es uno de los proyectos que los críticos estadounidenses esperan con más expectación, y no sólo porque su creador sea Kyle Killen, el mismo que el de la malograda "Lone Star" (lo que igual no es un pronóstico muy halagüeño para su futuro). El actor es la principal razón para darle una oportunidad a "Case histories", así que no sé si tendrá continuidad. Si no, estos seis episodios son entretenidos y tienen algunos momentos muy logrados. Oh, y se me olvidaba añadir que el responsable de la adaptación de los libros de Atkinson es Ashley Pharoah, co-creador de "Life on Mars", que Edimburgo luce muy bien en la serie y que ésta, además, tiene una estupenda banda sonora.