06 julio 2010

Becarios de Massive Dynamics

Cuando "Fringe" se estrenó, en septiembre de 2008, apenas dos o tres actores de su reparto eran conocidos, y sólo uno podía de verdad decir que era famoso. Ése era Joshua Jackson, al que la sombra de Pacey ("Dawson crece") le perseguirá toda la vida. Los fans del cine fantástico a lo mejor recordaban a John Noble por ser Denethor, el senescal de Gondor, en "Las dos torres" y "El retorno del rey", y los seguidores de "The Wire" recordaban a Lance Reddick por haber sido el teniente Cedric Daniels de la policía de Baltimore (y Abbadon en "Perdidos", sí). Aquí descontamos a Blair Brown, cuya época de mayor fama fue allá por los 70 y 80. Por supuesto, antes de meterse en la guerra entre los dos universos, todos ellos habían hecho otras cosas.

No sé qué es más perturbador, si la pinta un poco chunga de la rubia en bikini o las gafas de poli de carretera, la gorra y el polo de rayas que luce John Noble, con cierto aspecto de mafioso al que los protas de la serie "Stingers" tenían que atrapar. Esta serie se emitió en Localia, pero nunca vi un capítulo entero. No sería el único trabajo en televisión de Noble en su Australia natal. Pasó por la inevitable "Home and away" y, entre otras cosas, también apareció en varios episodios de otra policiaca llamada "Young lions",y en la que también participó una de sus compañeras de reparto en "Fringe" (aunque no sé si coincidieron).

Esa compañera de Noble es, claro, Anna Torv, australiana también como él, que antes de dar el salto primero a Inglaterra y luego a USAmerica hizo varias series en su país natal. Una, por ejemplo, fue "Las hermanas McLeod", y la otra fue la de la foto de arriba, "The secret life of us", un drama sobre un grupo de jóvenes de Melbourne que alcanzó bastante éxito tanto en Australia como en el Reino Unido. Torv, que es la morena de negro en la fila de abajo, sólo estuvo una temporada y pasó luego a la televisión británica, con una nueva versión de "Frankenstein" y, claro, unos pocos episodios en "Mistresses". Su participación en "The Pacific", por cierto, se rodó bastante antes de que empezara en "Fringe".

Ser niño actor es lo que tiene, que tu proceso de crecimiento queda retratado en la pantalla. De Joshua Jackson ya recordamos hace tiempo su paso por "Somos los mejores", pero no fue lo único en lo que trabajó siendo niño. El fotograma corresponde a "Digger", una película que hizo con 15 años en la que también salían Leslie Nielsen y Olimpia Dukakis. Lo más divertido es que he encontrado la foto en una web que se dedica a recopilar apariciones del modelo Chuck Taylor de zapatillas Converse en el cine. Si os parece, mejor dejamos su etapa del rubio teñido para otro momento.

He intentado encontrar una foto decente de Lance Reddick en "Oz", una de las primeras series producidas por HBO, pero no ha habido manera, así que, en su lugar, tenemos ésta de su participación en la obra de teatro "Seven guitars", de Auguste Wilson, que curiosamente dirigió Ruben Santiago-Hudson, el jefe de Beckett en "Castle". Antes de "The Wire", Reddick también tuvo su cuota de "Ley y orden", creo que en "Unidad de Víctimas Especiales". Si es quien no haya pasado por esa franquicia no se gana su carné del sindicato.

Jasika Nicole ya mostró en el capítulo musical de "Fringe" que sabe cantar muy bien. Y algunos años antes también tuvo que demostrar que podía bailar en "Déjate llevar", esa especie de "Mentes peligrosas" con Antonio Banderas enseñando bailes de salón a un grupo de chicos problemáticos. Nicole (que es la del pantalón verde) estaba acompañada en esa película, entre otros, por Rob Brown (de negro, de pie detrás de ella), que antes de ser Delmond, el hijo del Gran Jefe Albert Lambreaux, en "Treme", fue descubierto al lado de Sean Connery en "Descubriendo a Forrester". Como nota curiosa, Nicole apareció también en la fallida serie de Amy Sherman-Palladino para Fox, "The return of Jezebel James".

04 julio 2010

Mi vida eres tú



Pocos fenómenos se han visto en la televisión española como el de "Cristal", la verdadera impulsora del éxito de los culebrones por estos lares, aunque no fuera la primera. Entre 1989 y 1991, coincidiendo precisamente con el nacimiento de las privadas, TVE emitió esta telenovela venezolana sobre una huérfana que entra a trabajar de modelo y conoce al hombre que cambiará su vida, Luis Alfredo. Desde luego, el último verano que se emitió no intentaras hacer planes con nadie a eso de las 4, porque "Cristal" era una cita ineludible. Todo el mundo quería saber quiénes eran los padres verdaderos de Cristina, si ella y Luis Alfredo lograrían superar los obstáculos que les ponían en su camino... Lo típico. Sus protagonistas, Jeanette Rodríguez y Carlos Mata, se pasearon por todos los programas habidos y por haber, y porque entonces cosas como "Sálvame" no existían (creo que ni "Tómbola" había empezado aún).

Pero, como decimos, no fue la primera porque, si mis neuronas no fallan (y descontando las soap operas de primetime estadounidenses, que son una cosa diferente), las primeras telenovelas que empezaron a introducir el género de verdad en España fueron las brasileñas de la cadena Globo. En realidad, aquellos culebrones eran de época, ambientados en el Brasil de finales del siglo XIX o principios del XX, con ricos terratenientes que vivían en grandes haciendas y todo tipo de problemas, además de sentimentales, económicos y sociales. No sé por qué, yo las recuerdo de las mañanas de verano, lo mismo que la mexicana "Los ricos también lloran", un delirio kitsch absoluto que le procuró cierta fama en España a Verónica Rodríguez Castro a finales de los 80. Aquélla tuvo un gran éxito en buena parte de Sudamérica (y no sé si habéis visto "Las mujeres de verdad tienen curvas", donde se hace un pequeño chiste a costa de ella, con una novela llamada "Pero los pobres lloran más"), y debía ser la que mejor funcionó en nuestro país hasta que llegó "Cristal" y lo cambió todo.

Expresiones como "chévere", los nombres compuestos de modo rimbombante, las malísimas con peinado de folclórica, la ambientación muchas veces en el mundo de la moda... La principal ventaja de esos culebrones es que, al contrario que los españoles, tienen una duración cerrada. No es lo mismo ver "Betty, la fea" (divertidísima, por cierto) sabiendo que tiene cerca de 200 capítulos que "Yo soy Bea", que se extendió creo que más de 500 (ni que fuera "Santa Bárbara"). Tras "Cristal" llegaron "Abigail", "La dama de rosa", "Corazón salvaje" (que era otra de época), las argentinas juveniles empezaron a introducirse a partir de "Agujetas de color de rosa" (y lo que nos costó adivinar que las agujetas eran los cordones de las zapatillas), y los culebrones colombianos hicieron su entrada triunfalísima con "Betty, la fea" y su Betty, Armando, la gente de Ecomoda, la "peliteñida", su versión de la milonga "Se dice de mí" como sintonía... Fue la heredera del fenómeno de "Cristal" hasta que llegó "Pasión de gavilanes", en la que los niveles de kitsch erótico-festivo llegaban a saturar.

Los culebrones son ya una parte indisolublemente unida a la programación televisiva. Las cadenas españolas han tenido los suyos propios (algunos tan trash como "El super", otros de un éxito sorprendente como "La verdad de Laura" y otros tirando de nuestra historia reciente, como "Amar en tiempos revueltos"), aunque les falta todavía para alcanzar esas cotas de delirio y hasta de metaparodia del género. Hasta en "Ugly Betty" se reían de muchas de las convenciones de las telenovelas, lo que no es nada raro teniendo en cuenta que gran parte de su equipo creativo era hispano y se habían curtido, precisamente, en los culebrones.

Música de la semana: Seguro que habéis visto la promo con la que Showtime anunca la sexta temporada de "Weeds". La canción que suena en ella es "Terrible things", de una cantante neoyorquina llamada April Smith. Lo más divertido de todo es que la canción, que afirma que "no sabes las cosas terribles que he hecho", está inspirada por otra serie de Showtime, "Dexter".

01 julio 2010

Peso y masa

Uno de los realities de más éxito en la televisión estadounidense es "The biggest loser", un programa en el que los concursantes, todos con sobrepeso, se someten a dieta y a un régimen de ejercicios para ver quién pierde más kilos, a la vez que se enfoca "el lado humano" de cada una de sus historias. Antes de ver su piloto, "Huge", la nueva serie veraniega de ABC Family, podía parecer una versión guionizada de ese reality, pero eso sería como reducir "Perdidos" a un remake con guión de "Survivor". Sí, sus protagonistas son todos jóvenes gordos, algunos más y otros menos, que van a pasar el verano en un campamento para perder peso (Campamento Victoria, se llama). Algunos ya son unos veteranos que vuelven allí año tras año (principalmente, porque en invierno recuperaron todos los kilos que adelgazaron), y que les repiten a los nuevos que el campamento no es el mundo real: allí no se ven juzgados y despreciados por las miradas de otras personas y hasta pueden desmadrarse un poco y entregarse, si quieren, a un particular "verano del amor".

Lógicamente, se equivocan, porque ellos mismos son los peores jueces de sí mismos. Algunos son casi enfermizamente tímidos, como Becca; otros están llenos de inseguridades aunque por fuera no lo parezca, como Amber; y otros tienen un carácter difícil que esconde tantos problemas como los de Amber, como Will, la que casi podría ser la protagonista de la serie. Está allí a disgusto, obligada por sus padres, pero no tardará, lógicamente, en darse cuenta de que sus compañeros campistas pueden aportarle mucho más si está dispuesta a ello. La serie es el regreso a la televisión de Winnie Holzman desde "Once & Again" y, por supuesto, "Es mi vida", y es también un poco una empresa familiar. Su hija, Savannah Dooley, es co-creadora del show, y el marido de Winnie, Paul Dooley, interpreta al cocinero del campamento, un hombre bastante hermético. A veces, el tono es un poco similar al de "Es mi vida", buscando una mirada honesta a los problemas de estos adolescentes, no todos derivados de su obesidad.

En realidad, es una clásica historia de maduración, de aprendizaje de cosas como el amor, la amistad, la lealtad o intentar ser uno mismo, sin caer a las presiones del entorno. Por supuesto, el escenario del campamento para gordos le da un toque distinto, y la verdad es que el piloto muestra potencial para ser algo realmente interesante, con personajes humanos e imperfectos, incluso en la dirección del campamento (con la repescada Gina Torres). El toque ABC Family un poco blandito está por ahí, claro, pero "Huge" puede ser algo a tener bastante en cuenta. Tampoco hace daño contar con un reparto de caras nuevas bastante interesante, excepto por Nikki Blonsky y Hayley Hasselhoff, hija del sempiterno David alias "Mitch Buchanan", que hasta ahora se había dedicado a ser modelo de tallas grandes. Y Raven Goodwin, que fue "Oprah" en un capítulo de la cuarta temporada de "30 Rock".