29 agosto 2008

Mestizaje amarillo

Aunque es tentador, no voy a hablar de los híbridos (de extraterrestre y humano, de cylon y humano) que acaban siendo parte importante de algunas series de ciencia ficción, sino de esos crossovers realmente divertidos que se saca la gente de la manga de vez en cuando. Por ejemplo, ¿recordáis aquellos dibujos de los personajes de "Galáctica" pasados por el tamiz de "Los Simpson"? Pues en este blog despachan algo similar y simpsonizan a Dwight Schrute, a las diferentes encarnaciones de Batman, a Spock y Kirk, pero me ha hecho especial gracia esta ilustración con algunos de los presentadores de late night en la televisión estadounidense (en concreto, están caricaturizados Stephen Colbert, David Letterman, Jay Leno y Conan O'Brien). De todos modos, ese blog va a aparecer por todas partes (ya está haciéndolo) gracias a este papel tapiz de "Watchmen".

Si sois fans de los cómics, por cierto, "Guía del cómic" es una web realmente completa, y con un orden muy sistemático, que abarca un buen número de títulos, autores y editoriales. Ese wallpaper no es la única simpsonización que ha circulado por Internet, porque esta visión de McNulty y Bunk, de "The Wire", tampoco tiene desperdicio. Hay más en este blog.

"Perdidos" es otra de las series en llevarse su tratamiento "amarillo Springfield", aunque no todos los personajes están igual de conseguidos (Hurley es un punto).

De todos modos, buceando por ahí es posible encontrar un buen montón de simpsonizaciones curiosas, incluyendo esta simpática ilustración de la Orden del Fénix.

28 agosto 2008

La verdad está ahí fuera

AVISO: Mi revival de "Expediente X" ha empezado oficialmente. Dado que la serie ya no está en emisión, y que esto es un segundo visionado (ya la seguí en su momento por Telecinco), habrá comentarios que podrían considerarse spoilers sobre el resto de la serie, y no sólo la temporada que se va a comentar, pero intentaré reducirlos al mínimo. Dicho esto, empecemos con la primera temporada.

En el otoño de 1993, no parecía haber demasiado espacio para una serie como "Expediente X" en la televisión estadounidense. Entre las series que debutaban en los canales generalistas en abierto estaban "La doctora Quinn", "Walker, Texas Ranger", "Lois & Clark", "Frasier", "Yo y el mundo" o "Diagnóstico: Asesinato", y "Ley y orden", "El príncipe de Bel-Air" y "Roseanne" eran algunas de las que concentraban la mayor atención por parte de la audiencia. Con ese bagaje, el desconcierto del público al enfrentarse al piloto de "Expediente X" debió ser notable. La atmósfera creada por esos bosques y ese cielo casi permanentemente nublado remitía a "Twin Peaks", que había finalizado dos años antes, y aunque trataba una supuesta abducción extraterrestre, casi todo el episodio estaba estructurado como una investigación policial.

Visto 15 años más tarde, y desde la perspectiva de la serie ya finalizada, el piloto hace un buen trabajo en cuanto al establecimiento de los personajes: Fox Mulder, el agente brillante que tira su carrera por la borda al dedicarse a investigar casos paranormales, lo que le gana el apodo de "Mulder, el siniestro", y que está más que dispuesto a creer en la existencia de alienígenas, poderes psíquicos y fantasmas; y Dana Scully, la agente con formación médica emparejada con él para tratar de dotar de una explicación científica a sus casos, aunque desde el principio es evidente que los jefazos del FBI la destinan a los expedientes X para espiar a Mulder. La dicotomía del creyente-escéptico queda bien clara desde el principio, eso y la evidente química entre sus intérpretes, David Duchovny y Gillian Anderson, que poco podían imaginar entonces la que se les venía encima.

Como toda primera temporada, la de "Expediente X" establece algunos de los temas que irán permeando el resto de la serie. La Conspiración, por supuesto, adquiere relevancia y dota al programa de un elemento serializado que lo distinguió enseguida del resto de propuestas televisivas de la época, bebiendo de los thrillers políticos de los 70 y explotando hábilmente la desconfianza del ciudadano medio hacia el Gobierno (algo que no está tan pasado de moda como podría parecer). Aunque Chris Carter pretendía que fuera la trama el principal motor de las historias, e intentaba evitar que la relación entre Mulder y Scully tomara demasiada importancia, ésta va adoptando cierta forma de vida propia hacia el tramo final de la temporada. Hay momentos en los que la tensión sexual no resuelta es más que evidente (como en "Hielo") y otros en los que esa relación avanza del modo más insospechado (véase la famosa conversación en el coche de "Tooms": "Si hay té helado, es amor. - Es el destino, Mulder. Cerveza"). Lo que sí queda claro es que, con los dos agentes, son más importantes las miradas y su lenguaje corporal que lo que se dicen, y será así a lo largo de toda la serie. Del mismo modo que siempre se mantendrá el debate intelectual y, a la vez, la curiosidad de uno por el otro en ese aspecto, lo que no dejaba de ser novedoso, ya que teníamos una pareja de investigadores cuya atracción provenía de sus discusiones sobre sus diferentes puntos de vista y sus diferentes teorías e ideas sobre los casos que investigaban.

Por lo demás, en esta primera temporada hay algunos capítulos no muy logrados (hasta Carter reconoce que "Espacio" es uno de los peores) y otros bastante inquietantes. En bastantes de los casos, los elementos paranormales no son tan acusados, y tenemos bastantes experimentos secretos que salen mal o cuyos responsables son demasiado ambiciosos. En las historias que tratan sobre avistamientos de OVNIs y el trabajo encubierto del Gobierno con ellos, el componente de thriller suele estar bien logrado, y también suelen regalar algunos personajes peculiares muy bien dibujados y, la mitad de las veces, algo excéntricos (como Max, en "Angel caído"). También es habitual que Mulder y Scully averiguen qué ocurre, pero no puedan intervenir ni sean capaces de evitar algunos de los hechos.

A destacar: Es curioso como Mulder y Scully llegan a muchos de los casos por algún antiguo compañero de alguno de los dos, y también como Mulder tiene mucha tendencia a embarcarse solo en el seguimiento de las pistas que le da Garganta Profunda. Asimismo, la parte de procesamiento de las pruebas, al mejor estilo "CSI", adquiere gran relevancia en estos primeros capítulos. A partir de "Beyond the sea" (1x13), cuando conocemos a la familia de Scully, la temporada sube el nivel y termina con un gran final, "El frasco Erlenmeyer", una buena medida de lo interesantes, e inquietantes, que podían llegar a ser los episodios de la Conspiración.

Así, no: No puede negar que es de 1993/94. El estilismo (sobre todo el de Scully), los móviles tamaño zapatófono, los ordenadores... Y algunos de los episodios, sobre todo los de "posesiones" de los más diversos tipos, tenían tramas algo endebles.

P.D.: El número de "casi famosos" de esta primera temporada es increíble, y es muy divertido verlos aparecer. Los "galácticos" Lorena Gale (Elosha) y Callum Rennie (Leoben) repetirían más tarde en la segunda película (Gale haciendo otra vez de médico), y Donnelly Rhodes (Cottle) como ranchero es un hallazgo. Y los dos chicos de ayer eran un pipiolo Seth Green y Maggie Wheeler, más conocida como Janice, la novia cargante de Chandler en "Friends", que en "Expediente X" hace de policía.

27 agosto 2008

En ocasiones veo caras conocidas

¿Sabríais decirme qué tienen en común, con esta canción, los dos jovenzuelos cuyas fotos se ven más abajo?

Esta chica luego se hizo famosa en un papel que no tenía nada que ver con el del fotograma.

Las hamburguesas no le hicieron crecer mucho, ésa es la verdad, pero esa foto no puede negar a qué época pertenece (¡que viva el grunge!).

En breve habrá más datos (y comentarios frikis marca de la casa) sobre lo que tienen en común todas estas pistas, pero seguro que los más avezados no os dejáisd engañar y ya lo habéis averiguado.

P.D.: Por cierto, que mi deber profesional hacia cierto deporte ya circula por la blogosfera, para los que teníais curiosidad. Está empezando, así que sed buenos.