04 mayo 2012

Necesidades de producción

 Con la excusa del estreno en PBS de la segunda temporada de "Sherlock", Maureen Ryan entrevistó a uno de sus co-creadores, Steven Moffat, y entre comentarios sobre cómo han retenido todo lo que han podido del Holmes de Conan Doyle y si Moffat disfruta escribiendo puzzles retorcidos y complicados, terminan hablando sobre la dificultad de hacer la serie con unas agendas tan ocupadas como las suyas (Moffat es el productor ejecutivo de "Doctor Who" y Martin Freeman y Benedict Cumberbatch están muy solicitados, y no sólo por "El hobbit" y "Star Trek 2"). Recordemos que las dos entregas de "Sherlock" están compuestas por tres episodios cada una, de 90 minutos de duración, y la tercera será de nuevo igual. Moffat reconoce que eso es todo lo que pueden hacer tal y como están de liados en otros proyectos y que, de hecho, no van a empezar a rodar la nueva temporada hasta el año que viene (para grabar la segunda se tuvo que parar el rodaje de "El hobbit" en Nueva Zelanda, por ejemplo). Además, los jefes de la BBC consideran que "Sherlock" no debe ampliar su número de capítulos; así como está puede promocionarse como un evento televisivo que nadie se debe perder.

Esa conversación entre Moffat y Ryan pone de relieve un aspecto que a veces dicta la forma en la que se hacen algunas series de televisión, una forma que depende de los huecos en las agendas de sus responsables o de las necesidades de producción, que terminan dictando cuándo y cómo se escribe, se rueda y se monta la serie. En el Reino Unido, por ejemplo, sus temporadas cortas de seis-ocho capítulos se deben al hecho de que el creador del show escribe todos los guiones (o el 90%) y resultaría muy difícil que pudiera encargarse del doble. Las salas de guionistas en Estados Unidos están justo para repartir responsabilidades y poder sacar adelante entre 13 y 24 episodios al año, si bien ya sabemos que hay gente que supervisa más de cerca que otros, como Aaron Sorkin o Matthew Weiner.

Al mismo tiempo, el anuncio de la renovación de "Juego de tronos" por una tercera temporada llevó a que muchos fans especularan con la posibilidad de que, ya que "Tormenta de espadas" es un libro mucho más largo y denso que los dos anteriores, HBO concediera un par de capítulos adicionales a D.B. Weiss y david Benioff para poder contarlo todo, un deseo que también comparte George R.R. Martin. Pero Weiss y Benioff han afirmado en más de una ocasión que logísticamente es imposible que produzcan más de 10 episodios por temporada. Ellos dos escriben casi todos los capítulos y, si se añade a ello que suelen estar en el rodaje y que deben controlar el montaje y la post-producción, se entiende que, a no ser que Hermione Granger les preste un giratiempo para exprimir el día hasta la última gota, no den más de sí.

03 mayo 2012

Las obras de caridad de Fox

Con la celebración del 25º aniversario de Fox, han proliferado por los blogs estadounidenses los resúmenes de las mejores series, de los peores momentos y, por supuesto, de las mejores series de corta vida emitidas a lo largo de esas dos décadas largas. Porque si por algo es conocida Fox entre los fans es por su afición a cancelar rápidamente algunas de las series más interesantes que han pasado por su parrilla. Sin embargo, los críticos han señalado en muchos de sus artículos que también hay que reconocerle a la cadena haberse atrevido siquiera a programar cosas tan marcianas en su día como "Matrimonio con hijos", "Firefly", "Arrested Development" o "Expediente X", aunque algunas de ellas murieran antes de tiempo. Y hay que reconocerle tener bastante más paciencia con algunas de esas series de la que, por audiencia, deberían haber tenido.

"Arrested Development", por ejemplo, aguantó tres temporadas (los Emmy que ganó hicieron mucho, es cierto), y no hablemos ya de la mayor obra de caridad que ha hecho Fox en mucho tiempo, "Dollhouse". Podríamos estar discutiendo hasta el infinito sobre si la cadena la condenó de antemano al programarla directamente en viernes y estrenarla en midseason, sobre si Joss Whedon nunca supo muy bien cómo estructurar los casos de la semana con la mitología de fondo, si Eliza Dushku era o no la protagonista más adecuada (tenía un acuerdo de desarrollo con Fox, no había más opción que ella), si sus títulos de crédito son de los peores vistos recientemente... Lo único incontestable es que las audiencias de su primera temporada no fueron buenas y, aun así, recibió una renovación para una segunda temporada que sorprendió hasta el propio Whedon.

Podríamos recordar aquí que Kevin Reilly, el actual jefe de la cadena, fue el responsable de renovar "30 Rock" y "Friday Night Lights" en su último año en la NBC, pero en su lugar vamos a quedarnos con la última obra de caridad hecha por la cadena; otorgarle a "Fringe" una quinta y última temporada que tiene sólo porque a Warner le interesa y porque a los ejecutivos de Fox les gusta (y eso es algo que no hay que subestimar. "Veronica Mars" era la serie favorita de la presidenta de UPN y Les Moonves y Nina Tassler, jefazos de CBS, son fans de "The good wife"). La serie ha sido la niña bonita de Reilly desde su segunda temporada, cuando la movieron al jueves en una muestra de confianza en ella, y no para cargársela, como erróneamente se cree. Es una serie que les da cierto caché entre un sector de la crítica y que se comenta bastante en los blogs, pero que, en cuanto a audiencias, bien podría haber sido cancelada al final justo de esa segunda entrega.

No me malinterpretéis, "Fringe" es de mis series favoritas y ya me daría igual que Olivia copiara el peinado de Lisbeth Salander o que Walter pintara a Gene de naranja fluorescente, pero hay que ser realistas. Si ha aguantado tanto en la parrilla es porque a Warner y a Fox les interesan menos las audiencias que otras cuestiones relacionadas, desde el famoso acuerdo de sindiación a las rebajas en las license fees, las ventas en DVD, la visibilidad de la serie entre el público que importa (sean esos quienes sean)... Esta visibilidad, por ejemplo, puede representar la diferencia entre la salvación de "Fringe" y la posible cancelación de "Alcatraz" (que tenía más audiencia). Todo aquel discurso de Kevin Reilly de que les gustaba la serie y la mantenían en antena por orgullo, pero que perdían dinero con ella, era un claro mensaje a Warner: "Ofreced algo que nos interese, que estamos dispuestos a continuar con la serie".

Al final, "Fringe" ha tenido muchas oportunidades de ser realmente un éxito masivo, y no de culto, y nunca las ha aprovechado. Su mitad final de la primera temporada se emitió detrás de "American Idol", en su traslado al jueves iba apoyada en "Bones" (uno de los mejores lead-in de la cadena) y hasta cuando se mudó al viernes lo hizo arropada por una campaña de promoción que dudo que cualquier otra cadena hubiera hecho para una serie lanzada a ese día en su tercera temporada. A veces hay que dar al César lo que es del César. Ya nos quejaremos de Fox por otras cosas.

02 mayo 2012

Busca refugio

ALERTA SPOILERS: ¿Qué tienen en común "Take shelter" y el final de la tercera temporada de "The good wife"? Cuando lo sepáis podréis leer esta entrada.

"Es una fiesta sorpresa para tí". Antes de comentar nada más sobre este cierre de una temporada que ha tenido sus altibajos, hay que reconocer que "The good wife" tiene mucho más humor de lo que podría parecer, dada su fama de "el mejor drama que no está en el cable". El capítulo final de esta entrega lo demuestra con todos esos juegos de miradas perfectamente milimetrados, el running gag de la hija de Patti Nyholm paseándose por el bufete y la culminación en esa serie de encuentros, a cada cual más incómodo, delante del ascensor, con la llegada final de esa Kalinda cuyos secretos están a punto de salir a la luz, y de destruirla por el camino.

El humor sutil pero efectivo es una de las señas de identidad de la serie, y la otra es no presentar ninguna situación de forma sencilla. Del mismo modo que Patti Nyholm y Louis Canning (unos Martha Plimpton y Michael J. Fox que deberían formar equipo más a menudo) siempre están maquinando alguna cosa de forma paralela a lo que parece que están haciendo, la serie mantiene un movimiento un río subterráneo de conocimientos previos, expectativas de la audiencia e insinuaciones que añade una capa más a lo que estamos viendo, y que nos hace plantearnos qué es, en realidad, lo que estamos viendo. Ya dijimos que a Robert y Michelle King se les considera, y no sin razón, los reyes del subtexto.

De todos modos, el final de la tercera temporada ha dado la sensación de estar más preparando el terreno para la cuarta entrega que concluyendo líneas argumentales de ésta. Algunos críticos estadounidenses expresaban cierta preocupación porque "The good wife" estuviera reseteándose para regresar al punto donde empezó, pero eso no es posible porque sus creadores son conscientes de que, incluso si hubieran hecho eso, la situación no habría sido igual. Como decía creo que Heráclito, no puedes bañarte dos veces en el mismo río porque, a la segunda vez, ni tú ni el río sois los mismos que antes. Alicia puede apoyar a Peter en su campaña a gobernador, y mantener una relación amistosa con él, pero Peter ha aprendido que ella tiene una vida independiente de él y no quiere dañarla (de ahí su confesión final de que ambos están separados, lo que tendrá consecuencias interesantes). Y Cary regresa a Lockhart & Gardner, pero sus dos años en la oficina del fiscal del distrito impiden que tenga el mismo estatus que originalmente.

Y Kalinda puede intentar huir de nuevo de ese marido lo suficientemente peligroso para que ella cambiara de nombre y se acostara con Peter para inventar una identidad nueva, pero el pasado suele volver para saldar cuentas pendientes. La investigadora lleva bastante tiempo ocupando un segundo plano que parece que va a abandonar con los nuevos episodios, segundo plano forzado por la ruptura de su amistad con Alicia. Eso está en camino de solucionarse porque, como hemos comentado en más de una ocasión, Kalinda sólo tiene a Alicia para buscar apoyo, y que sea a ella, y no a Will, a quien desvela que ese misterioso e inquietante propietario de Construcciones F&E es su marido es significativo. Me sorprendería mucho que Mr. Leela no diera mucha guerra el próximo septiembre.

No es casualidad que Alicia esté viendo "Take shelter" con sus hijos casi al final del episodio, porque una tormenta se va a cerner sobre buena parte de los personajes de cara a la próxima temporada. Esa última imagen de Kalinda sentada delante de la puerta de su apartamento, con una pistola cargada escondida en el sillón, bien puede encapsular lo que está por venir. Busca un refugio y ármate para soportar las turbulencias porque, como decía Bette Davis en "Eva al desnudo", va a ser una temporada movida.

P.D podcastero: Como he estado desconectada unos días, no he podido dejar por aquí el enlace al nuevo programa de "Yo disparé a JR", en el que no hemos podido contar con un invitado porque las circunstancias de su grabación nos lo impidieron. El menú es como sigue, con un pequeño comentario al final sobre Teri Hatcher en "Mujeres desesperadas":

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- 0': Nominaciones a los BAFTA
- 10': La renovación de "Fringe"
- 24': El final de "One Tree Hill"
- 37': "Veep"
- 47': "Mad Men"