03 marzo 2009

La señora Who

El nombre de Matt Smith, Undécimo Doctor, se desveló en enero, no mucho tiempo después de que se emitiera el ya tradicional especial de "Doctor Who". Si se sigue ese ritmo, el nombre de su nueva acompañante debería conocerse alrededor de mediados de abril (el 11, concretamente), fecha en la que la BBC emitirá el segundo especial, "Planet of the Dead". Así las cosas, y conociendo el amor de los ingleses por las apuestas, no es de extrañar que las especulaciones sobre la identidad de la cuarta ayudante en la nueva reencarnación de "Doctor Who" estén alcanzando su cota máxima.

Resulta bastante difícil pronosticar qué idea tiene Steven Moffat, productor ejecutivo de la quinta temporada, sobre la acompañante de su Doctor, y aún más lo es intentar discernir, de todos los nombres que se han sugerido, cuál será la actriz elegida. Algunas de las que parecían favoritas, por haber trabajado antes con Moffat, han perdido fuelle por diferentes razones. Gina Bellman es una de las protagonistas de "Leverage", que tendrá segunda temporada, y Michelle Ryan será precisamente la co-protagonista de David Tennant en el segundo especial (aunque así se ganó su puesto en la cuarta temporada Catherine Tate). La favorita de muchos fans es Carey Mulligan, que se ganó limpiamente su favor gracias a su estupenda Sally Sparrow de "Blink", pero cuya carrera cinematográfica parece estar en ascenso gracias a "An education", que dejó una buena impresión en el último festival de Sundance.

El nombre de la cantante Lily Allen se asocia con "Doctor Who" creo que desde que Billie Piper se fue (al fin y al cabo, los perfiles de las dos son similares), y últimamente se ha añadido a la lista Zoe Tapper, probablemente la mejor, de largo, de todo el reparto de "Survivors" y, según se dice, de lo poco potable de "Demons", y Emma Rigby, conocida por sus fotos subidas de tono y su papel en el culebrón "Hollyoaks". En este artículo de "The Guardian" hasta llega a sugerirse a Katee Sackhoff, olvidando que ya ha enlazado el final de "Galáctica" con la nueva serie "Lost and Found" para la NBC.

Lo que sí parece que se confirma, por ahora con muchos condicionales, es el regreso de Martha Jones al Tardis en, probablemente, el último especial, para facilitar la transición de David Tennant a Matt Smith. Si acaba siendo cierto, quizás así aprovecharán bien de una vez a Martha, que en sus tres capítulos en la segunda temporada de "Torchwood" dio mucho juego, y que siempre tuvo que luchar contra la sombra de Rose (que sí, era la primera, pero Martha me parece más interesante, aunque su familia sea un poco rollo).

La foto de arriba, por cierto, es de esta página con unos estupendos fondos de pantalla de "Doctor Who".

02 marzo 2009

Kara Thrace y las Cylonettes

AVISO SPOILERS: ¿Vais al día con la cuarta temporada de "Galáctica"? ¿No? Pues no sé qué estáis haciendo leyendo esto.

Daniel, el último cylon original, un tipo artístico, melómano y sensible, fue "archivado" por Cavil, y su recuerdo, borrado de la memoria del resto de modelos humanos cylones. El padre de Kara Thrace tocaba el piano y enseñó a su hija algunas canciones (o una en concreto que altera mucho a los Cinco Últimos), antes de abandonarla a ella y a su madre, y no volver a dar nunca señales de vida. Su padre se llamaba Dreilide y la cinta que Kara tiene con su música es un concierto en una ópera. Yo diría que blanco y en botella, ¿no?

Si se confirma que Kara es el primer híbrido de cylon y humano, como Hera, la profecía del Primer Híbrido de que sería "el heraldo de la muerte" podría muy bien indicar el fin de las razas puras de cylones y humanos, el principio de una vía de mestizaje que, por lo que parece (si juzgamos lo que le pasa al bebé "puro" de Seis y Tigh) es la única vía de supervivencia que les queda a todos. Lo cierto es que me desconcierta que aún se dude de la naturaleza de Starbuck, porque creo que lo han dejado bastante claro desde "Maelstrom". Lo único que falta es que ella se lo cuente a alguien y que averigüemos cuál es su papel en todo esto, además de llevarlos al erial de la Tierra.

Como sólo quedan tres capítulos, el nivel de ansiedad y frustración entre los fans ha subido a niveles peligrosos para la salud cardiaca. Que si los episodios son muy lentos, que si no pasa nada (ya estamos otra vez), que si no nos dan respuestas (¿queréis que os cuenten directamente el final cinco capítulos antes?), que si esto y aquello. A pesar de ciertas reservas, yo me confieso satisfecha con la manera en la que se está desenredando la madeja.

P.D.: Sólo brevemente, hay que destacar que Grace Park consigue que Boomer y Athena parezcan dos personas distintas. No sé cómo lo hace, pero lo logra. Y no sólo en este episodio.

01 marzo 2009

Los pretendientes de Jarndyce

Las novelas de Charles Dickens tuvieron que caer como losas en la rígida sociedad victoriana de mediados del siglo XIX. No dejaba títere con cabeza. En "Casa desolada", bajo un entramado de géneros que mezcla las historias policíacas, los dramas familiares, las historias de amor, los ligeros toques de ghost story y otro par de cosas más, Dickens lanza una andanada en toda regla contra la sociedad inglesa de la época y, especialmente, contra una parte de su sistema legal, tan inmovilista como su sistema de clases: el Tribunal de la Cancillería. Basado en la "conciencia del Rey", ejecutada a través del Lord Canciller, en estos tribunales se decidían los asuntos según el principio de equidad pero, en la práctica, todo dependía del Lord Canciller, de cómo quisiera llevar los casos y de cómo creyera él que era más justo fallar en cada uno. El resultado era un sistema injusto, muy lento y que termina llevando a quienes lo sufren a la desesperación.

Así, con el caso sobre el testamento del señor John Jarndyce, empieza "Bleak House", la adaptación del libro de Dickens que la BBC realizó en 2005. Desde el principio se nos dice que el caso lleva años en el tribunal, que no es capaz de avanzar entre la multitud de testamentos y partes de testamentos presentados para decidir quiénes son sus herederos, y las sesiones se van en peticiones de coberturas de los gastos de la multitud de abogados que trabajan en él. Con ese punto de partida vamos conociendo al resto de protagonistas de la historia: los jóvenes Ada Clare y Richard Carstone, pretendientes a la herencia de Jarndyce, y la acompañante de Ada, una joven huérfana llamada Esther Summerson; el abogado Tulkinghorn, que representa los intereses de Lord y Lady Dedlock, que guarda un secreto de su pasado; John Jarndyce, un caballero de cierta posición que acoge en su casa (la Bleak House del título) a Ada, Richard y Esther, y que no quiere saber nada del caso después de ver a su abuelo enloquecer por él; la señora Flite, una pobre mujer sin un penique cuyas aspiraciones en el caso son remotas, y alrededor de ellos y de sus esperanzas de fortuna se mueve una pléyade de parásitos sociales, usureros, abogados maquinadores y, en algunas ocasiones, personas dignas y honradas que se ven en una situación económica muy difícil.

Y es preferible no contar más y dejarse sorprender. Los responsables de la serie, incluyendo al experto en estas adaptaciones, el guionista Andrew Davies, optaron por adaptar el libro respetando en lo posible la manera en la se publicó originalmente en formato folletín, en entregas mensuales que, para mantener la atención de los lectores, incluían sorprendentes giros en la trama al final (vamos, unos clásicos cliffhangers). Así que la miniserie se divide en 15 capítulos, el primero de una hora y los demás, de 30 minutos, y la BBC optó por programarlos de la misma manera que las soap operas, dos días a la semana (y después de "EastEnders"). El éxito de la serie, rodada en alta definición y de una manera novedosa para el género, se tradujo después en premios y nominaciones por doquier. Habría arrasado en los Emmy de 2006 si no hubiera coincidido con la "Elizabeth I" de Helen Mirren.

Como no puede ser de otro modo, el extenso reparto es una de las mejores cosas de "Bleak House". Los personajes parecen estar hechos a medida, además de tener unos nombres sensacionales, como que el prestamista avaricioso se llame Smallweed, o que esa aristócrata atrapada por su pasado se apellide Dedlock, o que el médico honrado y cabal sea Woodcourt. Resulta muy difícil destacar sólo a uno, o dos (Anna Maxwell Martin es una Esther sensacional), pero muchos críticos se quedaron (y muchos premios también), y no sin razón, con el dúo Gillian Anderson-Charles Dance. Ella se las apaña para que, bajo la fachada fría y aristocrática de Lady Dedlock, sus ojos siempre delaten su fragilidad, el peso de la culpa y la tragedia que lleva con ella, y a él le basta con entrar en una habitación para imponer temor, para dejar bien claro que sus intenciones nunca son puras y desinteresadas. El duelo que mantienen los dos, siempre disfrazado bajo palabras y fórmulas educadas, es más que suficiente para ver una serie que es, desde luego, mucho más.

Música de la semana: Llamándose "Hit me baby", el capítulo de "Life" de esta semana tenía que usar de banda sonora la versión que Travis hizo del "Baby one more time" de Britney Spears, un buen comienzo pasar un episodio realmente notable.