08 mayo 2015

Es la hora de las tortas

Acción en televisión no suele hacerse al mismo nivel que el cine porque, para conseguir una pelea realmente buena, hace falta tiempo, y eso es justo algo de lo que la televisión siempre anda corta. Si un capítulo se rueda en ocho días, cómo máximo, no puedes tardar dos en filmar un combate mano a mano en un bar de seis minutos en el que se utilicen las sillas, las botellas, un revólver, las paredes y hasta otros clientes del bar como "armas". Simplemente, no hay tiempo para ello. Sin embargo, a veces se consiguen escenas de acción bastante imaginativas en televisión, y esta temporada ha habido varios ejemplos de ello.

Para algunos espectadores, el estándar en esto lo pone "Banshee", violenta y sangrienta como sólo puede serlo una serie producida por gente salida de "True Blood" (entre ellos, Alan Ball), y otros recordarán cómo "Burn notice" conseguía darle una vuelta de tuerca a algo ya tan visto como las persecuciones de coches. Pero en el viejo arte hollywoodiense de las peleas a puñetazo limpio, hay series que buscan el modo de aprovechar al máximo las restricciones de su medio. Por ejemplo, "Arrow" se beneficia de tirar de escenas nocturnas, y de la iluminación verde que las impregna, para sacar adelante peleas en las que lo más habitual es que Oliver Queen y sus ayudantes se enfrenten a rivales más fuertes que ellos. Esta serie utiliza bastante el espacio alrededor de los luchadores, y esta temporada consiguió una pelea bastante lograda cuando enfrentó a Oliver con Barry Allen en su primer crossover con "The Flash".

Durante bastante tiempo, "Arrow" se ponía como la serie de superhéroes mejor engrasada de las que había en emisión, pero una tercera temporada más irregular y un salto de calidad en las producciones televisivas de Marvel le ha hecho ver amenazado su "trono" en esto de la acción. "Agents of SHIELD", por ejemplo, ha mejorado bastante este año no sólo en cuanto al retrato de sus personajes o sus tramas, sino también en su personalidad visual. En ese aspecto se incluyen las peleas, que suelen ser más bien tirando a genéricas, pero que han ganado algo de chispa con la inclusión de Bobbi Morse y, sobre todo, con dos escenas que merecen estar entre las mejores peleas televisivas de esta temporada; el enfrentamiento May contra May (sobre todo el golpe final) y esa entrada a tiros de Skye en un laboratorio de Hydra, rodada en plano secuencia y que parece sacada de un FPS. El responsable de ambas escenas es el director Kevin Tancharoen, hermano de una de las showrunners de la serie y responsable de, atención, el remake de "Fama" y una secuela directa a vídeo de "Mortal Kombat".

Esa pelea en un sólo plano de "Agents of SHIELD" se vio semanas después de que el final del segundo capítulo de "Daredevil" generara otra vez un nivel de conversación similar (que no igual) al del famoso plano secuencia de "True Detective". Esa pelea a lo asiático en un pasillo, con gente entrando y saliendo de las puertas en los laterales, contribuyó a llamar más la atención sobre la serie de Netflix, pero también hay que tener en cuenta que ésta podía permitirse unas escenas de acción más elaboradas porque sus episodios se rodaban en entre doce y 14 días. Ya sabéis, para todo hace falta tiempo. Hasta para las peleas animadas de "The legend of Korra". Las escenas de acción de esa serie son de lo mejor que ha dado la tele estadounidense últimamente.

07 mayo 2015

No es fácil ser Iris West

ALERTA SPOILERS: ¿Cómo vais con "The Flash"? ¿Habéis visto a Grodd en acción? ¿No? Pues no sigáis leyendo.

Hace algún tiempo hablamos sobre cómo "Arrow" había hecho evolucionar a Laurel Lance y cómo, a veces, mantener en secreto las identidades superheroicas de los protagonistas de estas series acababa haciendo más daño que siendo una mina de historias. Podríamos llamarlo el Paradigma de Laurel Lance, y hasta podríamos identificar a una gran damnificada por él; Iris West. El interés amoroso de Barry Allen en "The Flash" ha sido un personaje con poco qué hacer durante buena parte de la primera temporada. Iba investigando las apariciones del superhéroe por todo Central City y, cuando empezó a trabajar de reportera, fue ganando un poco más de peso al seguir la investigación de su compañero sobre Laboratorios STAR y Harrison Wells, pero ha sido más un lastre que otra cosa para la serie.

El principal problema era que hasta Eddie Thawne, su novio, sabía que Barry era Flash, pero ella no, y la testadurez de los personajes en mantenerla apartada del equipo del superhéroe la marginaba aún más. El tema estaba volviéndose un poco ridículo, y hasta había algunos fans que ya no soportaban más a Iris. ¿Cómo podía ser que no se diera cuenta de quién era Flash en realidad? ¿Qué pretendían los guionistas hacer con ella? Afortunadamente, aquella revelación que parecía borrada por el viaje en el tiempo de Barry no estaba olvidada, y aunque lo descubre de una manera un poco fortuita, Iris al fin sabe la verdad.

En "The Flash" y en "Arrow", que los personajes conozcan las identidades de Oliver Queen y Barry Allen los ayuda a hacerlos un poco más interesantes. Pueden integrarse mejor en las tramas y pueden resolverse todos los inconvenientes y las críticas que la propia Iris les arroja a Barry y a su padre cuando no sólo descubre la verdad, sino que se entera que han estado ocultándosela durante meses. El primer paso hacia la rehabilitación del personaje, y hacia un mejor uso de él, ya está dado. Ahora, las implicaciones que puede tener el intento de Wells-Eobard de volver a su tiempo, y de esa portada de periódico futura, serán más interesantes porque todo el mundo es consciente de con quién se están jugando los cuartos.

"The Flash" ha sido una de las series más entretenidas de la temporada por su mezcla entre la diversión tirando a friki, el misterio sobre la muerte de la madre de Barry y un manejo de sus capítulos de mitología bastante acertado. Hasta han logrado que los villanos (que sobre el papel sonaban bastante cursis) tuvieran o un toque irónico para superar su lado tontorrón, o fueran un poco más amenazantes para dar a Flash rivales un poco más a su altura, aparte de Harrison Wells. Cómo ha ido desvelándose el misterio ha estado bien llevado, y sus crossovers con "Arrow" han sido realmente divertidos. Y una vez que han metido a Iris en el círculo de confianza, pueden dar un salto interesante para la próxima temporada.

06 mayo 2015

Los tabúes del "personaje femenino fuerte"

Durante la promoción de una temporada de "Mujeres desesperadas" (ahora mismo no recuerdo cuál), Felicity Huffman era preguntada en un late show por sus hijas con William H. Macy y por sus sentimientos personales hacia la maternidad, teniendo en cuenta que Lynette Scavo, su personaje, al principio de la serie se sentía culpable por no soportar a sus revoltosos hijos y por querer volver a trabajar. Huffman decía que era un tabú que cualquier madre reconociera que eso, ser madre, no le parecía tan maravilloso y que aspiraba a algo más en la vida, y apuntaba su propio sentimiento de culpa al respecto; creía que, por decir que a veces sus hijas la volvían loca, el resto de la gente la juzgaba automáticamente como una mala madre. Y eso, en la sociedad estadounidense, es el peor insulto que podían lanzarle.

En el último año, o a lo mejor un poco más, los blogs y webs dedicados al cine y la televisión en Estados Unidos han estado debatiendo con bastante asiduidad el representación de los personajes femeninos en la industria del entretenimiento, y se ha tocado en varias ocasiones ese arquetipo del "personaje femenino fuerte", comentándolo como la única opción que había, hasta ahora, de ver en televisión y en el cine a mujeres que no fueran simplemente las novias, las madres de los protagonistas (masculinos) o las damiselas en apuros. Ese arquetipo suele englobar a mujeres de personalidad muy marcada y, a veces, hasta físicamente fuertes, capaces de desenvolverse ellas solas en cualquier situación arriesgada y, a veces, bordeando la caracterización de la Mary Sue, la mujer perfecta e infalible en todo.

Por supuesto, tener un protagonista carismático, que sostenga por sí mismo el entramado de la serie o la película a su alrededor, independiente y, digámoslo, fuerte ayuda enormemente a que el producto audiovisual enganche a la audiencia y sea entretenido. Pero ha surgido una corriente en los últimos meses que, aunque considera que está muy bien, y es necesario, tener personajes femeninos así, no pueden quedarse sólo en eso. Katniss Everdeen, por utilizar un ejemplo de gran éxito reciente, es un personaje femenino fuerte en el sentido de que tiene recursos propios, es la heroína de "Los juegos del hambre", pero también se han preocupado de darle otros matices que no la encasillen sólo en eso; Katniss está traumatizada, propulsada a un papel de símbolo revolucionario que representa a regañadientes, cuando lo único que ella quiere es proteger a su familia. Eso la lleva a tomar decisiones equivocadas, a confiar en quien no debe, y ayuda a presentar un retrato suyo más completo.

Las voces que han ido surgiendo sobre esta tema apuntan todas lo mismo. Si de un protagonista no se dice que es un "personaje masculino fuerte" para describirlo, quizás debería ir retirándose esa caracterización de los femeninos para ir consiguiendo que tuvieran una representación más de igual a igual. No es un asunto sencillo, pero realmente es interesante de analizar. Tomemos como ejemplo el jaleo que se ha organizado alrededor de la Viuda Negra en "Vengadores. La era de Ultrón" (el "problema de la Viuda Negra", como lo han llamado en Entertainment Weekly). Sin desvelar la escena en concreto que ha suscitado las críticas (por eso de los spoilers), se ha acusado a Whedon de debilitar la caracterización de Natasha Romanoff, de hacerla de menos ante el resto de los superhéroes por su dinámica con Bruce Banner y por la manera en la que se ve afectada por un aspecto concreto de su pasado (curiosamente, esas críticas las sufrió también, por lo mismo, Robin Scherbatsky en "Cómo conocí a vuestra madre").

Aquí hay opiniones para todos los gustos. Se puede ver como una profundización de la Viuda Negra (que es como yo lo vi) o como una depreciación del personaje, y los defensores de uno y otro lado se han pasado desde el viernes tirándose los trastos a la cabeza en todas las redes sociales posibles. En el centro del debate parece estar otro de esos tabúes que persiguen a los personajes femeninos; si son heroínas de acción, no pueden poseer otros rasgos más femeninos, y si su característica principal es ser muy femeninas, Dios les libre de que les gusten los videojuegos. Cuando hay personajes tridimensionales y complejos, con sus virtudes y sus defectos, las series y las películas son más interesantes, pero es inevitable que surjan las críticas de quienes creen que se está debilitando a esos personajes. Mostrar que Alicia Florrick es ambiciosa no la debilita; la acerca más a una mujer normal.